Frankenstein y la crítica feminista

No existe, ni ha existido desde el siglo XVIII, persona que no conociera el tópico de Frankenstein o el Moderno Prometeo. Pero no son tantas las que saben de su desconocida autora Mary Shelley y su vida. Frankenstein se gestó en una época en la cual ser mujer era difícil, y más si esta era escritora. Pero Mary tuvo la suerte de nacer en una familia culta y letrada. Su madre Mary Wollstonecraft, considerada la fundadora del feminismo filosófico, escribió en 1792 una obra que marcó la historia de la mujer y de la crítica feminista, Vindicación de los derechos de la mujer, en la cual deja constancia de la precaria situación de la mujer y de la necesidad de cambio y de una educación igualitaria. Lamentablemente, Wollstonecraft muere a los pocos días de dar a luz a Mary Shelley. Su padre William Godwin, también filósofo y escritor, se encargó de la educación de Mary a sabiendas de que llegaría a ser una gran filósofa y escritora.

Con tan solo dieciséis años conoce al poeta Percy Shelley y se enamora profundamente. A pesar de que él estaba casado comienzan una relación, sin saber que ello iba a suponer el suicidio de la mujer del poeta. Cuatro años después, en 1818, Mary Shelley da a luz a Frankenstein. Posteriormente siguió escribiendo, no solo novelas, también ensayos, libros de viajes, epístolas y poemas. Se preocupó también por editar y publicar las obras poéticas de su amado. A pesar del éxito que alcanzó con su novela Frankenstein con tan solo veinte años, fue muy cuestionada por la crítica literaria del momento y la mayoría de los autores se referían a ella como la esposa del poeta Percy Shelley y no como la gran pensadora que era.

No será hasta 1970 con el auge de la crítica feminista cuando a Shelley se le dará la importancia que tanto merecía. Los autores y autoras que estudiaron sus obras desde este paradigma presentaron a Mary Shelley como rota por el dolor de sus múltiples abortos y por la culpabilidad de la muerte de su madre tras el parto. Argumentaron que su trayectoria era la respuesta a la tradición literaria masculina representada por John Milton. Igualmente están insertas en sus obras las referencias al miedo que sentía al promoverse a sí misma como escritora y pecar de egoísmo. Los temas de sus obras transcienden los tópicos que tradicionalmente se les han atribuido a las mujeres escritoras de los siglos XVIII y XIX. Ella no solo escribe sobre temas cotidianos y sociales, sino que introduce ideas de la ciencia ficción, de la filosofía y de la narrativa histórica entre otras corrientes.

Dos siglos después, Shelley sigue siendo una autora desconocida, mientras que su obra ha cobrado vida propia. La crítica feminista aún está lejos de difundir el reconocimiento que se merece, como pasa con tantas autoras de los siglos pasados con obras y pensamientos brillantes como Mary Shelley.

Roma está siendo celebrada por todas las razones equivocadas,escribe Slavoj Žižek

Traducido para Poliantea por Diego Abanto


La primera vez que vi Roma me dejó con un sabor amargo: sí, la mayoría de los críticos tienen razón al celebrarlo como un clásico instantáneo, pero no pude deshacerme de la idea de que esta percepción predominante se sustenta en una aterradora, casi obscena, mala lectura, y que la película se celebra por todos las razones equivocadas.

Roma se lee como un homenaje a Cleo, una «muchacha» de la Colonia Roma en la Ciudad de México que trabaja en la familia de clase media de Sofía, su esposo Antonio, sus cuatro hijos pequeños, la madre de Sofía (Teresa) y otra doncella, Adela. Tendrá lugar en 1970, la época de grandes protestas estudiantiles y disturbios sociales. Como ya se vio en Y tu mamá también, Cuarón mantiene la distancia entre los dos niveles: los problemas familiares (Antonio deja a su familia por una amante más joven, Cleo queda embarazada de un novio que la abandona de inmediato), y este enfoque en el tema familiar íntimo hace que la presencia opresiva de las luchas sociales es tanto más palpable como el fondo difuso pero omnipresente. Como Fred Jameson lo habría expresado: la Historia como Real no puede representarse directamente, sino solo como el fondo evasivo que deja su marca en los eventos representados.

Entonces, ¿Roma celebra realmente la simple bondad de Cleo y su abnegada dedicación a la familia? ¿Puede realmente ser reducida al último objeto de amor de una familia de clase media-alta en mal estado, aceptada (casi) como parte de la familia para ser mejor explotada, física y emocionalmente? La textura de la película está llena de signos sutiles que indican que la imagen de la bondad de Cleo es en sí misma una trampa, el objeto de una crítica implícita que denuncia su dedicación como resultado de su ceguera ideológica. No tengo en mente aquí solo las disonancias obvias en la forma en que los miembros de la familia tratan a Cleo: inmediatamente después de profesar su amor por ella y hablar como sus «iguales», le piden abruptamente que haga un trabajo doméstico o que les sirva algo. Lo que me impresionó fue, por ejemplo, la exhibición de la indiferente brutalidad de Sofía, estando borracha, al intentar estacionar el Ford Galaxie en el área estrecha del garaje: cómo rompe repetidamente la pared con trozos de yeso cayendo. Aunque esta brutalidad puede ser justificada por su desesperación subjetiva (abandonada por su esposo), la lección es que, debido a su posición dominante, puede permitirse actuar así (los sirvientes repararán la pared), mientras que Cleo, quien se encuentra en una situación mucho más grave, simplemente no puede permitirse esos arrebatos «auténticos», incluso cuando todo su mundo se está desmoronando, el trabajo debe continuar.

La verdadera situación de Cleo surge por primera vez en toda su brutalidad en el hospital, después de que ella da a luz a una bebé que nace muerta; Los intentos múltiples de resucitar al bebé fracasan, y los médicos le entregan el cuerpo a Cleo por unos momentos antes de quitárselo. Muchos críticos que vieron en esta escena el momento más traumático de la película pasaron por alto su ambigüedad: como aprendemos más adelante en la película (pero ya podemos sospechar ahora), lo que realmente la traumatiza es que ella no quiere un hijo, así que el cadáver en sus manos es una buena noticia.

Al final de la película, Sofía lleva a su familia de vacaciones a las playas de Tuxpan, llevándose a Cleo para ayudarla a sobrellevar su pérdida (en realidad, quieren usarla allí como sirvienta, aunque acaba de pasar por una muerte dolorosa). Sofía les dice a los niños durante la cena que ella y su padre están separados y que el viaje es para que su padre pueda recoger sus pertenencias de la casa. En la playa, los dos niños de en medio casi son arrastrados por la fuerte corriente hasta que Cleo se mete en el océano para evitar que se ahoguen, aunque ella misma no sepa nadar. Cuando Sofía y los niños afirman su amor por Cleo por una devoción tan desinteresada, ella se deshace de la culpa intensa, revelando que no había querido a su bebé. Regresan a su casa, con las estanterías agotadas y varios dormitorios reasignados. Cleo prepara una carga de lavado y le dice a Adela que tiene mucho que contarle, mientras un avión vuela por encima.

Después de que Cleo salva a los dos niños, todos ellos (Sofía, Cleo y los niños) se abrazan con fuerza en la playa, un momento de falsa solidaridad si alguna vez hubo uno, un momento que simplemente confirma que Cleo está atrapado en la trampa que la esclaviza… ¿Estoy soñando aquí? ¿No es mi lectura demasiado loca? Creo que Cuarón proporciona una pista sutil en esta dirección al nivel de la forma. La escena completa de Cleo salvando a los niños se toma en una toma larga, con la cámara moviéndose transversalmente, siempre enfocada en Cleo. Cuando uno mira esta escena, no puede evitar la sensación de una extraña disonancia entre la forma y el contenido: mientras que el contenido es un gesto patético de Cleo que, poco después de la traumática muerte fetal, arriesga su vida por los niños, la forma ignora totalmente esta dramática escena. contexto. No hay intercambio de tomas entre Cleo que entra en el agua y los niños, no hay una tensión dramática entre el peligro en el que se encuentran los niños y su esfuerzo por salvarlos, no hay una toma desde el punto de vista que describa lo que ve. Esta extraña inercia de la cámara, su negativa a involucrarse en el drama, muestra de manera palpable el desenredo de Cleo del rol patético de un sirviente fiel dispuesto a sacrificarse.

Hay un indicio más de emancipación en los últimos momentos de la película cuando Cleo le dice a Adela: «Tengo mucho que decirte». Tal vez, esto significa que Cleo finalmente se está preparando para salir de la trampa de ella: «la bondad», dándose cuenta de que su dedicación desinteresada a su familia es la forma misma de su servidumbre. En otras palabras, la retirada total de Cleo de las preocupaciones políticas, su dedicación al servicio desinteresado es la forma misma de su identidad ideológica, es la forma en que «vive» la ideología. Tal vez explicar su problema a Adela es el comienzo de la «conciencia de clase» de Cleo, el primer paso que la llevará a unirse a los manifestantes en la calle. De este modo surgirá una nueva figura de Cleo, una más fría y despiadada: una figura de Cleo liberada de cadenas ideológicas.

Pero tal vez no lo sea. Es muy difícil deshacerse de las cadenas en las que no solo nos sentimos bien, sino que sentimos que estamos haciendo algo bueno. Como T.S. Eliot lo puso en su Asesinato en la Catedral: El mayor pecado es hacer lo correcto por la razón equivocada.


Escrito originalmente por Slavoj Žižek para The Spectator en Reino Unido y publicado en el siguiente link el 14 de enero de 2019https://blogs.spectator.co.uk/2019/01/roma-is-being-celebrated-for-all-the-wrong-reasons-writes-slavoj-zizek/

La educación griega: servidora de un ideal moral y político

El presente escrito guarda la forma de carta con el objetivo de explicar, de manera didáctica, la relación dada entre la poesía griega, la educación y los ideales moral y político de la sociedad griega.

 Lima, 30 de enero de 2018.

Querida Ninoska:

Te cuento, hermana, que leí un texto llamado Aristóteles: poesía y educación escrito por Rafael Angarita Cáceres en el año 2016. En este escrito, se establece una relación muy interesante entre la poesía y la educación, un vínculo del que ya había hablado el viejo Aristóteles en su obra Poética que se remite al siglo IV a. C, en la cual, exalta el valor de la poesía.

