Las segundas vueltas en el Perú: problema y posibilidad

Mónica Cuéllar
Politóloga


Introducción

Dentro de las democracias modernas existen tres debates en torno a la representación, el primero está referido a quienes deben tener representación; el segundo, a qué deben hacer los representantes que resultaron elegidos y el tercero, a cómo se lleva a cabo la elección de la representación (Birch, 1993). En el marco de este tercer debate, Lijphart menciona que, dentro de los aspectos más importantes en una democracia, se encuentran los sistemas electorales, definidos como aquellos que gobiernan el proceso por el que las preferencias electorales se articulan en votos y por el cual estos votos se traducen en la distribución de la autoridad gubernativa dentro de los partidos políticos en competencia. 

Para Lijphart la decisión más importante en una democracia se encuentra en la elección que se debe dar dentro de los elementos de los sistemas electorales respecto a hacer uso de métodos de repartición mayoritaria o proporcional, así como la elección de las relaciones entre el poder ejecutivo y legislativo, encarnado en el debate de elegir un sistema presidencial o uno parlamentario. Si realizamos combinaciones con dichas opciones podemos obtener varias formas de sistemas electorales que causarán efectos propios y tendrán grados diferentes de eficacia ya que, como la mayoría de fenómenos sociales, no existen sistemas electorales válidos y eficientes para todo momento y situación, todo dependerá mucho del contexto y la realidad del país en los que sean aplicados e implementados.

Perú es una democracia presidencialista que realiza el sufragio presidencial mediante un mecanismo de elección mayoritaria con doble vuelta regulada en el artículo 111º de la Constitución Política que a la letra menciona que“la elección del Presidente de la República se elige por sufragio directo. Es elegido el candidato que obtiene más de la mitad de los votos. Los votos viciados o en blanco no se computan. Si ninguno de los candidatos obtiene la mayoría absoluta, se procede a una segunda elección, dentro de los treinta días siguientes a la proclamación de los cómputos oficiales, entre los candidatos que han obtenido las dos más altas mayorías relativas”.

Dentro de las imprecisiones conceptuales que puede acarrear el concepto, corresponde mencionar que la doble vuelta consiste en una primera votación en la que solo resultarán electas aquellas candidaturas que hayan alcanzado la mayoría absoluta en sus circunscripciones, de no ser así supone la realización de una segunda votación en fecha posterior en la que se continuará exigiendo la mayoría absoluta o bien se optará por una mayoría románica. (Martinez, 1998)

Martínez menciona la posibilidad de articular hasta tres tipos diferentes de mecanismos de doble vuelta además de la genérica majority-runoff(caso peruano), la threshold two-round,  threshold and distance two round system y la majority-parliament.

La fórmula electoral de mayoría con doble vuelta fue incluida en nuestra Constitución de 1933, esta modalidad exigía una mayoría especial (33%) para ser electo presidente y si ello no acontecía, el Congreso de la República era quien decidía entre las dos candidaturas más votadas. Incorporamos la modalidad de doble vuelta que actualmente usamos, denominada majority-runoff,en la Constitución Política de 1979.

El objetivo del presente escrito es analizar cuáles han sido las consecuencias políticas de contar con un sistema de mayoría absoluta con doble vuelta, reflexionar respecto al cumplimiento de las ventajas que se consideraron cuando el mecanismo fue adoptado y finalmente, en función de lo revisado y de ser necesario, plantear alguna reforma para su mejor funcionamiento.

Fórmulas electorales

Para entender a la segunda vuelta, debemos comenzar por delimitar el concepto de fórmula electoral, esta es definida como el cálculo matemático mediante el cual, en una votación, se distribuyen los escaños de una asamblea en función a los votos del electorado. Es importante no confundir la fórmula electoral con el conjunto del sistema electoral del que la fórmula es parte. (Lijphart & Don, 1995)

Usualmente las fórmulas electorales suelen clasificarse en torno a dos principios de representación, el mayoritario y el proporcional. Corresponde destacar la relación que existe entre ellos respecto a la proporcionalidad del sistema electoral, mientras las fórmulas proporcionales tienden a que la alteración de los votos y los resultados sea lo más bajo posible, el inconveniente del sistema mayoritario es que introduce graves distorsiones entre el número de votos y el número de escaños obtenidos por un partido político. Asimismo, respecto a las fórmulas mayoritarias uno de los notorios problemas que presentan están referidas a los votos inútiles, definidos como los votos que en las distintas circunscripciones se emiten en favor de candidatos no ganadores o que supongan un excedente en el caso de los candidatos que ya resultaron ganadores. (Martinez, 1998, pág. 167)

Cuando se tienen elecciones en distritos electorales nacionales, únicos o uninominales como es el caso de la Presidencia de la República del Perú, donde el escaño a repartir es uno solo, las opciones de fórmula electoral son las siguientes: mayoría relativa, sistema de doble complement rule o mayoría absoluta, esta última situación no es tan factible de conseguir y a raíz de ello surge la segunda vuelta como una fórmula electoral que permitirá garantizar el logro de la mayoría absoluta por parte de los candidatos en contienda.  

Influencia del sistema presidencial en la doble vuelta

En la introducción hice mención de la combinación de las fórmulas electorales con el sistema presidencial o parlamentario, para el caso peruano que tiene un gobierno presidencial, corresponde tener en cuenta las influencias de esta variable. Jean-Luc Parodi escribió sobre ello y menciona las siguientes:

I) Nacionaliza la vida política

La elección directa hace recaer sobre toda la ciudadanía, la misma responsabilidad, los problemas de sobrerrepresentación o infrarrepresentación quedan superados ya que todos los votos tienen igual valor, se aplica el “una persona: un voto”. Además, la existencia de una circunscripción única obliga a los candidatos y partidos a una implantación exhaustiva en el marco nacional en que se desarrolla la elección fuerza ya que si se aspira al éxito se está obligado a conseguir una cobertura organizativa que alcance de modo satisfactorio dicho ámbito.

II) Personalización frente a la “partidización”

La elección presidencial no actúa contra los partidos, sino que la responsabilidad presidencial supera, estructural y conceptualmente a la identidad partidista. La elección es de una persona y la competencia electoral es entre personas; no en vano uno de los efectos buscados es un cierto grado de personalización de la vida política. Esta característica resultará muy importante para el escrito.

III) Bipolarización del sistema de partidos

El hecho de que exista un único ganador tiende a agrupar partidos y electores en torno a dos opciones. La coyuntura política que provoca la perspectiva de una elección presidencial mediante sufragio universal conduce a los partidos a un esfuerzo de reagrupamiento y simplificación. La bipolaridad supone la existencia de dos referentes que aglutinan a las fuerzas políticas y la población, sin embargo, dos centros de referencia no significan la existencia de solo dos partidos.

IV) Aumenta la probabilidad de conflicto institucional

Al ser una elección directa del presidente, se le dota de una legitimidad y autoridad oponible a la del Parlamento y superior a otras instituciones.

V) Incremento del ritmo electoral

Supone una mayor actividad electiva y podría obligar al electorado a acudir a las urnas de votación con más frecuencia, tal posibilidad abundará en el incremento de la abstención.

Efectos de la segunda vuelta con mayoría run-off

Para realizar el análisis de las consecuencias políticas de la segunda vuelta con mayoría run-off, haré uso de las teorías que se han elaborado respecto a las ventajas y desventajas del mecanismo como tal y será aplicado al caso de las Elecciones presidenciales del año 2016.

Legitimidad de los candidatos electos

En los sistemas presidenciales se han buscado implementar fórmulas de reparto electoral que tiendan a aumentar el apoyo popular de los presidentes elegidos con el objetivo de evitar que la obtención de una mayoría muy reducida deslegitime a los candidatos vencedores, para ello, la elección del presidente mediante el sistema de mayoría con doble vuelta establece un umbral o porcentaje de votos como criterios para determinar al ganador (50% de votos), en el caso de que ningún candidato supere ese umbral, se realizará una segunda ronda electoral entre los dos candidatos que hayan recibido más votos en la primera votación. (Crespo, 2009, pág. 157)

La tendencia a la generación de un fuerte liderazgo presidencial después de la elección  bajo la regla de la mayoría relativa resulta complicada, en respuesta a que es posible que el ganador de la elección solo obtenga un porcentaje pequeño de votos acompañantes de una victoria muy estrecha, especialmente cuando el excesivo número de candidatos en competencia limita la concentración de votos del electorado, en cambio, con la elección por mayoría absoluta se tendrá la certeza de que el ganador recibirá una mayoría de votos y como consecuencia su legitimidad de elección se verá reforzada, esa era la argumentación de una amplia mayoría de parlamentarios mexicanos y peruanos.  Sin embargo, el mecanismo como tal, fabrica mayorías artificiales y plebiscitarias, ya que este apoyo resulta artificial y puede suponer una amenaza para la estabilidad del sistema democrático si el presidente elegido por una mayoría absoluta de los ciudadanos desarrolla la sensación de tener un amplio respaldo nacional para llevar adelante su programa de gobierno frente a un Congreso hostil, donde sus partidarios sólo constituyen una minoría. (Crespo, 2009, pág. 160)

Este amplio apoyo electoral crea unas expectativas populares y una ilusión plebiscitaria muy superior a la generada por presidentes elegidos mediante pequeñas mayorías relativas y legitimados de una forma más débil.