Te parecerá raro o un sinsentido establecer un vínculo entre los conceptos de educación y poesía, pero verás que no. Estos dos términos se han relacionado y se han concretado desde la Edad Antigua. Te darás cuenta de que esta relación halla su sustento en la forma de construir el mundo, en las relaciones sociales y en el cómo se concibe la política en el mundo griego para conseguir un fin común. Es por ello que Tomás Calvo (2003) comparte que, en la comunidad griega, la educación afecta a nivel individual y colectivo; es decir, a la persona particular, a las familias y al mismo estado.

Partiré de la idea de lo que querían los griegos para su sociedad. Pues, ellos se plantearon el objetivo de buscar una vida buena. Entonces, surge la imagen del zoon politikón. Debe interpretarse al zoon politikón como aquella persona que posee la capacidad de vivir en comunidad o en sociedad y, en el caso griego, de vivir en la polis.  Pero, hermana, imagino que, en este momento, estarás preguntándote ¿qué es lo que posibilita la vida en comunidad? Angarita (2016) diría que la paideia sostiene y garantiza la vida en sociedad porque habilita a una persona el poder hacerlo. Es así que lo pertinente a la educación es tratar el problema del tipo de vida que se busca en una comunidad como la griega. Pues, la educación consiste en “enseñar a vivir, pero no cualquier forma de vida, no la vida de un delincuente […], sino una vida digna de un ser humano […] el problema de la educación […] pertenece radicalmente al ámbito de la ética” (Calvo, 2003, p. 10).

Es de esa manera que el concepto de paideia surge a colación. Conforme a Jaeger (citado en Angarita, 2016), paideia forma parte del “deber ser” que orienta la formación del hombre antiguo. Entonces, se entiende paideia como un medio que sirve de ayuda para llegar a un fin moral y político. ¿Y la poesía?, te preguntarás. Pues bien, la poesía constituye una forma de enseñanza, pero también resulta ser un reflejo o una “fuente de consulta para desentrañar el modo en el que los griegos pensaron y teorizaron el ideal de la educación” (Angarita, 2016, p. 163). Esto quiere decir que la poesía debe ser vista como un medio y, a su vez, como un producto porque es la expresión del pensamiento de tal sociedad sobre sus pretensiones, sobre su aspiración de tener una buena vida.

En este punto quiero acotar que podemos entender a la poesía como una fuente de conocimiento, así como la razón resulta ser otra fuente. Sin embargo, la poesía trasciende. No solo origina el conocimiento, sino que también constituye uno de los pilares para la formación de los ciudadanos griegos.

En las líneas anteriores, hablé sobre el conocimiento. Ahora, hermana, quiero ahondar en tal tema, pero, por favor, sírvete antes una taza de café porque viajaremos a la mente del estagirita. Resulta que Aristóteles, según Angarita (2016), en su obra Metafísica, describe a los seres humanos como quienes se encuentran en una incesante búsqueda del conocimiento, como si este deseo fuera innato. Es así que se habla de un nivel sencillo, el de las sensaciones. El segundo es el de la experiencia. Tras ello, se hallan la ciencia y el arte (tecnhé). A partir de tal información, de acuerdo con Betancourt (citado en Angarita, 2016), ubicaremos a la poesía en el nivel de la tecnhé porque esta puede referirse a lo posible, o sea, al “deber ser” mencionado al principio de esta carta. Esa direccionalidad que parte de lo que se es a lo que podría ser es lo que diferencia la ciencia del arte.

Entonces, ¿cómo se concreta esta posibilidad de ser algo que no se es?, me dirás tú. Pues, la respuesta se halla en la tragedia. Los griegos hicieron uso de ella para educar a sus ciudadanos y generar, en ellos, una especie de crisis o conmoción como parte de un proceso de reflexión. A esto, se le llamó katharsis. Las tragedias manifiestan “algo” que no debe ser repetido en la sociedad. La educación, entonces, tiene que ver con la imitación, característica propia de la poesía. Pues, la poesía surge por imitación de la realidad con una cuota de ficción, “cuenta con mayor libertad” (Angarita, 2016, p. 168), pero, aquí, viene lo interesante. Cuando se da la puesta en escena, en las personas, se producirá un placer por la apreciación de la obra y, de ello, devendrá un aprendizaje. Entonces, se dice que, a partir de la representación, surgen los deseos de imitar un patrón de conducta ya esclarecido en la representación artística para colaborar con el ideal educativo.

Ahora sí, te doy un respiro, hermana, porque pasaré a hablar acerca de la verosimilitud. Debemos entender este término a partir de la “apreciación y […] la evaluación de la obra artística” (Angarita, 2016, p. 169). Eso quiere decir que la verosimilitud de una obra, la poesía, queda en manos del juicio del espectador conforme a la interpretación dada. Su importancia radica en cuán posible sería practicar lo aprendido. Para añadir, las enseñanzas de la poesía denotan un carácter universal, “la acción narrada no corresponde a lo sucedido a un hombre particular, sino que, […] la acción puede ser endilgada a cualquier miembro de la especie humana” (Angarita, 2016, p. 171). He ahí la función educadora.

Quiero volver, aquí, al principio de todo: el objetivo de la tragedia o de la poesía. Estas, a través de la educación, hallan su sentido en la formación política y moral del ciudadano desde la representación porque es gracias al aprendizaje y a la reflexión que provoca una obra en una persona que se dará, en última instancia, una repercusión positiva, o sea, la esperada por la sociedad, sobre el desempeño virtuoso de cualquier función que cumpla dicha persona en su medio. Dicho de otro modo, la poesía, una expresión educadora, se encamina bajo las directrices políticas y éticas. Esta colabora con el hábito de la virtud “para elegir el justo medio, para evitar el exceso y el defecto” (como se cita a Marcos en Angarita, 2016, p. 173) en conquista del bien y la felicidad. Es así que se conjugan la razón (tecnhé) y el hábito (propio de nivel segundo: la experiencia).

A modo de conclusión, hermana, quiero decir que “la gran pretensión de la política solo se puede materializar mediante el esfuerzo del ejercicio de un único camino: hacer virtuosos a los hombres; es decir, desarrollar un proceso educativo” (como se cita a Aristóteles en Angarita, 2016, p. 173) que no encuentre nunca su final. Siempre exigirá una constancia.

Este tema me cautivó muchísimo y espero te guste tanto como a mí. Me encantaría conocer tu opinión. Escríbeme pronto. Te amo, hermana.

Te mando muchos besos y abrazos.

Astrid

Referencias bibliográficas:

Angarita, R. (2016). Aristóteles: poesía y educación. Recuperado de https://www.redalyc.org/pdf/185/18552439013.pdf

Calvo, T. (2003). ¿Por qué y cómo educar? Paideía y política en Aristóteles. Recuperado de https://revistas.um.es/daimon/article/viewFile/14281/13761

Un Fiscal de Cuello Blanco

Walter Velásquez
Estudiante de Periodismo


Exactamente han pasado 23 días desde la renuncia del ex Fiscal de la Nación, Pedro Chávarry, uno de los más controversiales en los últimos años dentro del Ministerio Público. Si bien en los últimos meses de 2018 se mostraba tajante ante la opinión pública, fue en el último día del año donde tomó su peor decisión como Fiscal de la nación: Apartar al Fiscal superior Rafael Vela y al Fiscal provincial José Domingo Pérez del Equipo Especial del caso Lava Jato. Pero la reacción del pueblo peruano no tardaría en llegar, ya que en los días siguientes se organizaron numerosas marchas nacionales, que tendrían como objetivo, pedir la renuncia inmediata del entonces Fiscal de la Nación.

Para empeorar su situación, los fiscales Frank Almanza y Marcial Paúcar, que fueron asignados al Equipo Especial del caso Lava Jato, declinaron integrar el caso. Ambos creyeron que era importante apoyar el plan de declarar al Ministerio Público en estado de emergencia, la cual provenía del Presidente de la República Martín Vizcarra. Chávarry al ver la negativa de los fiscales que asignó más la decisión de los otros fiscales en declarar al Ministerio Público en emergencia, no tuvo otra decisión que nuevamente poner a Rafael Vela y José Domingo Pérez en el Equipo Especial del caso Lava Jato. Victoria asegurada para el pueblo peruano.

Chávarry sentía que podía dar un suspiro al poner nuevamente a los fiscales, pero nuevamente el pueblo peruano pedía su renuncia. Fue así, que el 7 de enero, mediante un comunicado desde su cuenta oficial de Twitter, anunció públicamente su renuncia:

Como la mayoría sabe, fue una decisión apresurada por Chávarry, ya que se lo vinculaba con mantener una relación política con la bancada de Fuerza Popular (ya que en numerosas ocasiones, la bancada naranja lo blindo del caso “Los Cuellos Blancos del Puerto”). Lo más curioso es cuando el era Fiscal de la Nación, desde su cuenta de twitter publicaba fotos o mensajes donde se mostraba como enemigo de la corrupción. Sin embargo, se olvidaría que en julio del año pasado, El Comercio lanzaría unos audios donde se lo escucharía manteniendo unas conversaciones con el ex presidente de la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema, César Hinostroza.

Ya una vez que el Ministerio Público acepto su renuncia, rápidamente se oficializó que Zoraida Ávalos sería su sucesora. La nueva fiscal, declararía que también fue una de las fiscales opositoras a Chávarry, pidiendo su renuncia. Ya libre de su cargo, Chávarry creería que estaría mucho más tranquilo y alejado de una persecución política. Bueno al menos eso el creía.

El pasado 25 de enero, el fiscal anticorrupción Reynaldo Abia realizó inspecciones dentro del Ministerio Público como parte de la investigación contra la exasesora de Chávarry, Rosa Venegas, por la sustracción de información en cajas de oficina de Juan Manuel Duarte, otro ex asesor del fiscal supremo. Según canal N, la diligencia, a cargo de la Segunda Fiscalía Anticorrupción, revisó el área de la gerencia de seguridad de la sede del Ministerio Público y luego las oficinas de Duarte, donde Venegas retiró tres cajas con la ayuda de tres policías. Recordemos que semanas atrás, Chávarry mediante una entrevista con una radio colombiana (Blu Radio) manifestó que en ningún momento ordeno la sustracción de documentos y que desconoce a los agentes de seguridad (ya que en constantes momentos, sus agentes suelen ser cambiados constantemente). Sin embargo, este vídeo entierra completamente la versión del ex fiscal.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=8U6ClzFoW1s&w=560&h=315] 

Aquí el vídeo donde Chávarry acompaña a sus agentes para la sustracción de sus documentos. También, se ve la presencia de su ex aseora, Rosa Venegas.

Esta vídeo puede servir como prueba para dos posibles sucesos:

  • Que los documentos incluían tratados con Hinostroza o Walter Ríos, ambos vinculados con el grupo criminal “Los Cuellos Blancos del Puerto”.

  • Que se halle conversaciones con algunos integrantes de Fuerza Popular, para ver la manera de que la lideresa del partido, Keiko Fujimori, quede desvinculada del “Caso Cócteles”.

Ojo que son posibles sucesos, no que sean totalmente ciertos. Pero si hay algo de cierto es que Chávarry se ha hundido completamente. El ahora Fiscal Supremo se ve envuelto en una telaraña de vinculaciones ilícitas, de las cuales el ha querido escapar de distintas maneras pero ahora ya no tiene escapatoria. Posiblemente pueda estar con la consciencia tranquila pero en las semanas siguientes, se filtraran nuevas pistas donde probaran este señor es un fiscal de cuello blanco. Es cierto que el pueblo peruano lo sacó de su cargo como Fiscal de la Nación, pero ahora toca saber si realmente es un bicho más de la nefasta y asquerosa corrupción.

Pasos para evitar morir (o ser violentada)

¿Te diste cuenta que aunque no queramos -ya sea en el micro, en redes sociales, en el trabajo, en la universidad, en el colegio, en el bar, en la discoteca o donde sea que andemos física, auditiva, visual o virtualmente- vemos, escuchamos, leemos e incluso vivimos en carne y hueso alguna situación de violencia hacia la mujer? ¿Lo notaste o no? Si estás respondiendo que no, Pinocho quedaría en último puesto en una competencia de narices largas y tú serías el ganador. Claro que tendrías que compartir el premio con la mayoría de los políticos de nuestro país, pero no viene al caso.

En Perú, la violencia hacia la mujer llegó a ser pan de cada día, de cada hora, minuto y quizá segundo. Ya es algo cotidiano, que quizá dejó de sorprendernos, pero sigue impactando y es preocupante. En 2018, tuvimos 132 casos de feminicidio y 280 casos de tentativa de feminicidio según el MIMP. ¿Te parece poco? Ahora si te caes de espalda: Ese mismo año se registraron 120 734 personas afectadas por hechos de violencia contra las mujeres, integrantes del grupo familiar y/o violencia sexual en los Centros de Emergencia a la Mujer, de las cuales 102 534 eran mujeres. Esto, sin contar los casos nunca denunciados durante ese año.

Cada año, las cifras van subiendo, por lo que, si crees que los últimos titulares de las noticias sobre este tema en 2019 serán los últimos, te recuerdo que Enero recién termina. Frente a los números expuestos y los casos que cotidianamente son publicados en redes sociales y que no están dentro de las cifras anteriores, te presento algunos tips para evitar morir –o ser violentada- en el intento de ser una mujer libre. Si por casualidad eres un chico, joven, adulto, varón y/o macho opresor, te las presento igual para que reflexiones, dejes de comer o ayudes a evitar más casos de violencia hacia tu enamorada, tus amigas, la chica que te gusta, la que no te gusta, tu prima, tu hermana, tu sobrina, tu mamá, tu nieta, tu esposa, tu hija, la hija de tu vecina, tu vecina, tu abuelita, la hija de tu hija, etc., etc.

TIP 1: NO ES NO. Mujer, tienes la total libertad de decir que no a cualquier situación que te haga sentir incómoda, que no te guste o con la que no estés de acuerdo. Y cualquiera, ABSOLUTAMENTE CUALQUIERA, tiene la obligación de aceptar tu decisión. Quizá estés pensando que eso es “obvio”, pero es la palabra más complicada de pronunciar para muchas y la palabra más difícil de aceptar para otros, ya sea por un tema cultural o por temor en ambas circunstancias.

TIP 2: SI TE AMA, NO TE DAÑA. Muchos casos y denuncias son de mujeres víctimas de sus parejas sentimentales, esposos, novios, cónyuges, ex’s, amigos, amigos con derechos y demás tipos de pareja. Normalmente, ocultan o niegan estos casos por creer erróneamente que esas personas “nos aman”, o que “cualquiera se equivoca”… Sí, me equivoqué tirándote la silla, violándote o apuñalándote 13 veces con un cuchillo, claro… ¡No caigas y aléjate de esa persona tóxica y dañina PARA SIEMPRE! Porque no, nunca cambian.

TIP 3: SI ERES VÍCTIMA DE ALGÚN ABUSO O ERES TESTIGO DE ALGUNO, NO TEMAS EN DENUNCIAR. Denuncia para evitar nuevamente algún abuso y/o para crear antecedentes y que sea más fácil una sentencia para ese violentador.

TIP 4: SI AGUIEN TE AMENAZA O SE ACERCA DE MANERA SOSPECHOSA EN LA CALLE, MIRA A LOS OJOS A LA PRIMERA PERSONA QUE VEAS CERCA, IMPROVISA Y HÁBLALE COMO SI LO CONOCIERAS. Esta es una táctica, que suele ahuyentar a ladrones, secuestradores y o violentadores callejeros que tratan de aprovecharse de personas indefensas.

TIP 5: DESCARGA UNA APLICACIÓN Y/O ACTIVA LA OPCIÓN QUE TENGA TU CELULAR PARA ENVIAR TU UBICACIÓN Y UN MENSAJE DE EMERGENCIA A LOS CONTACTOS QUE ASIGNES Y A LAS INSTITUCIONES ESTATALES DE SEGURIDAD. Ya sea porque sospechas de que alguien te sigue, estás siendo víctima de algún abuso o estás en una situación de peligro, esta opción sería la más cercana a un grito de auxilio y también la más  efectiva en cuanto a respuestas más rápidas.

TIP 6: Si lo anterior no funciona, no tienes batería, espacio en el almacenamiento de tu celular o tiempo para sacar el celular, GRITA, CORRE EN ZIGZAG Y/O, EN CASO TE ESTÉN SUJETANDO, GOLPEA EN LAS PARTES VULNERABLES (entrepierna, costillas, cuello, axilas) Y SACÚDETE.

TIP 7: SI PRESENCIAS ALGUNA ESCENA SOSPECHOSA O VIOLENTA CONTRA UNA MUJER, ACÉRCATE Y SI ES POSIBLE, SALUDA. Es muy probable que haciendo eso hayas evitado algo más grave en ese momento.

TIP 8: CUANDO ESTÉS CERCA DE NIÑAS O JÓVENES SOLITARIAS O VULNERABLES, TRATA DE VIGILAR Y CUIDAR RESPETANDO SU DISTANCIA (y al menos mientras tu ruta coincida con la suya), QUE NADIE SOSPECHOSO O PELIGROSO PUEDA DAÑARLAS. Son las más vulnerables a actos de violencia femenina.

TIP 9: SI CREES QUE ALGUIEN TE ACOSA CONSTANTEMENTE, ESCRIBE Y/O CUÉNTALE A UN/A AMIGO/A O ALGUIEN CERCANO LAS CARACTERÍSTICAS DE ESA PERSONA. Posiblemente sea de ayuda en algún momento.

TIP 10: NO CONFÍES FÁCILMENTE EN EXTRAÑOS. Ya sea que los conozcas por aplicaciones de emparejamiento, redes sociales, en una fiesta o por coincidencia, asegúrate de que esa persona es confiable antes de ofrecerle información privada.

TIP 11: NO DUDES QUE EN ALGÚN MOMENTO LA SITUACIÓN DE VIOLENCIA Y PELIGRO CONTRA LAS MUJERES Y EN GENERAL CAMBIARÁ PARA BIEN. NUNCA PIERDAS LA FE Y RECUERDA QUE DONDE HAY AMOR INCULCADO, SEMBRADO Y CULTIVADO, NO HAY MACHISMO QUE COMBATIR NI FEMINISMO QUE DEFENDER.

Generemos en futuras generaciones el respeto y el amor hacia todos, sin diferencias por ningún motivo. Este artículo se enfoca en algunos riesgos que suelen correr las mujeres, pero no significa que las situaciones de violencia sean únicamente dirigidas hacia ellas. En todas partes, a toda hora y en cualquier momento corremos peligro. Depende de ti, de mí y de todos que esto deje de ocurrir en cualquier caso y con cualquier ser humano. No seamos indiferentes y ayudémonos entre todos. Denunciemos y ayudemos a denunciar cualquier tipo de violencia. ¿Aún no completaste tus metas para este año? Te reto a ayudar a disminuir las cifras de violencia hacia la mujer y personas vulnerables a cero, ¿o acaso le temes al éxito?

Bolsonaro, ¿la llegada del “Tercer Imperio Brasileño” o la vuelta a la dictadura?

Me gustaría dedicar estas líneas a José Francisco Navarro, sacerdote, jesuita, amigo, maestro. Él, con su visión del mundo, mostró a numerosas generaciones de alumnos y discípulos que la esperanza de construir un mundo distinto era siempre posible. Transformar lo trastornado en algo sublime, algo que él llamaba “El camino de la Belleza”, fue su deseo y su misión. Con su ejemplo inundó los corazones de quienes lo conocimos, haya sido en Perú, en México, o en Brasil…

La historia de Brasil, como una nación independiente, se remonta al siglo XIX, más específicamente a 1889, cuando el emperador Pedro II fue depuesto. Antes de ese momento,  con la llegada de Juan IV al continente, se estableció el conocido Imperio Brasileño (1808-1889). Tras su caída, se constituyó en los “Estados Unidos de Brasil”. La naciente república tomaba, por primera vez, las riendas de su historia, sin imaginar que en el desarrollo de su proceso histórico se convertiría en una potencia a nivel regional y mundial. Inesperada y paradójicamente, casi un siglo después, la ahora “República Federada de Brasil”, se vería azotada por un nuevo gobierno absolutista, bajo la imagen de la dictadura militar (1964-1985).