Aplicando lo teórico a nuestro caso, traemos a colación que en las Elecciones Generales 2016, pudimos ver una amplia oferta electoral con un panorama de 10 candidatos postulantes a la Presidencia de la República donde las posturas ideológicas y la oferta programática podía dificultar la articulación de grandes mayorías de votos para los candidatos individualmente, sin embargo, existió una excepción a la regla con la candidatura de Keiko Fujimori por el partido Fuerza Popular, que en primera vuelta obtuvo el 39,86% de los votos válidos y que a su vez marcó una distancia porcentual de 18.81% del voto traducidas en 2,886,412 voluntades del electorado a su favor, respecto a su segundo competidor Pedro Pablo Kuczynski y en la que casi duplicó su porcentaje de votos.

Esta distancia porcentual marcada en primera vuelta no era buen indicio y fue la primera señal de que la “legitimidad indiscutible” no iba a ser obtenida de modo sencillo si resultaba elegido otro ganador que no fuera Fujimori. Los resultados electorales de la segunda vuelta fueron los siguientes:

ORGANIZACIÓN POLÍTICATOTAL DE VOTOS% VOTOS VÁLIDOS
PERUANOS POR EL KAMBIO8,596,93750.120
FUERZA POPULAR8,555,88049.880

Fuente: Oficina Nacional de Procesos Electorales

A primera vista podemos afirmar que no es fácil identificar un “legítimo e indudable ganador”, por el contrario, podemos apreciar que los resultados son sumamente cercanos. Si realizamos una resta entre la diferencia de votos válidos obtenidos por ambas agrupaciones tenemos como resultado que ese resto es de solo 41,057 votos, una cantidad mínima característica de un resultado más que ajustado y que a su vez no permitió tener un ganador incuestionable ni con clara e incuestionable legitimidad.

También, considerando que los votos nulos y blancos representaron un total de 1’190,079 de votos, este resultado se hace aún más polémico ya que supera ampliamente a la ventaja que obtuvo Kuczynski frente a Fujimori. La pelea electoral fue en las mesas.

VOTOS VÁLIDOSVOTOS BLANCOSVOTOS NULOSTOTAL
17,152,817149,5771,040,50218,342,896
93.512%0.815%5.673%100.000%

Fuente: Oficina Nacional de Procesos Electorales

Finalmente, si realizamos una sumatoria entre los votos obtenidos por Peruanos Por el Kambio y Fuerza Popular en ambas vueltas obtendremos lo siguiente:

ORGANIZACIÓN POLÍTICAVOTOS- PRIMERA VUELTAVOTOS- SEGUNDA VUELTATOTAL
PERUANOS POR EL KAMBIO (Pedro Pablo Kuczynski)3,228,6618,596,93711,825,598
FUERZA POPULAR (Keiko Fujimori)6,115,0738,555,88014,670,953
Diferencia de votos (a favor de Fujimori)2,845,355

Fuente: Oficina Nacional de Procesos Electorales

Sumando los votos obtenidos en ambas elecciones (primera y segunda vuelta) el partido Fuerza Popular obtuvo 2,845,355 votos más que Peruanos por el Kambio. En este punto cabe plantear la siguiente pregunta: ¿quién era más legítimo?

El hacer un recuento de los hechos y realizar simples cálculos aritméticos nos permite afirmar que la segunda vuelta del último proceso electoral presidencial no produjo legitimidad incuestionable, ni doto de victorias absolutas, por el contrario, el resultado final fue revertido respecto al de la primera vuelta y además los porcentajes de los competidores de la segunda vuelta fueron tan cercanos que generó que la victoria de Kuczynski  no fuera aceptada y se tuviera que convivir con las palabras “fraude electoral” por casi dos años después de asumido el gobierno. 

Influencia de la segunda vuelta en el número de partidos

Teóricamente, a partir de la aplicación de la segunda vuelta en el caso francés, se ha extrapolado el argumento de que la doble vuelta facilita la articulación de una estructura de sistema de partidos bipolar multipartidista. El efecto dualista imputable a la competición presidencial se concreta bajo este sistema electoral en un reagrupamiento partidista alrededor de dos grandes familias de preferencias o de bipolaridad de opciones, pero no genera una dinámica bipartidista sino, a lo sumo, una bipolarización multipartidista articulada alrededor de dos grandes macro tendencias que dividen el espacio ideológico. (Crespo, 2009, pág. 163)

Para nuestro caso de análisis, esas dos macro tendencias que polarizaron la elección del 2016 fueron el fujimorismo y el antifujimorismo, el número de partidos fue el mismo o estuvo dentro del rango manejado hasta dicha elección. Más adelante, lo desarrollaré a detalle, pero las alianzas electorales que se formaron en función a la segunda vuelta tenían como lema “cualquiera es mejor que Keiko Fujimori” y su pronunciamiento electoral llamando a votar por Kuczynski fue por no serel candidato fujimorista.

Los estudios realizados por Matthew Shugart y John Carey, donde se correlacionó la modalidad de elección con el número efectivo de candidatos presidenciales y el número efectivo de partidos legislativos presentó como resultados de investigación que la segunda vuelta eliminaría el efecto reductor de los sistemas de mayoría simple, generando un impulso al crecimiento del número de partidos o en su defecto al mantenimiento de un número alto de partidos. A esta hipótesis se suma la posición de Maurice Duverger quien encuentra que la elección presidencial por mayoría simple impele a la competencia electoral entre dos grandes bloques y la elección por mayoría absoluta estimula la competencia electoral fragmentada, como consecuencia, la segunda vuelta combinada con un sistema de partidos con alta fragmentación puede resultar más problemática ya que en general, los multipartidismos tienden a crear presidentes minoritarios, lo cual de por sí es todo un problema. Cuanto más fragmentado esté el sistema de partidos, más complicada será la formación de mayorías legislativas en el Congreso. (Chasquetti, 2001, págs. 26-27)

En una elección mayoritaria y a dos vueltas, los partidos políticos pequeños encuentran importantes estímulos para participar en la primera ronda, donde no se suele decidir la elección presidencial.

Para que esto ocurra así, deben conjugarse dos condiciones:

  1. Que exista la certeza de que ningún candidato accederá a la mayoría absoluta en primera vuelta.
  2. Que la elección legislativa sea simultánea con la elección presidencial.

Ambas condiciones se cumplían en el panorama previo a las Elecciones Presidenciales 2016, existía certeza de que ningún candidato iba ganar en primera vuelta y la elección del Congreso de la República era simultánea, los partidos políticos que. lograron acceder con cupos al Parlamento fueron 5 y las votaciones obtenidas respecto al segundo, tercero y cuarto lugar fueron muy cercanas y similares.

Segunda vuelta e institucionalización del sistema de partidos 

La combinación de la segunda vuelta con un sistema de partidos institucionalizado puede generar efectos menos perjudiciales para el acontecer gubernativo que en aquellos sistemas donde los partidos son débiles. La fuerte mediación de los partidos, en lo relativo a la selección de los candidatos y al control de los órganos legislativos, puede atenuar la emergencia de situaciones conflictivas y riesgosas para el proceso democrático. (Chasquetti, 2001, pág. 26)

Para el año 2016 y hasta la fecha, el Perú no cuenta con un sistema de partidos institucionalizado, esta afirmación es realizada de acuerdo a la teoría desarrollada por Mainwaring y Scully, estudiosos que establecieron una serie de requisitos que deberían de cumplir los sistemas de partidos que están institucionalizados: i) baja volatilidad electoral, ii) alto enraizamiento en la sociedad, iii) alta legitimidad y iv) fuerte organización partidaria. 