Estos modelos de gobierno, aunque históricamente distantes, salen de la memoria del pueblo, para trasladarse a la realidad, especialmente con el último acontecimiento importante que quedará registrado en sus anales, la elección de Jair Bolsonaro como presidente constitucional de Brasil. A lo largo de estas líneas, se procurará analizar brevemente ciertas características que marcan la identidad del plan de gobierno del nuevo mandatario, y la repercusión que podría alcanzar con este.

Desde el inicio de su vida política, el capitán de reserva, Jair Bolsonaro manifestó su tendencia ultraconservadora. Sus planteamientos ultranacionalistas, así como su manifiesta conducta discriminadora, han dado mucho de qué hablar. Mientras ocupaba el cargo de legislador, no pasó desapercibido (podemos recordar las ocasiones en las que señaló su agrado y su deseo por el retorno de la dictadura militar al país).

Los incidentes de corrupción que estallaron durante la presidencia de Lula Da Silva y terminaron de ahondarse durante el período intestino de Dilma Rousseff, fueron el caldo de cultivo perfecto para que un hombre como Bolsonaro alcance el poder. La debilitada izquierda en el país, así como también del continente, no tenía oportunidad de reparar los errores cometidos que la llevó a tal precipicio. Esto, junto a un “plan de cambios” bien estructurado, fueron capaces de llevar a Bolsonaro al Palácio do Planalto.

Dentro de su plan de gobierno, Bolsonaro ha manifestado su determinación por lograr que Brasil se desintoxique de la enfermedad de la “nueva izquierda” que aqueja a todo el continente. Sin embargo, quien ha escuchado su plan para dirigir el país, no ha podido obviar el conjunto de contradicciones que en él se presentan. Uno de los más claros ejemplos se dio cuando, al referirse a su estrategia de política económica, señaló la importancia de establecer vínculos comerciales fuertes y abrir mercados; pero, al profundizar en torno al mismo tema, describía la necesidad de mantener medidas proteccionistas que garanticen la “soberanía económica nacional”.

Dentro de este marco, la idea de Bolsonaro no es formar a una sociedad crítica y pensante. La propuesta procura establecer las bases de un grupo consumista, exacerbado por el mercado y sus transacciones. Así lo proclama al decir “educación para el mercado laboral y no para la militancia política”. Con esta premisa, se aprecia la firmeza de su programa, en torno a coartar cualquier idea que desenvuelva el criticismo a su gobierno. La idea es la mercantilización de las masas.

Este pequeño ejemplo no es más que una muestra del desfasado y anacrónico proyecto mesiánico, en torno a una figura que se augura como salvador, por el que apostó el “demos” brasileño.

Toda la estrategia política de Bolsonaro gira en torno a un poderoso aparataje ideológico. Nada puede escaparse de su control, para promover ningún tipo de militancia estructural opuesta al sistema. Más allá de su propuesta económica, trata de ejercer un marcado control respecto a la población, en base al uso de estructuras de adoctrinamiento.

La implementación de formas ideológicas específicas, partiendo de conceptualizaciones religiosas (revalorizando conceptos como “familia” y “tradición religiosa”), para determinar una dinámica de comportamiento específica, son el primer paso en la construcción de una mega estructura de control biopolítico. El sujeto, como miembro de un grupo religioso caracterizado por valores específicos, se ve maniatado en torno a la posibilidad de ejercer o causar incidencia política, sin ser mal visto. El control que admite Bolsonaro gira en torno al rechazo a la dimensión profética de la que habla el catolicismo (del que afirma ser un ferviente practicante).

El gobierno de Jaír Bolsonaro apenas inicia. Su afán de control, así como el establecimiento de estructuras que le permitan conseguirlo, puede recordarnos a los antiguos monarcas, déspotas y autoritarios. Con su plan de gobierno, su inspiración de ideas nacionalistas, la revalorización de una moral cristiana sesgada y radical, son características que han cautivado a millones en el gigante sudamericano. Procurando el respaldo de las masas, los hitos que llevaron a Bolsonaro al poder nos pueden recordar lo conseguido por los líderes fascistas a lo largo de la historia. Su cercanía y fascinación respecto a las ideas de la dictadura, también pueden aproximarnos a lo largo del vector por el que transitaría su gobierno.

Debido a esto, es necesario prestar la suficiente atención, especialmente desde fuera de los límites geográficos de Brasil. Si los acontecimientos de la región no sufren una metamorfosis que determine un cambio categórico respecto a los ámbitos político, social, moral, etc., lo que desde ahora podríamos llamar “efecto Bolsonaro” se propagará por el continente con notable agresividad. Ya sea a través del uso del poder político y económico, característicos de un “Imperio”, o con el arbitrario uso del aparataje militar propio de las “dictaduras”, la influencia del Brasil de Bolsonaro puede resultar determinante para Sudamérica; por tanto, debemos ser precavidos, conscientes y tener en cuenta la repercusión y el significado de esta nueva era política, a fin de garantizar la libertad y los derechos humanos, sin excepción.

La inquietantemente glamurosa Fiesta de la Candelaria

Alfredo Churata
Estudiante de Derecho


Hablar sobre la Fiesta de la Candelaria es muy fácil para muchos de los puneños como yo, la fiesta más grande y glamurosa del año; aquella en dónde la fe, la devoción y la desmesura se juntan; aquella que dura meses, semanas, días; aquella llena de colores, de alegría, nostalgia; aquella fiesta tan inefable que cada febrero se repite pero que dicen que empieza en diciembre. Claro es fácil, pero creo que es muy difícil y para mí ahora casi imposible expresar el sentimiento que genera esta fiesta para con los corazones y mentes de la sociedad puneña y de todos aquellos que la viven por primera vez, por tercera o por enésima vez. En este artículo trataré de explicar un poco de la significancia de la Festividad Virgen de la Candelaria así como, de nuevo tratar, pero con carencias, explicar el sentimiento que de esta emana.

La ciudad de Puno no es tan extensa, una ciudad donde es muy fácil encontrarte con alguien que conoces en la calle, una ciudad donde un saludo o un abrazo están a la vuelta de la esquina; es así como en el mes de diciembre puedes escuchar aquellos sonidos que atesoran en ellos el comienzo de una fiesta que tiene sus días centrales en las primeras semanas de febrero. En diciembre ya puedes escuchar aquellas zampoñas acompañadas de los bombos que atesoran aquella majestuosa danza de los Sicuris o tal vez los bombos acompañados de trompetas y platillos que bien pueden ser de la siempre elegante Morenada o de la encantadora Diablada, o de los siempre admirables Tinkus, o de los incansables Tobas, o de la bella Kullawada, o de los famosos Caporales y por supuesto que me faltan más adjetivos para las muchas inefables danzas que me faltan mencionar.

No importa dónde estés de alguna u otra manera, si estás en tu azotea o en silencio, en la calle, a orillas del lago, en el carro, caminando, logras escuchar aquellos sonidos que son un aviso de que algo muy grande se está germinando nuevamente, como si el sol volviera a salir luego de una larga noche de espera.

La historia de cómo empezó la adoración o devoción hacia la Virgen de la Candelaria es un poco extensa para este artículo así que trataré de explicarla en pocas palabras. Allá por el siglo XVIII en plena revolución de Tupac Amaru, llegaban a la ciudad de Puno las tropas rebeldes con el fin de tomar la ciudad; el ejército virreinal que aquella ciudad custodiaba era mínimo en comparación a las tropas tupamaristas, se dieron combates sangrientos por más de tres meses fuera la ciudad y cuando los rebeldes seguían avanzando y la ciudad ya no tenía esperanza los pobladores de aquel tiempo decidieron sacar en procesión a aquella virgen que empezaba a ganarse adeptos en la ciudad. Grande fue su sorpresa al notar que las tropas tupamaristas se replegaban para tomar otro camino fuera de la ciudad, ya que estas tropas al ver a lo lejos una gran cantidad de gente en la ciudad pensaron pues que el ejército virreinal había conseguido los refuerzos necesarios para continuar la defensa de la ciudad de Puno; es después de este suceso tan relevante que la fe y devoción hacia la virgen fue creciendo y expandiéndose por toda la región. Han de saber que la fiesta en sí de una u otra manera se basa en la devoción a esta Virgen que antaño significó mucho para los pobladores de aquel entonces.

En fin, la fiesta, que inició allá por 1929 y cada año congrega a cerca de 100 conjuntos con más de 70 danzarines por conjunto de danzas autóctonas durante su primera semana, danzas que provienen de los distintos distritos fuera de la ciudad. La segunda semana se congregan poco más de 80 conjuntos con más de 200 personas por conjunto, hay conjuntos que alcanzan los 1000 danzarines y otros que incluso los sobrepasan. Realmente durante esas dos semanas la ciudad no vive si no es por la fiesta, el ambiente se siente desde el momento en que entras, no importa la lluvia o el granizo, las tormentas o el frío, son como los guerreros de 300 listos para luchar, pero con elegancia, alegría y claro devoción. Nada puede detener la fiesta.

A continuación, un breve recorrido  de lo que se vive en estas dos semanas: el 1 de febrero se da la víspera en honor a la Virgen de la Candelaria algunas comunidades campesinas acompañadas de sus autoridades llegan con yerbas secas para la fogata, hay fuegos artificiales junto a una ceremonia; el 2 de febrero se da la misa en honor la virgen para continuar con la procesión por las principales calles de la ciudad; el 3 de febrero de dará el Gran Concurso de Danzas Autóctonas con los trajes y danzas nativas de los respectivos distritos, el concurso se da en el estadio de la ciudad y luego los danzarines y músicos salen a las calles principales para seguir bailando para toda la urbe puneña que emocionada espera en las calles para así verlos pasar. Ese día termina lo que son las danzas autóctonas para dar paso al concurso de trajes de luces unos días después.

El 8 de febrero se da la recepción de bandas y me quiero detener un momento en este suceso, es impresionante poder ver cómo cada barrio y conjunto reciben a las bandas que los acompañarán a lo largo de la fiesta, un conjunto puede tener hasta 5 bandas por la enorme cantidad de danzarines que en este se congregan, cada banda puede sobrepasar el centenar de músicos fácilmente. Las bandas hacen una entrada glamorosa a los costados o cerca de ellos están los danzarines y personas afines al barrio o conjunto abriendo el paso para que pasen, tirando serpentinas, cerveza, cantando y bailando al son de la música. Es imposible que no se te erice la piel con este acto, es como si toda una armada entre lista y marchando para la guerra que tiene que luchar, pero en vez de armas con ellos traen instrumentos, trajes elegantes y música la cual hace que tu corazón pueda palpitar inimaginablemente. El 9 de febrero se dan las vísperas, sí otra vez, de la Octava de Fiesta. Muchos conjuntos junto a sus bandas salen a las principales calles a bailar desde la tarde, pero sin trajes. El 10 de febrero se da el concurso el gran concurso de trajes de luces en el estadio de la ciudad, luego algunos conjuntos salen también a danzar por las calles, pero no por mucho tiempo ya que el 11 y 12 de febrero a las 6:00 am empieza la gran para de los conjuntos por las calles de la ciudad, antes la parada era solo un día, pero se terminaba como a las 3:00 am del día siguiente así que es por eso que desde el año pasado se decidió dividir en dos días.

Me gustaría decirles que ese día la fiesta por fin finalizó, pero para el dolor de la mano que escribe este artículo y de ustedes queridos lectores, la fiesta no finaliza, descansa sí, por unos días, pero aún no finaliza. El último evento que significa la culminación de la fiesta es el famoso Cacharpari o despedida como significa en el castellano. Días después de las paradas cada conjunto hace su respectivo Cacharpari según el día que le parezca, es un fiesta donde cada conjunto recibe a sus danzarines y bandas en sus respectivos locales para un último festejo, lleno de alegría y nostalgia ya que la fiesta se acaba, por ese año. Los Cacharparis se pueden extender hasta finales del mes de febrero, recuerden que son cerca de 80 conjuntos y todos realizan sus respectivos Cacharparis.

La alegría está en cada esquina de la ciudad durante estos días, es como si por unos días la ciudad se olvidara de sus problemas, penas y tristezas para dar paso a la inmensurable dicha. Es conmovedor ver cómo las personas que observan a los danzarines les alcanzan agua, cerveza, ron o cualquier bebida para que puedan seguir bailando; cómo las personas hacen barras y aplauden a los danzarines por el esfuerzo que hacen, tal vez ellos no lo sientan pero la alegría de verlos danzar con tanta pasión enerva cualquier corazón. Están ustedes invitados a vivir la fiesta en la capital folclórica del Perú, a orillas del Lago Titicaca.

Cuestiones de cine: Francis Ford Coppola en Ecuador

En la séptima edición del Festival de Cine La Orquídea de Ecuador llegó como invitado especial uno de los directores de cine más importantes de la historia: Francis Ford Coppola. Su llegada representó un punto crucial para el festival, pues su título de internacional no era destacado hasta ahora. También contamos con la presencia de Sebastián Leilo, sin embargo,la atención se enfocó en el director de ‘El Padrino’.

Los cinéfilos de la ciudad activaron sus alertas y el proceso de conseguir entradas, limitadas a la capacidad de un auditorio, fue todo un reto. Al final, una publicación al medio día en la página del festival anunciaba que las inscripciones estaban abiertas y habían 60 cupos disponibles, así que en menos de una hora todo estaba lleno. A pesar de eso, existía la duda de no recibir más que un correo diciendo: gracias por postular, te mantendremos informado,eso significaba que no estábamos del todo dentro. Llegó el día del evento y con temor de no poder entrar y con la convicción de hacer hasta lo imposible por ver a Coppola llegamos al auditorio. Filas eternas y una joven con una computadora confirmando entradas. Nos formamos y cuando nos acercábamos a la joven escuchábamos como muchas personas que habían llenado el formulario no constaban en la lista. No mentiré que cuando la joven me dijo que no se encontraba mi nombre se me formó un nudo en el estómago, pero solo fue momentáneo porque mi nombre sí estaba, por lo tanto todo salió bien.

El auditorio estaba repleto, había la seguridad necesaria, traductores para que nadie se perdiera nada y así empezó todo. Francis Ford Coppola salió al escenario y todos aplaudimos de pie, se lo merecía. Fue un diálogo muy ameno, comenzó por explicar cómo se enamoró del cine, como en su familia todos eran artistas, así que sentía casi como una obligación destacar en algo. Su mentalidad alejada de complacer a lo comercial hizo que llevara adelante proyectos que no parecían prometedores. Al estar ante un público en su mayoría joven, se centró en aspectos muy positivos de hacer cine, de amar el arte y encontrar en las cámaras un punto de fuga para demostrarlo. Relató que sigue haciendo lo que le gusta pero lejos del ojo público, así que tiene guiones bajo llave y ahora se dedica a su familia. La ola de preguntas de parte del público permitió que salgan temas interesantes: su declaración de que no le gustaba el libro de El Padrino de Puzo y que realmente no quería adaptarlo, elegía a sus actores por una ‘corazonada’ que sentía, adora ‘Los Soprano’ por su gran aporte a la televisión y al cine’, amaba a Marlon Brando pero que tuvo problemas con él y su inasistencia al set, los colores en sus películas estaban elegidos con un cuidado extremo y que hacer cine se ha convertido en algo difícil pues nos enfrentamos a un generación en donde lo comercial absorbe buenos films.

Coppola se considera un hombre de familia, así que ante una pregunta de los últimos casos de abuso sexual en Hollywood respondió que lamentaba que se usara el poder para cometer atrocidades y que él como padre y abuelo de mujeres espera que los culpables sean castigados apropiadamente, pero, que le preocupa que actos así dividan a hombres y mujeres.

Un punto interesante en su ponencia fue el señalar literatura latinoamericana, demostrando su conocimiento con nombres como Borges, Cortázar, Bolaño y recalcando su gran aporte: “En el último siglo, los artistas latinoamericanos han dominado la esfera del arte literario. Argentina, Chile, Perú, México, Brasil han hecho grandes trabajos en la novela moderna,que es un primo del nuevo cine’’.

Al casi finalizar la sesión, pidió una pregunta que se considere como una buena pregunta, y pienso que sí lo fue, por la respuesta que generó:
Asitente: ¿cuál sería su consejo para jóvenes que desean hacer cine?
Coppola: si es hombre cásese, si es mujer no se case…. Saludos Cuenca.
De esta forma, finalizó la ponencia ante un público que se levantaba entre un aplauso infinito para despedir al maestro. Fue un diálogo ameno, Coppola mantiene una sensibilidad infantil que permitió que sus palabras fueran motivadoras para una audiencia que lo esperaba con ansia.

Su llegada fue en Octubre de 2018, sin embargo, con el paso de estos meses uno toma más sentido a las palabras dichas en el auditorio, las recuerda y les da nuevos significados e importancia, este es el caso. Han pasado tres meses y aquella idea de defender el cine en su estado puro me ha mantenido pensante, sobre todo porque él es una muestra de que mantener el estilo puede dejarte de lado rápidamente en la industria, pero que a pesar de todo eso se mantiene tranquilo pues su deber era ese, hacer un cine de calidad que pudiera trascender las murallas del tiempo y se mantenga en la cima. Muchos consideran su aporte como importante pero lo están echando al olvido, incluso en el país fue recibido por pseudoartistas que tan solo deseaban la foto con ‘el del padrino’. No negaré que en el auditorio hubo un porcentaje de gente tan solo curiosa y que no tenían idea de quién era y lo que representaba, dejando fuera a personas que merecían estar allí. Por cuestiones como esas uno repiensa el entorno tanto cinematográfico como social, viendo inevitablemente que el sentido gregario es mayor, entonces ¿qué hacer? creo que es más simple la pregunta ¿qué no hacer?. No debemos perder el ojo crítico, tanto para el cine como para la vida.

No debemos desestimar el arte, esto no significa que no veremos de todo un poco porque eso nos permite saber diferenciar material de calidad, sino que prestaremos mayor atención a lo que se mantenga luego de nuestros filtros cinéfilos. No quedarnos con la primera impresión de un film, a veces se requiere ver más allá, consultar, referenciar… En conclusión, fue una visita muy buena, un sujeto agradable que ha hecho historia y que llegó a un desconocido país como Ecuador.

Fuerza (im)popular

Diego Abanto Delgado
Estudiante de Filosofía


Desde la Mesa Directiva del Congreso, Daniel mira a su bancada sin amor: inútiles, congresistas descerebrados e impotentes, meras sombras susurrando lo incomprensible, desvaneciéndose cada día más en el gris panorama. ¿En qué momento se jodió Fuerza Popular?

Pero, es necesario añadir que, no es solo la pregunta que Daniel Salaverry debe haberse hecho antes de renunciar, sino la pregunta de todos los fujimoristas que apoyaron fervorosamente al partido desde sus inicios y ahora lo ven destrozado en miles de pedazos; ¿en qué momento se jodió Fuerza Popular? Quizá ya había nacido jodido, quizá tras la derrota en 2011, Keiko Fujimori no se dio cuenta que no solo estaba convirtiendo el movimiento Fuerza 2011 a un partido político, sino estaba construyendo algo que su padre, Alberto Fujimori, nunca fue capaz de hacer.

Quizá allí empezó a joderse Fuerza Popular. En el preciso momento en el que Keiko, la misma hija que se quedó en el país tras la renuncia cobarde de su padre por fax, la misma hija que soportó el acoso mediático al que fue sometida en busca de respuestas a preguntas de las que aún ahora no tenemos respuestas, decidió renegar del legado de su padre y apartar de su esfera a los elementos que la ligaban a la dictadura de Alberto Fujimori, en ese preciso momento, Fuerza Popular comenzó a cavar su propia tumba.