Los diez partidos que se encontraban en contienda, a excepción parcial y temporal de Fuerza Popular y el APRA, no contaban con el cumplimiento de los requisitos para definir a un sistema de partidos institucionalizado, a la fecha seguimos siendo un país cuyo sistema de partidos que se encuentra en formación. (Meléndez, 2012)

Estrategias electorales de los partidos

La conformación de alianzas electorales en la segunda vuelta resulta ser una estrategia de los partidos esperada, en virtud de que en esa instancia compiten sólo dos candidatos (los que obtuvieron mayor número de votos) por la Presidencia y es factible que ambos realicen acuerdos electorales con uno o más partidos con el objetivo de vencer a su rival ( (Chasquetti, 2001, pág. 15)

A ese argumento se suma Juan Linz quien señala que, en los sistemas multipartidarios del continente, “los candidatos presidenciales tienen a conformar amplias coaliciones electorales con el único incentivo de derrotar al candidato más resistido”.

Aunque es difícil determinar si un sistema de mayoría relativa supone o no un incentivo para construir una coalición, se ha extendido la idea de que las elecciones a una sola vuelta no incitan a la formación de coaliciones, mientras que la segunda vuelta permite a los perdedores de la primera, negociar su apoyo a los candidatos mayoritarios, a pesar de que el control que aquellos tienen sobre sus electores puede ser muy  variable y no se trate más que de una simple expectativa de voto.  (Crespo, 2009, pág. 162)

Por ejemplo, la militancia de algunas organizaciones participantes del proceso electoral es la siguiente:

ORGANIZACIÓN POLÍTICAVOTOS OBTENIDOSNÚMERO DE MILITANTES
EL FRENTE AMPLIO POR JUSTICIA, VIDA Y LIBERTAD2,874,9403078
ACCIÓN POPULAR1,069,360194101
ALIANZA POPULAR894,278PPC: 277614APRA: 222768
DEMOCRACIA DIRECTA613,17312370

Fuente: Jurado Nacional de Elecciones

La incidencia de los partidos políticos en las preferencias electorales tendría que darse en la militancia bajo su controly podemos observar como la diferencia entre votos obtenidos en la elección y el número de militantes de las organizaciones política es abismal.

Sin embargo, si pudimos observar la conformación de alianza electorales. Para realizar el recuento corresponde hacer una revisión de los resultados electorales de la primera vuelta que fueron los siguientes:

ORGANIZACIÓN POLÍTICATOTAL DE VOTOS VÁLIDOS% VOTOS VÁLIDOS
FUERZA POPULAR6,115,07339.86
PERUANOS POR EL KAMBIO3,228,66121.05
EL FRENTE AMPLIO POR JUSTICIA, VIDA Y LIBERTAD2,874,94018.74
ACCION POPULAR1,069,3606.97
ALIANZA POPULAR894,2785.83
DEMOCRACIA DIRECTA613,1734.00
FRENTE ESPERANZA203,1031.32
PERU POSIBLE200,0121.30
PROGRESANDO PERU75,8700.49
PARTIDO POLÍTICO ORDEN65,6730.43

Fuente: Oficina Nacional de Procesos Electorales

Pasaron a segunda vuelta los candidatos Keiko Fujimori representante del partido Fuerza Popular y Pedro Pablo Kuczynski de Peruanos Por el Kambio.

No se generaron alianzas o coaliciones de gobierno oficiales, pero sí pudimos presenciar alianzas electorales coyunturales:

  1. Durante el desarrollo de la segunda vuelta, la candidata del partido político FRENTE AMPLIO, Verónika Mendoza, mediante un video publicado el 30 de mayo y titulado “Por un Perú con dignidad, memoria y paz, #KeikoNoVa” manifestó su apoyo para el candidato de Peruanos Por el Kambio argumentando que se debería cerrar el paso al Fujimorismo.
  1. Alfredo Barnechea, ex-candidato del partido político Acción Popular manifestó que no votaría por ninguna opción que recaiga entre el Fujimorismo y el partido de Pedro Pablo Kuczynski.
  1. Gregorio Santos, ex candidato del partido político Democracia Directa, a través de una carta, que su hermana Carmita Calvo Guerrero leyó en un video difundido en Youtube, pidió a sus simpatizantes no apoyar ni a Keiko Fujimori ni a Pedro Pablo Kuczynski.
  1. El ex candidato de la alianza denominada Alianza Popular, Alan García, no manifestó públicamente su apoyo a ningún candidato.

Asimismo, dentro de los candidatos que perdieron la inscripción electoral del partido político por el cual compitieron y cuya sumatoria de votos fue de 544,658 votos entre todos, las posiciones fueron las siguientes:

  • El ex candidato del partido político Frente Esperanza, Fernando Olivera después de las elecciones del 10 de abril, publicó un video afirmando que ahora los peruanos deberán elegir entre “el mal menor” y afirmó que “por supuesto que Keiko (Fujimori) no va.”
  • El ex candidato y mandatario del partido político Perú Posible, Alejandro Toledo, mediante su cuenta de Twitter, informó que en reunión partidaria decidieron apoyar a Pedro Pablo Kuczynski -ex ministro de su gabinete en su gobierno (2001-2006)- “por el bien del país”. Según el pronunciamiento, Perú Posible ponía a disposición de Kuczynski su logística, “personeros y militancia, con el único objetivo de coadyuvar a forjar y sostener un gobierno de unidad nacional”.
  • Por su parte, los candidatos Miguel Hilario y Antero Flores Aráoz pronunciaron no estar a favor de ninguna de las dos opciones y dieron libertad a su militancia para que decida votar por quien mejor le parezca.
  • Finalmente, los candidatos que fueron excluidos del proceso electoral, César Acuña y Julio Guzmán, quienes agruparon un contendiente expectaticio importante de votos que sumado hubiera sido del 30%, mencionaron brindar su apoyo al candidato Pedro Pablo Kuczynski.

En síntesis, todos los candidatos que manifestaron apoyo hacia alguna opción política lo hicieron hacia Pedro Pablo Kuczynski y las alianzas que se generaron fueron luego de la primera vuelta. Estas alianzas no prosperaron en coaliciones de gobierno y se quedaron en apoyos coyunturales.

Sin embargo, en defensa de la segunda vuelta se asevera que el mecanismo no genera coaliciones de gobierno persé y se destaca que cuando se tienen un sistema multipartidista y presidencial, no se diagnostica buena convivencia. Ante dicho panorama solo se encuentran tres soluciones: i) que el sistema deje de ser presidencial, ii) que el sistema deje de ser multipartidista o iii) encontrar un cauce que haga posible esa controvertida convivencia. La tercera solución pasa por el incremento del diálogo institucional e interpartidista. (Martínez, 2006, pág. 14)

Dada la exigencia de ganar respaldo electoral entre vueltas, la doble vuelta facilita y estimula los pactos entre partidos, pero no los fuerza y no obliga a nadie a suscribirlos, indudablemente provoca un acercamiento que de otro modo no se daría, si ese acercamiento no es usado luego por los actores para ser solidificado en sede parlamentaria y gubernamental, no sería culpa del mecanismo. (Martínez, 2006, pág. 16)

No existe sustento empírico que permita aseverar la existencia de un vínculo causal o determinante entre los sistemas de mayoría con doble vuelta y las coaliciones de gobierno, la segunda vuelta favorece levemente la formación de alianzas electorales ganadoras que, bajo ciertas condiciones, podrían crear un escenario propicio para la cooperación, pero ello no supone creer que las mismas son las condiciones suficientes para el armado de coaliciones de gobierno. (Chasquetti, 2001, pág. 15)

Gobernabilidad

La gobernabilidad es definida como la situación en la que concurren un conjunto de condiciones favorables para la acción de gobierno, que se sitúan en su contorno o son intrínsecas a éste.  (Alcántara, 2004)

Dentro de estas condiciones favorables podemos ubicar al balance de poder que se tendría que dar entre el gobierno (Ejecutivo) y el poder legislativo, por ejemplo, que un presidente cuente con mayoría simple en el Parlamento es una condición más favorable para la gobernabilidad de un país que el que un presidente no cuente con mayoría en el Parlamento, ya que en la primera situación le será más sencillo trabajar su plan o propuesta de gobierno.

La doble vuelta combinada con un sistema electoral que determina la existencia de elecciones presidenciales y legislativas no simultáneas puede generar mayores problemas para la gobernabilidad que uno donde se establece la simultaneidad de elección de ambas ramas del gobierno. Cuando la primera vuelta presidencial coincide con la elección parlamentaria existen mayores oportunidades de que los candidatos que pasan a la segunda ronda cuenten con bancadas legislativas importantes. Ello, también amplía la posibilidad de que el presidente finalmente electo tenga un contingente legislativo importante. La peor combinación es aquella que divorcia la elección del Congreso de la presidencial.

Para nuestro caso, las elecciones presidenciales y parlamentarias se realizan simultáneamente, sin embargo, la repartición de escaños congresales se lleva a cabo en primera vuelta y es administrada con una fórmula electoral de reparto proporcional lo que determina que el Parlamento puede no tener correspondencia con los resultados finales de la elección del Poder Ejecutivo.

A pesar de la victoria electoral de Pedro Pablo Kuczynski en la segunda vuelta, su contingente legislativo en el Parlamento era sumamente débil y minoritario ya que estaba compuesto de solo 18 congresistas, siendo la representación obtenida la siguiente:

Se intentó determinar, mediante un análisis estadístico, el impacto de la doble vuelta sobre la gobernabilidad en regímenes presidenciales y se pudo observar que, en general, el sistema de doble vuelta no es un factor de inestabilidad política, sin embargo, como en el caso de las Elecciones Presidenciales peruanas en el año 2016, cuando hay una reversión de resultados electorales de la primera vuelta en la segunda se produce una variable que aumenta las posibilidades de que se produzca una crisis de gobernabilidad ya que el Poder Ejecutivo no contará con mayoría en el Parlamento.

Las situaciones de crisis en sistemas con doble vuelta se circunscriben a contextos políticos con sistemas de partidos poco institucionalizados como el Perú, de modo que donde el sistema de mayoría absoluta con doble vuelta presenta riesgos es en esa clase de escenarios.

La preponderancia de los escaños adquiridos por el partido político Fuerza Popular le otorgaba mayoría simple y absoluta para tomar decisiones y por más que el Partido de Gobierno hubiese generado alianzas o coaliciones con las otras fuerzas políticas resultaba insuficiente para poder “trabajar” sin contraproducentes a nivel congresal. 

Además, como vimos antes, no hay ninguna razón ligada al formato electoral presidencial para que se estructure o institucionalice un sistema bipartidista en la asamblea legislativa mientras se mantenga un ciclo de elecciones separadas, es obvio, que si hay que recurrir a una segunda vuelta, aún con elecciones parlamentarias coincidentes con la primera vuelta de las elecciones presidenciales, se pierde sentido la misma celebración simultánea de las elecciones presidenciales y parlamentarias para conseguir una mayor armonía entre las mayorías. (Crespo, 2009, pág. 165)

No tiene mucho sentido que las elecciones presidenciales y congresales se den al mismo tiempo, si no se va garantizar que el presidente elegido cuente con mayoría o con un contingente parlamentario que le permita gobernar cómodamente.

Comportamiento de presidentes electos por segunda vuelta

Dentro de las variables que inciden en la formación de una coalición de gobierno, la de la magnitud del contingente legislativo del presidente tal vez sea la más importante y me parece fundamental incluirlo en el escrito porque permite identificar cuales pueden ser las consecuencias para un presidente que ha sido elegido mediante mecanismo de segunda vuelta pero que no cuenta con un contingente legislativo fuerte que le permita gobernar, como fue el caso de Pedro Pablo Kuczynski.

Que un presidente cuente con una mayoría legislativa es casi un requisito para que pueda desarrollar el programa de gobierno con el que fue electo, ya que teóricamente un presidente que no tiene mayoría difícilmente podrá poner en prácticas sus medidas políticas, la solución teórica que surge ante la segunda posibilidad plantearía como solución que el nuevo gobierno electo tenga la necesidad de conformar coaliciones de gobierno que le permita tener una mayoría en el legislativo que sea su pase a la facultad de gobernar en el sentido práctico y real. (Chasquetti, 2001, pág. 20)

Existen dos posibilidades en los que el presidente elegido no se encuentra en la obligación se formar coaliciones de gobierno y son:

  1. Cuando tienes mayoría en el Parlamento y cuentas con un partido disciplinado.
  2. Cuando tiene más del 40% de los cupos Congresales.

El gobierno de Pedro Pablo Kuczynski  no se ubica en ninguno de los dos escenarios anteriores, ya que de acuerdo con el cuadro de escaños repartidos señalado algunas hojas atrás, su contingente legislativo era de 13.8% de escaños parlamentarios, para él, Chasquetti menciona  que era obligatorio negociar y formar coaliciones de gobierno, sin embargo es correspondiente mencionar que la principal fuerza con la que tenía que gobernar era la fujimorista y Kuczynski fue electo con el voto anti-fujimorista, si optaba por no hacer coaliciones de gobierno con el fujimorismo, tendría que haber juntado los votos de todo los grupos con representación en el Congreso y aún así solamente habrían sido 57 congresistas frente a los 73 de Fuerza Popular. A pesar de eso, Kuczynski optó por buscar negociar con Fuerza Popular desde el inicio de su gobierno, ganándose el rechazo de los electores anti-fujimoristas.

A nivel comparado, Daniel Chasquetti presentó 21 casos de gobierno donde se puede encontrar tres grupos claramente diferenciados: a) los presidentes con apoyos que superan la barrera del 40% de la Cámara, b) los presidentes que, siendo minoritarios, logran conformar coaliciones de gobierno; y c) los presidentes que, siendo minoritarios, no conforman coaliciones de gobierno.

Los presidentes que integran el tercer grupo de los antes mencionados tienen serias dificultades para desarrollar gestiones estables, del estudio realizado se pudo colegir que algunos no terminaron sus mandatos constitucionales (como Pedro Pablo Kuczynski), algunos los culminaron con problemas y algunos gobernaron con serias dificultades.

Los casos que menciona en su estudio fueron presidentes elegidos en segunda vuelta electoral, que no contaban con mayorías legislativas, mantenían fuertes disputas con el Congreso y no culminaban sus mandatos constitucionales.

Pedro Pablo Kuczynski fue elegido en segunda vuelta, revirtiendo los resultados electorales que fueron consolidados en la primera vuelta. Además, fue un presidente minoritario ya que su partido “Peruanos Por el Kambio” logró un pobre apoyo legislativo con solo 18 escaños Parlamentarios de los 130 disponibles, siendo incluso superado por el Frente Amplio (segunda fuerza legislativa) que poseía 20 escaños.

Los conflictos que se desarrollaron entre el Poder Ejecutivo y el Parlamento son innegables y se dieron desde la asunción del cargo donde los parlamentarios fujimoristas abuchearon al Presidente y no reconocían su victoria.

Finalmente, el 21 de marzo de 2018, Pedro Pablo Kuczynski fue vacado por incapacidad moral y no terminó su mandato constitucional siendo el gobierno asumido actualmente por el ex-vicepresidente y actual presidente de la República del Perú, Martín Vizcarra Cornejo