Y por lo que señalan las investigaciones alrededor del caso Cócteles, Keiko no pudo evitar alejar de su movimiento la más fuerte característica del fujimorismo, la corrupción. Pero digamos que, en aquel momento, de 2011 a 2016, Keiko empezó una campaña sorprendente, a vista y paciencia de todo el pueblo peruano, que para variar, miró a otro lado. Nadie se tomó enserio a Keiko, y ese error fue lo que nos llevó a los resultados de las elecciones generales de 2016.

Si Fuerza Popular tuvo un momento que definió su historia fue aquella elección. La primera vuelta les otorgó una aplastante mayoría con el 39,86 % de votos válidos, que se reflejaría en 73 escaños. 73 congresistas de Fuerza Popular representaban quizá la más atemorizante victoria de cualquier partido político en los últimos años. ¿Era descabellado pensar en ese momento que su oponente en la segunda vuelta, Pedro Pablo Kuczynski, sería pan comido? Pues claro que no, la diferencia entre ambos (Peruanos Por el Kambio recibió el 21,05% en la primera vuelta) parecía inalcanzable.

La gran protagonista de la segunda vuelta fue sin duda, la masa antifujimorista que, con ayuda de los medios, consiguió revertir los resultados otorgándole así el 05 de junio de 2016 la banda presidencial a un sorprendido Pedro Pablo Kuczynski. En aquel momento, se podría argumentar, se jodió Fuerza Popular.

No fue una derrota cualquiera, no fue ni siquiera su primera derrota, simplemente fue la que menos esperaban. Todos los esfuerzos, todos los años invertidos, todo se echaba a perder. Les habían robado la elección, solo eso podía haber ocurrido. Aquel 05 de junio sin duda, algo se quebró en ese partido. La demora “accidental” de Keiko Fujimori en reconocer los resultados solo era un síntoma más de lo que iba a ocurrir a partir de ese momento. Fuerza Popular no iba a colaborar nunca con el Ejecutivo por una sencilla razón; los habían traicionado, se habían aliado con los caviares, con los terrucos, con los rojos para detenerlos, para boicotear su victoria, y lo habían logrado. Sin ser enteramente un desacato al Presidente, la bancada que juramentó para el período 2016-2021 compartía el pensamiento de que ese Ejecutivo debía haber sido naranja. 

Entre interpelaciones, censuras, demoras a proyectos de ley presentados por el Ejecutivo, el boicot a muchas de las políticas de Estado planteadas a viva voz, el tono de los debates, los insultos al Presidente en constantes ocasiones, los golpes bajos que repartían a otras bancadas, la superioridad que preferían remarcar a través de los votos con los que contaban y con los cuáles era casi imposible evitar que pasen alguna ley que no debiera pasar, Fuerza Popular pasó los dos años del período sin pena ni gloria. Fuerza Popular hizo todo lo que no debía a un ritmo impresionante, casi como si fuera imposible comprender cómo era posible seguir equivocándose tanto y seguir impune. Eso cambió con los procesos de vacancia de Kuczynski.

Kuczynski, uno de los lobbistas más reconocidos en el país, fue llevado a dos procesos de vacancia por sus conexiones a Odebrecht a través de su empresa Westfield Capital mientras era Ministro de Estado, conexiones que negó en todo momento, de manera compulsiva. Y ante la evidencia, Kucyznski recurrió a un trato con el demonio, decidió vender la libertad del líder histórico del fujimorismo, Alberto Fujimori, a cambio de su puesto.

Y precisamente este osado acto fue lo que debilitó aún más al fujimorismo. Si bien consiguieron sacar a Kucyznski exponiendo el trato oscuro con la pseudobancada de Kenji Fujimori, perdieron votos. Y a veces no necesitas tumbar a tu rival, solo necesitas demostrar que no es invencible. Eso fue lo que demostró Kucyznski. Que Fuerza Popular no era tan sólido después de todo. Así, tras la llegada de Vizcarra, la crisis se agudizó a tal punto que muchos congresistas prefirieron conciliar antes que seguir pechando al Ejecutivo. No debilitó menos el desmoronamiento de la cúpula del partido y su ingreso a cárcel, incluyendo a la lideresa, Keiko, por presuntos actos de lavado de activos a través de los cócteles en las elecciones de 2011.

A la fecha, Fuerza Popular no solo no es lo que era, sino que demuestra lo que siempre ha sido, un proyecto fallido de partido político, un movimiento nefasto que representa la peor faceta de nuestro país. El verdadero problema de Fuerza Popular es su incesante desprecio por las actitudes democráticas. Su nula capacidad a seguir las reglas del juego si es que no le convienen. Es precisamente esa conveniencia la que muchas veces los ha dejado expuestos como un grupo autoritario, que no acepta las disidencias y toma a mal las derrotas.

Hace poco, en un artículo de The New York Times sobre el autocratismo, Steven Levitsky y Daniel Ziblatt señalaban que:

En una democracia, los presidentes deben tener paciencia y ser insensibles a las críticas. Deben ser capaces de hacer concesiones. Pero, lo más importante, deben ser capaces de perder.

Sus propios actos han demostrado que Keiko Fujimori—que es en esencia Fuerza Popular—no es capaz de perder, no es capaz de aceptar una derrota casi tanto como no es capaz de aceptar que su bancada pierda integrantes como quien pierde cabellos con el aire.

Y a medida que se le van los congresistas, la mayoría acusando la falta de diálogo con ellos, la preferencia por una cúpula—evidenciado por el chat La Bótica—, el continuo desprestigio de muchos integrantes por sus vínculos con actos de corrupción o su inacción frente a éstos han hecho que la bancada hoy esté esperando que Vizcarra cometa un error. Lo cierto es que si bien el Perú necesita más movimientos sigan el ejemplo de Fuerza Popular y se involucren en la política, no necesita que Fuerza Popular siga en política.

Un perro andaluz: una alegoría de lo sexual

Diego Abanto Delgado
Estudiante de Filosofía


Un hombre afilando una navaja, un ojo cortado por una navaja, el hombre que en lugar de boca tiene vellos, los libros convertidos en revólveres. Un perro andaluz (1929) de Luis Buñuel es (y a la vez no es) todas esas imágenes. El film surrealista escrito por el mismo Buñuel y Salvador Dalí, sigue aún resonando en los anales del cine. Conocido como el primer film surrealista, la puesta en escena de la película demuestra un arduo trabajo conceptual por parte de su director, quien hilvana escenas en busca de una unidad narrativa. Pero para hablar de Un perro andaluz y su carácter surrealista, es necesario primero definir qué es el surrealismo.

Muchas veces, todo aquello que carezca de “sentido” para el espectador o todo aquello con carácter onírico es André Breton, fundador y líder del surrealismo, define así al surrealismo en el Primer Manifiesto Surrealista (1924):

Automatismo psíquico puro por cuyo medio se intenta expresar verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.

Y entonces, en esa línea, el surrealismo busca sumergir su arte en el automatismo psíquico. “Buscaban lo maravilloso, lo insólito, los motivos incongruentes en contextos ajenos. No deseaban hacer arte, sino explorar posibilidades”(Veliz, 2016). Y dentro de estas posibilidades, tanto Buñuel como Dalí exploran el surrealismo en Un perro andaluz. Al enterarnos que el guión entero se basó en la unión de los sueños de Buñuel y Dalí, el carácter onírico de la obra empieza a tornarse surrealista. No obstante es necesario remarcar que dicho carácter no debería ser suficiente para calificar esta (ni cualquier) obra de surrealista. Lo que hace a Un perro andaluz surrealista es su motivación principal, es lo que trae consigo, su concepción de arte, su propuesta visual, narrativa. Esta película de Buñuel es indispensable para entender el surrealismo, fue necesaria para la expansión del movimiento, es la primera gran muestra de la ambición que traían consigo sus miembros. No es casualidad pues, que dicha película les haya servido para ingresar al círculo de Breton—pese a que serían expulsados posteriormente en 1939—ya que el filme demuestra su afición por lo onírico, por la imaginación, por el automatismo psíquico; las claves del surrealismo.

Ya en sus memorias, Buñuel demuestra lo identificado que se sentía con el movimiento:

[…] Esta locura por los sueños, por el placer de soñar, que nunca he tratado de explicar, es una de las inclinaciones profundas que me han acercado al surrealismo (Buñuel, 1995:105).

Un perro andaluz no existiría si no hubiese existido el movimiento Surrealista. Tanto su “ideología”, su motivación psíquica y el empleo sistémico de la imagen poética como arma subversiva, responden a las características de toda obra auténticamente surrealista” (Buñuel, 1995:31-32)

Y en sí, Buñuel insistirá en remarcar que su obra es esencialmente surrealista, pues tras la canonización del movimiento a partir del Segundo Manifiesto Surrealista, publicado en 1930, el surrealismo fue cercando cada vez más a sus miembros, imponiendo condiciones cada vez más restrictivas para llevar a cabo su arte. Estas restricciones precisamente son las que llevan a Buñuel y Dalí a renegar de este surrealismo canónico. Aún sin saberlo, Un perro andaluz funda las bases para un nuevo surrealismo, un surrealismo que mantenga la esencia, que sea esencialmente liberador. Liberador como solo lo puede ser la imaginación, que es el hilo del cual se sostiene Un perro andaluz.

Pero además de la imaginación, la película de Buñuel se caracteriza por lo fuerte de su contenido, lo explícito que puede llegar a ser. No son pocos los comentarios que vislumbran tras dicha brusquedad, un mensaje erótico. Cabe entonces preguntarnos también ¿Es Un perro andaluz una alegoría de lo sexual?