Conclusiones

  • Tener un sistema presidencial genera condiciones particulares que se combinan con los sistemas electorales y sus elementos adoptados en el país. La doble vuelta y su implantación tuvo como importantes argumentos para ser adoptados consecuencias que responden a contextos sumamente diferentes al peruano ya que provenían de un sistema como el francés, que se encontraba totalmente alejado de similitudes estructurales con nuestro país.
  • Teóricamente la segunda vuelta otorga legitimidad al candidato que resulta ganador, sin embargo, en la Elección presidencial 2016, se obtuvo un resultado electoral tan ajustado que no permitió tener un claro ganador, por el contrario, se generó un clima de desconocimiento de los resultados electorales por parte de la oposición que generó problemas al gobierno desde la asunción de su mandato.
  • Existe soporte empírico que permite demostrar que no existe correlación entre la segunda vuelta y la reducción o bipolarización del número de partidos. Para el año 2016 los partidos pequeños o con pocas posibilidades electorales decidieron participar por estar seguros de que ninguno de los candidatos iba a ganar en primera vuelta y podrían tener acceso a algunos escaños congresales, tuvimos a 10 candidatos en contienda electoral. El problema con que la segunda vuelta no genere una bipolarización o reducción del número de partidos de un sistema radica en que el período electoral se torna más complicado para articular mayorías en el Congreso, tuvimos representación Parlamentaria de 5 partidos políticos que hacen más difícil la negociación para el partido de gobierno.
  • No podemos dejar de lado considerar el sistema de partidos poco institucionalizado que poseemos ya que al combinarse con la segunda vuelta genera efectos más perjudiciales para el acontecer gubernativo.
  • La conformación de alianzas y coaliciones de gobierno esperadas con la doble vuelta no se cumplieron del todo, surgieron alianzas electorales coyunturales en donde la mayoría de candidatos que no pasaron a la segunda vuelta manifestaron su apoyo a Pedro Pablo Kuczynski, pero eso no se tradujo en coaliciones de gobierno. Esto no solo se debería a la doble vuelta sino a que como lo mencioné antes, el sistema presidencial con sus efectos y el alto nivel de fragmentación partidaria hacen más difícil que estos procesos de diálogo se vean concretados en coaliciones gubernamentales.
  • Que un presidente cuente con mayoría legislativa resulta clave para la gobernabilidad de un país, la simultaneidad de las elecciones presidenciales y congresales trabajan en generar tendencias ligadas a dicho aspecto, sin embargo, en nuestro país, a pesar de que las elecciones son simultáneas, la repartición de escaños congresales se lleva a cabo en primera vuelta lo que determinó que Kuczynski no obtuviera mayoría y desde el inicio empezara su gobierno con problemas de gobernabilidad. Además, tener partidos poco institucionalizados agrava dicha situación y considerando que el sistema presidencial no tiende a la partidización ni bipolaridad del sistema todo se junta contra la gobernabilidad.
  • Se pierde el sentido de una segunda vuelta que genera legitimidad si no se puede asegurar que el presidente finalmente elegido cuente con mayoría para gobernar o al menos tenga un escenario que sea favorable para formar coaliciones de gobierno de forma más real, efectiva y no imposible como fue hasta ahora.
  • Otro agravante del caso analizado es que Kuczynski ganó por ser la opción “no fujimorista” y al buscar gobernar o generar coaliciones de gobierno con el fujimorismo, generó el rechazo de la población que le dio su voto.
  • Los resultados de este mix de condiciones terminaron con la vacancia de Pedro Pablo Kuczynski y como reflexión final corresponde mencionar que si bien el mecanismo de la doble vuelta per sé no genera escenarios de ingobernabilidad, si corresponde tener en cuenta que al tener un gobierno presidencialista, con un sistema de partidos no institucionalizado y en donde no se garantiza que el presidente elegido cuente con mayoría parlamentaria se puede volver a generar escenarios como el que estamos viviendo.
  • Ya se han presentado propuestas de reforma que permitan modificar la segunda vuelta a efectos de que la elección congresal se realice cuando ya sepamos quien va ser el presidente con el fin de generar una mayor reflexión en el electorado, sin embargo revisada la literatura se puede identificar que existe otro mecanismo de doble vuelta que podría reducir las posibilidades de tener que recurrir a una segunda elección, se podría adoptar una elección con mayoría calificada del 40% que a su vez establezca como requisito tener 10% de ventaja sobre el segundo competidor para ser ganador y de no lograrse dicho escenario se pasaría a una segunda vuelta, con ese mecanismo generaríamos que los partidos busquen negociar desde  el principio y tengan menos incentivos para participar individualmente, además, podríamos generar menor gasto al erario nacional y contar con un gobierno que tenga condiciones para la gobernabilidad y sea perfectamente legítimo.

Trabajos citados
  • Alcántara, M. (2004). Gobernabilidad, crisis y cambio: elementos para el estudio de la gobernabilidad de los sistemas políticos en épocas de crisis y cambio.Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica.
  • Birch, A. (1993). The concepts and theories of modern democracy.New York, Estados Unidos: Rotledgge.
  • Chasquetti, D. (2001). Balotaje y coaliciones en América Latina. Revista Uruguaya de Ciencia Política Nº 12, 9-33.
  • Crespo, I. (2009). El ballotage en América Latina. En J. Reynoso., & H. Sanchez de la Barquer (Edits.), La democracia en su contexto: Estudios en homenaje a Dieter Nohlen en su septuagésimo aniversario.Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de México.
  • Lijphart, A., & Don, A. (1995). Sistemas electorales y sistemas de partidos: un estudio de veintisiete democracias (1945-1990).Madrid: Centro de Estudios Constitucionales.
  • Meléndez, C. (2012). Partidos inesperados. La institucionalización del sistema de partidos en un escenario de post colapso partidario.Lima: Fundación F. Ebert (FES).
  • Martinez, R. (1998). Efectos de la fórmula electoral mayoritaria de doble vuelta. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 159-189.
  • Martínez, R. (2006). Ventajas y desventajas de la fórmula electoral de doble vuelta. Serie : América Latina.Barcelona: CIDOB edicions.

El caso Odebrecht en el Perú

Introducción

De acuerdo al informe denominado “Radiografía de la corrupción en el Perú” elaborado por la Defensoría del Pueblo, la corrupción le cuesta al Estado más de doce mil millones de soles anualmente.

Asimismo, ya es percibida como un problema nacional que debe ser corregido, de acuerdo a la “Décima encuesta nacional sobre percepciones de corrupción” realizada en el año 2017 por la institución Proética, la corrupción es percibida como el segundo problema principal del país en la actualidad.

Hablar de corrupción en el Perú, hace evocar momentos dolorosos y difíciles que hemos tenido que atravesar como nación pero que lastimosamente a la fecha y día con día tenemos evidencia de que no lo hemos podido superar.

Odebretch, una sola palabra que se trae abajo todas las concepciones de esperanza de emprender una eficiente lucha contra la corrupción, contradictoriamente iniciada varias veces por la clase política, clase política que es la protagonista de esta ola de corrupción de la que todavía hemos visto muy poco.

Si tuviera que definir a Odebrecht sería como un iceberg o terremoto de corrupción que terminará por sepultar a la clase polìtica tradicional ya que es una red de corrupción tan grande e institucionalizada que implica desde funcionarios públicos hasta candidatos presidenciales y ex-presidentes. Un total horror.  No es difícil plantearse la pregunta de ¿qué pasará después?

Desarrollo

Vamos a comenzar por el principio, como definición general podemos decir que el Caso Odebretch es el escándalo de corrupción político que tiene como actores principales a la empresa constructora brasileña Odebretch y a políticos, funcionarios y empresarios peruanos quienes habrían recibido coimas para favorecer a la empresa en la licitación de obras públicas, así como en la entrega de dinero ilícito a favor de las campañas electorales de varios candidatos presidenciales.

No está demás decir que este fenómeno ha ocasionado graves consecuencias en el ambiente político y empresarial en el Perú.

Comenzando por el ex-presidente Ollanta Humala Tasso quien se halla con comparecencia restringida por el delito de lavado de activos y tras haber estado nueve meses con prisión preventiva, señalado de haber recibido, en compañía de su esposa Nadine Heredia, dinero ilícito para financiar sus campañas electorales correspondientes a los años 2006 y 2011. (Diario Gestión, 2018)

Al ex-presidente Alejandro Toledo, quien cuenta con orden de captura y es señalado por haber cometido tráfico de influencias, colusión y lavado de activos, además de haber recibido una coima de 20 millones de dólares para favorecer a la constructora Odebretch en la construcción de la Carretera Interoceánica, este además, se encuentra prófugo en los Estados Unidos de Norteamérica. (Redacción RPP, 2017)

La situación del renunciante ex-presidente, Pedro Pablo Kuczynski Godard, no es distinta, ya que se encuentra con impedimento de salida y bajo investigación por supuesto conflicto de intereses y corrupción cuando fue ministro de Estado en el gobierno de Alejandro Toledo con respecto a la obra del metro de Lima y otras más. (Romero, 2017)

Es importante mencionar que la corrupción no  se ha limitado al ámbito presidencial, sino que, también ex-presidentes regionales han sido implicados en la recepción de coimas, entre ellos Félix Moreno, Cesar Alvarez y Jorge Acurio. (Redacción Diario el Comercio, 2017) Esto es una muestra más de que la corrupción es un fenómeno transversal.

La cuota de funcionarios municipales implicados la pone Susana Villarán, ex alcaldesa de Lima Metropolitana, quien viene siendo investigada por recibir dinero ilícito por tres casos: La campaña del NO a la Revocatoria, la campaña de reelección y la obra Rutas de Lima, a ella se suman sus ex-gerentes José Miguel Castro y Gabriel Prado Ramos. (Redacción Correo, 2019)

El ámbito ministerial tampoco queda fuera, ya que los ex-ministros Mariano González, Enrique Cornejo, Luis Nava, Luis Alva Castro, Jaime Yoshiyama y Augusto Bedoya Cámere también se han visto involucrados. (Redacción El Comercio, 2018)

El sector empresarial conformado por las empresas contratistas más grandes del Perú, tienen su cuota de participación con el involucramiento de las empresas: Graña y Montero, JJ Camet, ICGSSA, entre otras. Con ellas, los empresarios pertenecientes a la clase alta limeña como el abogado José Zaragozá, el expresidente del Club Regatas Lima, Gustavo Salazar, el ex-director de Petro-Perú, Miguel Alata, la banquera Susana De La Puente, José Graña, Josef Maiman y el ex-presidente de la CONFIEP, Ricardo Briceño se ven involucrados, demostrando que la corrupción no es un fenómenos que depende del nivel económico ni del grado académico que tengamos como. ciudadanos, como usualmente suele señalarse irresponsablemente.

Como sabemos, las principales autoridades elegidas por sufragio popular tienen que pasar por un proceso de elección y campaña electoral y en ese rubro podemos encontrar a la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori quien en compañía de otros integrantes de la cúpula partidista como Ana Herz, Pier Figari y Vicente Silva Checa se ven involucrados en la recepción de dinero ilícito. (Redacción El Comercio, 2018)

Es de destacar que no es un tema que solo corresponda al partido Fuerza Popular ya que ex- dirigentes del Partido Popular Cristiano junto a su ex-presidenta, Lourdes Flores Nano, también se han visto involucrados. (Redacción Perú 21, 2019)

Si hacemos un análisis más profundo podremos notar que al financiar candidatos presidenciales lo que se logra es que los empresarios tengan que el poder político y éste se concentre en unos pocos y no deje oportunidades reales para llegar al poder a todos los candidatos que están fuera del sistema de corrupción, es decir, si eres honesto te tienes que enfrentar contra todo el sistema corrupto que además de limitar el ingreso te obligará a estar constantemente sometido.

Revisado el marco referencial, podemos mencionar que, efectivamente, parece una película de terror peruana que nos muestra como nuestros peores temores siguen presentes y están más fuertes que nunca. Si pensamos que con la condena de Vladimiro Montesinos y Alberto Fujimori le dijimos adiós a la corrupción, acabamos de darnos cuenta de la peor forma que eso no es cierto y por el contrario, parece que desde ese momento de ruptura no hemos aprendido nada. Aunque sin buscar exculparnos de responsabilidades, el sistema de corrupción ha demostrado ser una institución que es transversal a todos los niveles de gobierno y que viene teniendo origen desde antes de que nos constituyéramos como República, situación que hace  todo más  difícil pero no por ello debemos desfallecer, la lucha por la construcción de un país honesto nunca puede desfallecer.

¿Qué hacer?

Es una frase interrogativa muy amplia de ser respondida pero que a la vez evoca un gran espíritu de búsqueda de cambio y de pensar en soluciones que ayuden con eso.

En esa línea son varias cosas las que debo plantear antes de mencionar cuales son las posibles soluciones que ayudarían a prevenir un fenómeno de corrupción en el futuro en cualquiera de sus niveles porque corrupción es corrupción, así tomes diez soles de la caja municipal, así cobres diez millones en coimas, la acción corrupta es la misma.

Sin duda lo poco que se ha emprendido en materia de corrupción no ha funcionado o al menos luego de transcurridos 18 años no hemos podido ver resultados, por el contrario nos hemos estrellado contra la realidad de la forma más dura al ver que el régimen de corrupción derivado con la caída del gobierno de Alberto Fujimori no murió en los años 2000 y que por el contrario siguió viviendo, además de ello el denominado “mártir” representativo de la “Marcha de los cuatro suyos” es uno más de ese desprestigiado grupo llamado corruptos y que además se encuentra prófugo.

El primer punto que quisiera plantear sería el de mencionar que la implementación de medidas coactivas por sí solas no van a funcionar en respuesta a que se ha evidenciado que el problema de la corrupción en el país es institucional, estructural y transversal a todos los niveles de gobiernos, la solución que aparentemente es más pequeña pero que será la que traerá buenos resultados a largo plazo es la educación, es la medida que permitirá que la corrupción sea combatida exitosamente, necesitamos cambiar el chip de nuestra población y de nuestros niños en particular, quienes no deben crecer escuchando a sus padres decir que el alcalde es bueno porque “roba pero hace obras”, sino que por el contrario debe entender en los actos cotidianos de su hogar como tomar dinero ajeno, no respetar las reglas, hacer trampa para ganar, son acciones alejadas que ya constituyen corrupción, que está mal y debe ser combatida.

En ese sentido también cabe traer colación el hecho de que las personas identifiquen por corrupción lo que esto significa en sentido real y no minimicen dicho accionar basándose en que al representar montos pequeños de dinero robado esto no califica como acto corrupto.

Siguiendo esa línea cabe plantear las siguientes[1] medidas:

Hemos visto que la corrupción es un fenómeno transversal a los niveles de gobierno y que desde el nivel que es el más cercano a la población, o sea el local, se ha identificado corrupción, por ello mencionamos como una medida de solución la siguiente:

Trabajo en conjunto de los gobiernos regionales y locales con la Comisión de Alto Nivel Anticorrupción

Los gobiernos regionales y locales deben elaborar e implementar un Plan Anticorrupción en coordinación con la Comisión de Alto Nivel Anticorrupción tomando en consideración lo recomendado por dicha comisión. A su vez, los planes elaborados deben ser producto de la participación de las principales instituciones del sector público, empresarial y sociedad civil quienes deben estar unidos para luchar contra la corrupción.

Implementar audiencias públicas de rendición de cuentas, que respondan efectiva y oportunamente a las demandas de la población

Es importante generar estos mecanismos de participación que ya son obligados por Ley pero que al organizarse con tan poco tiempo resultan poco provechosos para la población. Se deben realizar con mayor efectividad a fin de lograr que las personas desde los espacios más próximos que tienen, entre ellos los gobiernos locales, puedan generar cultura cívica de fiscalización constante y exigencia permanente de rendición de cuentas por parte de sus autoridades.

A un nivel más transversal para todos los órganos del Estado sugiero que se debe:

Transparentar la información de los gastos en contrataciones de servicios

Como ciudadanos debemos exigir que se derribe el gobierno del secretismo y se sienten las bases para construir un Estado transparente y que rinda cuentas constantemente y cuando sean exigidas.

En la misma línea, todas las entidades del Estado deben poner a disposición de los ciudadanos los productos finales de las consultorías de servicios que contrata el Estado.

Como parte de la lista de pasos a seguir se debe cumplir con la transparencia en los portales web de las entidades estatales y se debe verificar el cumplimiento de la rendición de cuentas de la información ya que así podremos realizar fiscalización ciudadana de una forma más sencilla y cotidiana.

Fiscalizar el rendimiento obligatorio de la declaración jurada de intereses y parentesco

Si bien, mediante Decreto Supremo 080-2018-PCM se estableció que la presentación de la declaración jurada de intereses deje de ser una medida de buena voluntad y sea obligatoria, ahora nos corresponde como ciudadanía dar seguimiento a dicha medida que nos permite fiscalizar que los funcionarios públicos no vayan a contraponer intereses personales haciendo mal uso de sus cargos públicos a fin de beneficiar de sus acciones directa o indirectamente  a empresas de sus sectores que seguirán siendo sus clientes cuando dejen la función pública. Debemos recordar que los funcionarios públicos en general están en el Estado para servir a la población no para servirse de el.

Priorizar la incorporación de altos directivos a través de concurso público o del cuerpo de gerentes públicos del Perú – SERVIR y transparentar todos los procesos de contratación en el portal web de la entidad

Es una realidad para todos saber que bajo la modalidad de “trabajador de confianza” se han contratado a muchas personas que no califican para los puestos y acorde al informe de SERVIR del año 2016, más del 70% de los puestos jefaturales son designados bajo esa modalidad. Sin fiscalización, sin evaluación, solo por el hecho de conocer al jefe.

A fin de cambiar dicho panorama se debe priorizar la incorporación de altos directivos a través del concurso público o del cuerpo de gerentes públicos en un proceso que se lleve a cabo de modo regular y transparente y en base a la meritocracia. Ello ampliará el margen de independencia en la toma de decisiones de los funcionarios y una evaluación en función a resultados.

Dar seguimiento al Plan Nacional de Integridad y Lucha contra la Corrupción 2018-2021

El poder ejecutivo aprobó el Plan Nacional de Integridad y Lucha contra la Corrupción para los años 2018 a 2021, este instrumento que ha sido elaborado por la Comisión de Alto Nivel Anticorrupción establece las acciones priorizadas, indicadores, metas y responsables para prevenir y combatir la corrupción e impulsar la integridad en la administración pública.

Mediante la Secretaría de Integridad Pública se debe realizar el seguimiento, monitoreo y evaluación del mismo, sin embargo la ciudadanía debe ser actor participante y fundamental en dicho plan a efectos de evitar que todo se vea bonito en las letras pero en la realidad no tenga ningún efecto, como hasta ahora.

La ley de gestión de intereses

La creación de Ley de gestión de intereses permitiría que estas actividades sean realizadas como parte de un proceso efectivamente regulado y transparente y así evitaríamos el uso de los cargos de la función pública para satisfacer intereses personales, económicos o políticos.