Efectivamente se ha mencionado que lo que une lo mostrado en Un perro andaluz bien puede ser entendido como censura, ya sea en el momento en el cual el protagonista se queda sin boca y empiezan a crecerle vellos, cuando se ve castigado y forzado a mirar a la pared haciendo con sus manos una cruz en evidente señal de penitencia o cuando un hombre andrógino es atropellado por un bus. No obstante, también puede entenderse como la frustración del placer sexual, de la plenitud sexual. El propio Federico García Lorca declaró en una carta que el perro andaluz era él, y pese a la negación en múltiples ocasiones por parte de Buñuel, dicha lectura del corto podría funcionar en tanto el espectador sea consciente de la declarada homosexualidad de García Lorca y la amistad que lo unía junto a Buñuel y Dalí. Si García Lorca fuera el perro andaluz, entonces la lectura de las escenas previamente mencionadas sería la de la censura de la homosexualidad por parte de la sociedad, por parte de las instituciones, la escena del protagonista siendo castigado y obligado a mirar a la pared podría ser visto como una alegoría a la escuela, a la represión y los libros convertidos en revólveres se convertirían entonces en la rebelión ante el establishment. La escena del hombre que iba en bicicleta pero que “revela” su verdadero ser al vestirse de mujer sería una muestra más de la intolerancia de la sociedad frente a lo desconocido, a lo que encuentra como anormal. Si Un perro andaluz fuera una denuncia frente a la intolerancia, si García Lorca fuera el perro andaluz, dicha lectura tendría mucho sentido. Pero lo brillante de esta obra surrealista es que no tiene solo una lectura, tiene muchas lecturas. No obstante, su carácter sexual es un común denominador en todos, por lo cual sí sería acertado señalarlo como una alegoría a lo sexual, una muestra de la frustración. En el caso se aceptara la interpretación de García Lorca, dicha frustración podría ser la de no poder demostrar su sexualidad plenamente, en el caso de la frustración heterosexual, podría decirse que es la no realización del acto sexual por parte de la pareja, y que todas las escenas alrededor de estas demuestran las peripecias que viven mientras no pueden cumplir sus deseos.

Cuando Sánchez Vidal (1982) señala que Buñuel es un poeta surrealista, no podemos considerarlo una exageración. Un perro andaluz ya demostraba la preocupación de Buñuel por formar una unidad artística, ya vislumbraba el genio creador de obras como Los olvidados (1950) o El ángel exterminador (1962) mientras que por el lado de Dalí, su afán por la creación de una experiencia artística superior sería lo que llevaría a coexistir entre el surrealismo y su predecesor, el dadaísmo y nos iría previendo de la exoticidad del artista español. Un perro andaluz no coexiste, no obstante, con la visión de arte de ambos surrealistas, sino combina lo mejor que ambos pueden ofrecer y se inscribe dentro de la historia del cine como uno de los mejores filmes hechos, por su excentricidad, por sus mensajes, por su propuesta, por su unidad. Un perro andaluz nos brinda los lineamientos del cine de vanguardia, del cine de autor. Aún hecho a inicios del siglo XX, esta obra de Buñuel es tan moderna como lo es el hombre, es tan nueva como si hubiera sido estrenada ayer, es ya un clásico del cine, de la cultura.

Más allá del engaño: alegoría y crítica social en Lazzaro Felice(2018)

Borges comienza su breve ensayo acerca del género alegórico en las novelas señalando que, ya para muchos en su época, la alegoría resulta un “error estético”. Luego de revisar las críticas de Croce y las vindicaciones de Chesterton, el escritor argentino concluye (aunque, en una clásica operación borgeana, termina por problematizar esta idea) que la literatura alegórica es una “fábula de abstracciones”, mientras que la novela (moderna) aspira a ser una “fábula de individuos” (y que esto se relaciona con el pasaje del “realismo” al “nominalismo” en la episteme occidental). No obstante, como observa Walter Benjamin, frente a una alegoría más tradicional que tiende a la fijeza de los sentidos y a lo moralizador, en el siglo XX se desarrolla la “alegoría moderna”: aquella que se contrapone a la estabilidad de los significados y que más bien intenta sugerir múltiples lecturas dentro de una narrativa (como en la obra de Kafka), además que permite trazar una serie de conexiones entre el pasado y la situación presente del lector (situación en la que el pasado se reactiva e incluso aspira a provocar la reconfiguración del presente).

En el cine, lo alegórico se ha desarrollado de diferentes maneras y desde distintas poéticas. Un ejemplo reciente es el de Mother! (2017) de Darren Aronofsky, película que apunta a cerrar su dimensión alegórica sobre un juego de correspondencias judeocristianas y un discurso ecológico reaccionario y antihumanista. Por otra parte, el año pasado se estrenó la última película de la realizadora italiana Alice Rohrwacher, Lazzaro Felice, film que compone una propuesta alegórica más abierta y en la que se entrevera una crítica hacia la violencia estructural de la explotación de los trabajadores y de los excluidos del sistema, así como el deseo de una impronta comunitaria frente a ciertas dimensiones de la crisis capitalista. De esta manera, con ribetes de fábula y de realismo mágico, la película de Rohrwacher desarrolla una propuesta (est)ética de corte alegórico que le permite indagar en el panorama contemporáneo y retratar algunas facetas de su problemática configuración.

El tercer largometraje de la realizadora se centra al inicio en la existencia de un grupo de aparceros de la finca conocida como Inviolata y su explotación por parte de la marquesa Alfonsina de Luna. Con un lirismo delicado y naturalista (además del uso del formato Super-16), la cámara capta el espacio rural y a los diferentes personajes con un registro que, a pesar de tender hacia lo bucólico, no romantiza la condición en la que se encuentran las familias al servicio de la marquesa. Entre estos personajes se halla Lazzaro (Adriano Tardiolo) un joven bondadoso y trabajador que siempre trata de ayudar a los demás, condición por la que el resto se termina aprovechando constantemente de él. La cámara se detiene en sus facciones (sobre todo en sus ojos llenos de expresividad), así como repara en la actividad laboral de los otros habitantes de Inviolata. Además, la presencia persistente de sonidos de insectos y animales de granja le brinda textura al ambiente representado, cuya indeterminación sociohistórica inicial resulta clave tanto para resaltar el carácter alegórico de la cinta como para explorar en la trama la persistencia de la desigualdad en la sociedad italiana de las últimas décadas.

La resurrección de Lazzaro le confiere otra dimensión alegórica a la película. Presentado con gran naturalidad, el milagro se lleva a cabo a la par de la elipsis temporal que atraviesa la narración. La voz en off de Antonia, quien relata la historia de un lobo viejo y su encuentro con un santo (la referencia clara es a San Francisco de Asís), sirve como recurso que, luego del accidente que tiene Lazzaro, traza la continuidad entre la llegada de los carabineros a Inviolata y el éxodo de los trabajadores de la Inviolata como el despertar del joven luego del paso de varios años (motivo que trae a la mente la leyenda de los durmientes de Éfeso o la historia de Rip van Winkle, así como el motivo clásico dentro de algunas producciones de proto-ciencia ficción). En el caso de la película, este hecho sirve para trazar la continuidad de la desigualdad estructural dentro de la sociedad italiana, ya sea bajo el sistema de aparcería en el ámbito rural (con un modo de producción casi feudal) o en pleno desarrollo del capitalismo tardío (en el que se observan escenas en las que se alude a la explotación informal y a la crisis de los refugiados, además de la presencia de la marginalidad en la periferia de la urbe).

¿Qué llega a representar el personaje de Lazzaro? Si bien una respuesta fácil sería la de que él es alguien demasiado “puro” o “bueno” para existir en este mundo, hay que tener en cuenta que en realidad no se trata de un personaje con una subjetividad demasiado compleja, sino que su presencia remite más bien a la dimensión simbólica de la película. Él parece encarnar (junto a otros motivos que se comentarán más adelante) el empuje humano hacia lo comunitario, además de la presencia de una espiritualidad material en medio de la injusticia social. Si bien su amistad con el hijo de la marquesa (y creer en el imaginario vínculo de hermandad con Tancredi) termina causando su “caída” (tanto literal como simbólicamente), ello se debe a que no toma conciencia de los antagonismos de clase tanto de su pasado en Inviolata como en su presente en la ciudad (lo que la película sugiere que es un exceso de ingenuidad de su parte, a pesar de que uno pueda empatizar con él). Como individuo, siguiendo lo señalado por Lúkacs, Lazzaro se encuentra al parecer preso del velo fantasmático de la reificación, pues posee una visión demasiado contemplativa del que era su entorno y ha naturalizado las relaciones de desigualdad de este, por lo que no resulta raro que al final vaya al banco y pida que se le devuelva “todo lo que le pertenece” a Tancredi.

No obstante, como he señalado, hay que considerar las coordenadas alegóricas de la película. El juego con el imaginario franciscano remarca el materialismo elemental que se representa con la puesta en escena, sobre todo cuando esta se centra en elementos de la naturaleza (incluso en medio de la ciudad, como el árbol que se encuentra a las afueras de un banco o las plantas que rodean la precaria vivienda de la familia de Antonia). Cabe recordar que, en Imperio, Hardt y Negri proponen el modelo de San Francisco como ejemplo para la militancia comunista en la contemporaneidad: el santo que denuncia la pobreza en la que se ve obligada a vivir la multitud y que, al adoptar él mismo esa condición, sostiene el principio ontológico de la alegría del ser. Por supuesto, a diferencia de aquel “hermano lobo” original, Lazzaro carece de verdadero afán propositivo: él más bien es alguien que se deja guiar por lo que le rodea, como se puede apreciar en las primeras escenas de la película, en las que él resulta un personaje secundario más en medio de una serie de acontecimientos. Sin embargo, su afán por apoyar al resto (incluso a Tancredi), su falta de malicia e incluso su destreza para el trabajo físico son características que apuntan hacia lo comunitario, y, aunque también pareciera que lo hicieran hacia una “romantización” del servilismo, hay que sumarle esto al posicionamiento de los otros personajes explotados dentro de la película.