Odebretch es muestra de que no necesitas ser informal para cometer delitos, ya que autoridades, funcionarios públicos parte del sistema político institucional son parte de esa red.

Aprobación de la reforma política que modifica la supervisión de fondos partidarios de los partidos políticos.

Los partidos políticos han demostrado que en su rol de conector de la sociedad con el gobierno son víctimas constantes de utilizar fondos ilícitos ofertados por grandes empresas a efectos de desarrollar exitosas campañas electorales que los lleven a la victoria y así “devolver el favor” a sus financistas, otorgandoles obras, beneficios, licitaciones, etc.

En dicho punto corresponde ratificar la penalización de los aportes no declarados y la bancarización obligatoria del financiamiento de la política, así como la rendición de cuentas durante la campaña electoral. Estas propuestas contenidas en el proyecto de Reforma Política presidida por Fernando Tuesta deben ser impulsadas por la ciudadanía con el fin de tener las herramientas necesarias para no elegir autoridades que incumplan y violen la Ley desde la campaña electoral, seguir dando carta blanca a los partidos para que amparados en su calidad de entes de derecho privado puedan tener libertades que contravengan los intereses de la nación no es aceptable.

Votar con responsabilidad

Los ciudadanos y ciudadanas somos un agente de cambio fundamental para la lucha contra la corrupción, es memorable una frase que afirma que “con el voto también se lucha” que no es literal pero evidencia la enorme responsabilidad que tenemos los ciudadanos al emitir un voto, responsabilidad que muchas veces no ejercemos.

Exigimos las herramientas de transparencia y rendición de cuentas pero no sirven de nada si no las usamos para fiscalizar el trabajo de nuestros representantes y darles responsablemente la confianza del voto.

El origen de todo el círculo vicioso de la corrupción tiene como un factor muy importante al voto responsable. Renunciar a las prácticas clientelistas de regalar el voto a cambio de un juego de vasos o merchandising y comenzar a asistir a los debates, a leer los planes de gobierno, a dar seguimiento a los antecedentes de los candidatos, a investigarlos, son acciones que ya son realizadas por unos pocos, pero necesitamos que se masifiquen y seamos muchos los que otorgamos el voto en función a la fiscalización ciudadana.

Educación con currículo escolar que incorpore sólida formación en valores democráticos, éticos y cívicos

Como mencioné al principio del escrito, las medidas coactivas son importantes pero si no partimos desde la enseñanza más básica la niñez no crecerá fortalecida como ciudadanía, necesitamos que los niños aprendan desde pequeños que es la corrupción y tengan claro que cuestiones como “roba pero hace obra” o “robó poquito” son incorrectas y constituyen parte muy grande del círculo vicioso y estructural de la corrupción. Las medidas propuestas anteriormente servirán para identificar y sancionar focos de corrupción pero no pueden prevenir que en veinte años más sigamos presenciando fenómenos como Odebretch.

Estar vigilantes y no dejar solo en manos de las autoridades lo ocurrido con Odebretch

Conclusiones

The cement of society de John Elster menciona que un escándalo de la magnitud de Odebrecht puede terminar por fortalecer los valores en la sociedad y hasta unir a  los peruanos contra la corrupción.

Cuando leí dicho fragmento no pude evitar traer al recuerdo aquellas noches del 24 de diciembre del 2017 y 31 de diciembre del 2018 en donde indignados y hartos salimos a marchar multitudinariamente en contra de medidas tomadas por el (en ese momento) Presidente de la República y el ex – Fiscal de la Nación, medidas que evidentemente eran muestras de protección a la corrupción, la marcha realizada en días festivos donde las autoridades esperaban que no hubiera una respuesta de la ciudadanía, fue una muestra y señal clara de que el pueblo ya está cansado de convivir y tolerar que sus autoridades se burlaran de ellos y siguieron protegiendo corruptos.

Odebrecht ha sido muestra de que el nivel académico que poseas no te hace inmune a la corrupción ya que funcionarios brillantes en la letra, egresados de las mejores universidades internacionales han demostrado ser carnada de la corrupción, esto refuerza la tésis de que el sistema educativo debe ser reformado.

Odebretch tiene que ser un punto de inflexión y de motivación para que todas las reformas propuestas sean implementadas no solo por parte de la autoridad sino como parte de la exigencia como ciudadanos que necesitan el impulso de cambio que no solo depende del cambio de normas y sanciones más fuertes sino que tiene que ser abocado desde todos nosotros quienes debemos fortalecer nuestros valores inmediatos. La corrupción es un cáncer que debe ser extirpado de raíz, no podemos tolerarlo de ninguna forma y el Estado es el responsable de eso. ¿Estamos listos para emprender?

Es deber de todos, hacer accesible el sistema de gobierno para la gente honesta ya que hemos visto que era un círculo muy cerrado de corruptos que han hecho de todo por tratar de callar voces honestas y es nuestro deber lograr que ese círculo de apertura a personas con intereses reales de servir a la población de forma honesta no sea una realidad y un trabajo de mártir.

Finalmente, recalcar que aunque las medidas propuestas parecen sencillas de cumplir y alejadas de combatir la corrupción, si hubiéramos elegido, alcaldes, gobernadores y presidentes honestos y con ética, estos hubiesen sabido rechazar las ofertas ilícitas que se les presentaron en el momento y no habrían contribuido a que el círculo vicioso de la corrupción crezca más, no es aislado el caso de funcionarios que ganan alcaldías, gobernaturas y presidencias y que cuentan con un historial grande de denuncias por corrupción pero que aún así llegaron al poder.

Es este un punto de duda, cabe traer a colación la gestión del Presidente Martin Vizcarra quien ha emprendido medidas a favor de la lucha contra la corrupción y por un lado evaluamos como positivo que se luche contra la corrupción pero por otro le pedimos que también conduzca la nación en la medida que es necesario, es decir atendiendo problemas reales, tal vez sin pensar en que el crecimiento económico y la estabilidad democrática en el país solo la lograremos cuando ese flagelo de corrupción sea totalmente erradicado.

Bibliografía

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  • Redacción RPP. (25 de Abril de 2017). RPP.pe. Obtenido de RPP: https://rpp.pe/politica/judiciales/conoce-el-perfil-de-los-primeros-denunciados-en-peru-por-el-caso-odebrecht-noticia-1025470
  • Romero, C. (14 de diciembre de 2017). La República. Obtenido de Sitio web del diario La República: https://larepublica.pe/politica/1157642-odebrecht-pago-us-48-mllns-a-dos-empresas-vinculadas-a-ppk
  • Redacción Diario el Comercio. (06 de Abril de 2017). El Comercio. Obtenido de Sitio web del diario El Comercio: https://elcomercio.pe/politica/justicia/felix-moreno-otros-gobernadores-regionales-problemas-421209
  • Redacción Correo. (04 de Abril de 2019). Diario Correo. Obtenido de Sitio web del diario Correo: https://diariocorreo.pe/politica/susana-villaran-dinero-que-dio-jorge-barata-exalcaldesa-seria-de-la-caja-2-880052/
  • Redacción El Comercio. (17 de Noviembre de 2018). elcomercio.pe. Obtenido de Sitio web del diario El Comercio: https://elcomercio.pe/politica/caso-odebrecht-juzgado-pide-levantar-inmunidad-mariano-gonzalez-noticia-578371
  • Redacción El Comercio. (30 de Noviembre de 2018). El Comercio. Obtenido de Sitio Web del diario El Comercio: https://elcomercio.pe/politica/ana-herz-contribuyo-ocultar-dinero-odebrecht-fiscal-noticia-572807
  • Redacción Perú 21. (23 de Febrero de 2019). Perú 21. Obtenido de Sitio Web del diario Perú 21: https://peru21.pe/politica/odebrecht-confirma-aportes-humala-lourdes-flores-lava-jato-461630
  • Eister, J. (1989) The Cement of Society: A Survey of Social Order: Studies in Rationality and Social Change. UK, Cambridge:Cambridge University Press

[1] Algunas de las medidas planteadas han sido extrapoladas de las propuestas presentadas por la ONG Proética, ya que se adaptan a las necesidades para combatir este fenómeno de corrupción liderado  por Odebretch.

Origen, problemática y necesidad de los partidos políticos en Latinoamérica

Mónica Cuéllar
Politóloga


¿Qué está pasando?

Los sistemas de partidos y los partidos políticos como tal son organizaciones que cada año parecen ganar más desprestigio y falta de aprobación, esta situación parece ser transversal a todas las sociedades.