Si bien los aparceros en Inviolata se ven constreñidos por una (falsa) deuda con la marquesa de Luna, resulta claro que no se encuentran satisfechos frente a esta estructura de dominación. Nicola, quien se encarga de venir de cuando en cuando a la finca y recoger lo obtenido en la producción, le dice preocupado a su jefa que los trabajadores “se comportan raro”. Cuando Pippo, el travieso hijo de Antonia, se lleva el espejo de su motocicleta, Nicola pide que lo detengan, pero en el contraplano se ve al grupo de trabajadores en conjunto con una actitud impertérrita y en el plano siguiente se ve al encargado irse en su vehículo sin el dichoso espejo. Además, cuando Tancredi pasa al lado de algunos de los trabajadores en su hora de descanso, estos soplan en su dirección y llegan a provocar ráfagas de viento que le hacen extrañarse (y cuando este voltea, ellos se hacen los desentendidos). Este gag visual, muy en la tradición del realismo mágico, junto a otros gestos de transgresión (como cuando los niños escupen en el queso que van a consumir los dueños de la finca) y comentarios de los personajes subalternizados (como cuando Antonia le muestra el set de cubiertos de la marquesa a Lazzaro y le dice que, a pesar de tener muchos de estos, ella “nunca nos invitó a almorzar”) denotan el resentimiento e incluso cierto afán de resistencia frente a la clase dominante, además de que la dimensión fantástica de la cinta se llega a encontrar de su lado (como con lo del viento y, sobre todo, con la resurrección de Lazzaro).

Por otra parte, como se indicó, en la película se presenta una dimensión espiritual, pero que no se deja encasillar dentro de la institucionalidad judeocristiana. Por el contrario, se revela que los personajes que pertenecen a la Iglesia y su discurso de sumisión ayudan a sostener la jerarquía de dominación. Mientras que Teresa va a buscar a la marquesa luego de recibir una llamada de Tancredi (quien continúa aparentando el presunto secuestro), se oye a la señora de Luna enseñarles a algunas niñas lecciones de religión (“¿De qué sirve el conocimiento sin temor de Dios? Un granjero humilde sirve mucho mejor a Dios que el estudioso más erudito que se descuida y estudia…”). En la primera visita que se muestra de Nicola a Inviolata lo acompaña un cura, el padre Severino, quien viene a “bendecir” la trilladora (si bien su llegada significa que él también es cómplice del engaño a los aparceros). El gesto más significativo en la película, sin embargo, es el que acontece casi al final de la película. Luego de que Tancredi no los recibiera en su casa, la familia de Antonia y Lazzaro se encuentran tratando de arreglar un vehículo que no arranca. De pronto, se oye en la cercanía la música de un órgano. Siguiendo la melodía, los personajes entran a una iglesia, solo para ser expulsados por una de las monjas por tratarse de “una función privada” (y en el templo se ve solo a una pareja bien vestida y a un grupo de religiosas de blanco). Cuando el grupo sale del lugar, el pianista intenta continuar con el concierto, pero su instrumento deja de funcionar. De un momento a otro, se vuelve a oír la melodía, pero esta se aleja de la iglesia (frente a la alarma de las religiosas) y, mientras Antonia y compañía tratan de empujar su vehículo, se oye que la música los termina por acompañar a ellos (lo que genera reacciones de asombro y alegría en estos personajes). Este gesto simbólico, además de ser una crítica clara frente al accionar de la institución eclesiástica, remarca las coordenadas (est)éticas de la cinta: su discurso se halla del lado de los excluidos y resulta sugerente que, luego de esto, un Pippo ya crecido proponga usurpar el terreno donde se encuentra Inviolatta (y que, frente a los reparos de Antonia, señale: “Siempre te quejaste de que la construiste con tu trabajo y tu sudor. Podemos usurparla, pero sin jefes”).

Si bien la película termina en una nota trágica (con la muerte de Lazzaro), resulta importante resaltar el espacio en el que sucede (el banco) y que esta se lleva a cabo por un grupo de clientes indignados por la idea de que aquel joven haya intentado robar aquella institución (a pesar de tratarse de todo un malentendido). El grado en que estos personajes han internalizado la ética del capitalismo actual y que salgan tan violentamente en su defensa, apuntala, junto al retrato de las desigualdades en la ciudad, la crítica frente a las coordenadas socioeconómicas del sistema dominante. La aparición final del lobo y su recorrido luego de que Lazzaro muere (por las calles de la ciudad, como alejándose de ella), pareciera indicar que en esta clase de sociedad no hay ya espacio para los milagros. Y, sin embargo, el espíritu comunitario de los excluidos y explotados en esta cinta pareciera dejar, al menos, un resquicio de esperanza.

Los chalecos amarillos: un símbolo de la indignación social

Desde la lejanía se vislumbra unas imágenes fosforescentes. Estas son las de los chalecos amarillos, un símbolo de la indignación social. Miles de manifestantes que  marchan por las calles de Francia bajo un mismo estandarte; el cambio de sus condiciones de vida. En diciembre, el gobierno de Macron ha cedido ante el movimiento subiendo el sueldo mínimo y dando paso atrás a la subida de los precios de la gasolina, sin embargo, estas medidas son migajas para un movimiento que basa su ímpetu en el descontento del actual sistema económico.

Lo que empezó como un movimiento que reclamaba  el alza del precio de la gasolina se ha ido transformando con el pasar de las semanas en un movimiento que busca cambiarlo todo. De esta manera el enfoque de la indignación de los chalecos amarillos se ha centrado en Macron que se ha posicionado como representante de los grupos económicos de poder. Esto se ve reflejado en una actitud distante con el pueblo francés que tiene su correlato en la reforma laboral, educativa y ferroviaria que ha servido  para flexibilizar el despido, fomentar un trabajo precario y aumentar los recortes a los servicios públicos. De esta manera salieron a protestar los estudiantes y trabajadores ferroviarios en su momento en lo que constituyó unas protestas contra reformas neoliberales.

De este modo, el movimiento de los chalecos amarillos se suma a las grandes manifestaciones después de la crisis financiera del 2008 que cuestionan el orden económico-social imperante surgido a partir de la globalización. Asimismo, dentro del repertorio de acción colectiva de los chalecos amarillos se encuentran el uso de las redes sociales, una ausencia de jerarquía en el movimiento, el uso de símbolos y el uso de la violencia.

Las primeras personas que salieron a marchar son personas de la periferia de Francia para quienes el auto representa un instrumento de trabajo y de accesibilidad. Así  cuando el precio de la gasolina sube acompañado de una disminución del poder adquisitivo y una disminución de la calidad de vida serviría como el detonante de una manifestación que lleva siete semanas consecutivas protestando. Desde que los chalecos amarillos se manifiestan por las calles parisinas la protesta adquirió una connotación internacional y cuando el Arco de Triunfo apareció con el mensaje Macron renuncia, se asemejo a Mayo del 68.

El interrogante es cuánto tiempo duraran los chalecos amarillos y cuanto más lograran cambiar. Lo cierto es que este movimiento es un punto de quiebre en la nación gala y en Europa porque representa un desazón con la globalización y el proyecto de integración europeo que con la entrada de un nuevo gobierno cambiaría drásticamente Francia.

Editorial

Poliantea nació como una iniciativa alternativa a los medios de comunicación tradicionales. Medios que se encargan a diario, a un ritmo honestamente repulsivo, de inundarnos la mente de “noticias”, entre comillas porque el bombardeo morboso de ciertas notas pseudoperiodísticas sobre la gastronomía o sobra la vida personal de tal o cual persona dista mucho de ser calificada como noticia. Cuando uno intenta alejarse de esa esfera, se da cuenta que el cambio no se va a dar a menos que uno sea quien lo impulse. El cambio, efectivamente, está en nosotros, en cada uno de nosotros. Es en línea con ese espíritu que nace Poliantea, como una alternativa a cómo seguimos las noticias, cómo las informamos, cómo abordamos determinados temas y bajo qué concepciones se las entregamos a quiénes nos siguen. 

Las noticias ahora son más entretenimiento y no información. El rol del cuarto poder ha sido desestimado para darle paso al reinado del ráting. Esto evidentemente genera una crisis total en países en los cuales el equilibrio de poderes es una bonita ilusión escrita en las constituciones y recitadas por abogados y politólogos que creen lo que leen más que lo que ven. Y lo que se ve es una crisis generalizada en países faltos de instituciones sólidas, lo que se ve es un pueblo descontento ante la corrupción de la mayoría de sus funcionarios. Si un funcionario no acaba siendo corrupto, es incapaz, y en muchas situaciones, ambas condiciones se combinan. En este caos, todo ciudadano debería evaluar seriamente qué está haciendo para cambiar la situación de su país. No podemos cargarle todo el peso a los medios y a los políticos, no podemos seguir creyendo que nuestro rol solo sirve para las elecciones. Es necesario que los medios y los políticos sean solo una herramienta para el ciudadano, y no viceversa.

Durante años hemos observado la historia de Latinoamérica desde un rincón, el rincón de los olvidados, de los relegados. Durante mucho tiempo, los ciudadanos latinoamericanos han decidido alejarse de la política, como si no fuera inherente a la condición del ser humano. Y en ese lapso, nuestros países fueron invadidos por dictadores, populistas, corruptos, estadistas, personas sin ninguna valía más allá de la que cargaban en sus bolsillos al entrar y la que ocultaban al salir. Esta situación es tan insostenible que de continuar, podría llevarnos a una crisis de la que no habría retorno.

Con la mayoría de países celebrando sus aniversarios de independencia, todo latinoamericano debe preguntarse si nos liberamos de las cadenas de Europa para seguir los mandatos de Washington. Aquella tierra de la libertad no ha sido sino desde sus inicios, la tierra de la opresión y ha buscado expandirse a costa de los pueblos indígenas, a costa de las vidas de tantas personas. Es indispensable rechazar la política de intervencionismo de Washington en Latinoamérica y en el mundo entero, no podemos permitir que sean ellos quiénes dicten lo que nuestros países tienen que hacer. Ya no somos el perrito simpático de nadie. Latinoamérica no es su patio trasero ni nosotros somos su pueblo servil. 

Muchas veces se ha señalado lo previamente escrito, pero se ha quedado en el papel y ya no somos una efervescente ciudad letrada, ahora preferimos lo proferido por el sacerdote de aquella anécdota de García Márquez, el poder de la palabra. La palabra como acción, como lucha, como revolución.  Poliantea invita a quien pose su vista en estas palabras, a quien aún sienta la sangre recorrer su cuerpo, a alzar su voz, a denunciar, a reclamar, a existir en una democracia. Estamos ahora acostumbrados a ceder ante la presión, ante el descontento, ante la desesperanza. Mas si perdemos la esperanza, la humanidad misma habrá perdido. Y en esta como en cualquier lucha, el pueblo tiene la última palabra.