A nivel latinoamericano, la situación antes descrita adquiere argumentos sólidos y concretos con el reciente informe presentado por el Latinobarómetro en el año 2018, el informe menciona que, en los países de la región, los partidos políticos cuentan con una aprobación del 7%, es decir, de cada 100 personas, 93 desaprueban el desempeño de los partidos políticos, estas cifras son indudablemente preocupantes. El estudio realizado por el Latinobarómetro también nos permite juntar las suficientes pruebas que nos facultan para asegurar que estamos hablando de una crisis que se encuentra en uno de sus puntos más altos.

De lo teórico a lo fáctico no he encontrado diferencias, ya que a diario me cruzo con ciudadanos que en los diversos espacios de frecuencia cotidiana suelen afirmar que los partidos políticos deberían desaparecer del sistema porque son asociaciones/organizaciones corruptas que solo han llegado al poder gubernamental para apropiarse de los recursos de la ciudadanía, sin realizar ningún tipo de trabajo destacable o al menos útil.

Ese es el panorama actual y el punto de inicio del escrito que nos permite tener un recordatorio de la situación por la que estamos atravesando y en la que nos encontramos en un estado en el que los partidos políticos gozan del descrédito popular en respuesta a múltiples causas pero dentro de las que indudablemente se encuentran el incumplimiento de sus funciones y roles sociales que han impedido y dificultado mostrar lo fundamental que resulta la existencia de los partidos para la ciudadanía, sin embargo, vamos a comenzar por el principio, saber cuál fue el origen de los desprestigiados partidos políticos.

¿Cómo surgen?

John Aldrich en su libro ¿Por qué los partidos políticos? menciona que los factores explicativos de la creación u origen de los partidos residen en la capacidad contrastada con otros modelos de instituciones y organizaciones quienes a diferencia de los partidos no pudieron solucionar al menos tres problemáticas fundamentales que surgieron en la política democrática representativa de la época de surgimiento.

Aldrich menciona los siguientes:

  • Solucionaron el problema de la elección racional: los partidos políticos resolvieron el dilema de la decisión política referido a la consecución de objetivos políticos diferenciados en posiciones respecto a políticas públicas, valores y creencias.

Al ser organizaciones que para su funcionamiento necesariamente deben contar con una ideología, líderes representativos, objetivos finales y valores que surgen como ofertas políticas, solucionaron importantes problemas por los cuales debía pasar un ciudadano común en el desarrollo de su vida democrática.

  • Solucionaron el problema de la acción colectiva: los partidos políticos resuelven el reto de conseguir votos y recursos materiales y humanos y la logística electoral para que los candidatos que defienden determinadas políticas ganen las elecciones. Estos generaron sus propias maquinarias electorales que les permitieron ganar las elecciones haciendo más sencilla la tarea ardua de movilización que debían cumplir los ciudadanos a fin de evitar el acceso al poder de personajes peligrosos que pudieran atentar contra los derechos humanos y fundamentales de las personas.
  • El problema de la ambición política: los partidos políticos resuelven el desafío de proporcionar a las figuras políticas no solo la oportunidad de ganar las elecciones sino también brindan las herramientas para que puedan gobernar con conocimientos que les permitan generar capital social cuya consecuencia inmediata será mantenerse en el cargo desarrollando a su vez una carrera larga y productiva para su circunscripción electoral.

Como podemos inferir de la lectura, los partidos políticos han sido organizaciones especiales y fundamentales por ser agrupaciones que generaron beneficios a la ciudadanía ayudándola en su rol dinámico de participación y creando valor que permitió que se legitimen como actores sociales.

Corresponde ahora conocer cuáles han sido las funciones y encargos que han asumido los partidos desde su origen y la importancia de ello.

¿Cuáles son las funciones y roles ligados a los partidos políticos y porqué es importante que sean cumplidas?

La pregunta planteada se pude leer hasta cierto punto como evidente, es decir, si una organización cualquiera tiene funciones asignadas es determinante que estas sean cumplidas y respetadas porque la ausencia de dicho cumplimiento va a generar necesariamente una problemática generada por el incumplimiento de funciones.

Para mencionar cuales son las funciones que deben cumplir los partidos políticos vamos a hacer referencia a lo mencionado por John Aldrich quien tipifica la importancia de los partidos en lo siguiente:

En la campaña electoral los partidos son importantes porque reclutan a los candidatos, controlan el discurso político de las campañas, recaban fondos públicos y privados, organizan a los activistas y desarrollan mecanismos que aseguran la primacía organizativa del partido. Para poder entender este rol, cabría mencionar que las campañas electorales son importantes por ser el instrumento mediante el cual los partidos se presentan ante la ciudadanía para pedir el voto y de ganar, ejecutar su plan de gobierno.

La existencia de los partidos es fundamental ya que es prueba de la existencia de la competencia democrática por llegar al poder gubernamental, práctica que es sana y positiva para el desarrollo democrático de una sociedad, así mismo, realiza estructuralmente todas las funciones que permiten que el electorado pueda tener mejores herramientas para decidir en dicha competición democrática y electoral.

Como participación, Aldrich menciona que los partidos políticos desarrollan un papel fundamental en la movilización electoral ya que disminuyen los costos de la acción colectiva y solventan la paradoja del votante. Esta función es clave en la medida que su rol es necesario para el desarrollo de las democracias actuales y el contexto político social de muchos de los países con sistema democrático en proceso de institucionalización.

Respecto a la ideología, los partidos políticos emiten señales que no solamente están referidas a la reputación de los candidatos, sino también a la reputación ideológica y de políticas públicas que identifican a la organización en el continuo de posiciones izquierda-derecha.

Como una forma sencilla de entender, los partidos nos muestran la forma en la que ven el panorama político social y esta visión será determinante por ser el marco en función al cual plantearán a la ciudadanía las soluciones a los problemas de la agenda pública.

En la representación, los partidos filtran y trasladan a los gobiernos con razonable congruencia, las preferencias sobre políticas públicas por parte de los ciudadanos a través de los procesos de negociación intra-gubernamentales.

Definitivamente, esta función permite describir el existente gran contraste entre lo que pasa en la realidad y lo que debería ocurrir, sin embargo, dicha atribución también nos sirve para dimensionar la importancia que tiene el contar con un sistema de partidos institucionalizado y fuerte.

Es necesario que las organizaciones políticas trasladen a los gobiernos nuestras preferencias ciudadanas respecto a los problemas de la agenda pública y las decisiones que este deba tomar frente a ellos. También, ser parte del proceso en el que se trasladan las preferencias será importante ya que marcará el destino y resultado del producto social que recibamos como ciudadanía.

Los partidos políticos son los representantes de la sociedad y sus intereses deberían estar subordinados al mandato de la sociedad civil, no tenerlos institucionalizados o simplemente no tenerlos significaría tener una pérdida del canal más importante de representación con el que contamos y que sería difícilmente ocupada por otro modelo de organización.

En relación con las políticas públicas y siguiendo la línea anterior nos permite traer a colación que los electores deberían votar a los partidos políticos por razones de candidatos, ideología y programa de políticas; y los partidos una vez en el gobierno, debrían implementar esas políticas públicas bajo incentivos y controles varios de responsiveness y accountability.

En este punto es necesario resaltar la parte final del párrafo referida a controles y procesos de accountability, los partidos deberían cumplir con rendir cuentas respecto a las gestiones que realicen y es una doble tarea ciudadana que se debe caracterizar porque nos encargamos de solicitar respuestas y cumplir con informarnos, esto es necesario en las democracias representativas y los partidos son los mecanismos primordiales para que se produzca el control efectivo y responsable del mandato electoral.

¿Porqué son necesarios?

Para Aldrich explicar la necesidad social que tenemos de partidos políticos y el porqué de comprender el sistema de partidos, son caras de una misma moneda, ya que ambos elementos constituyen la base del funcionamiento efectivo de la democracia.

Una condición necesaria de la democracia es que existan los partidos políticos, es necesario un conjunto de partidos en competencia democrática y sostenida para acceder al poder. Los partidos garantizan competición política que a su vez es de vital importancia ya que es la competencia sostenida que se deriva en la interacción entre partidos duraderos.

También resultan importantes en la medida en la que tienen como atribuciones, funciones y roles sociales el tener fuertes raíces en la sociedad y que los votantes tengan una fuerte relación con los partidos, originando así el respaldo electoral coherente que permita realizar un control y fiscalización posterior y sostenido en el tiempo.

Su importancia también radica en la legitimidad del sistema político ya que el rol de los partidos es importante porque son los actores políticos quienes le brindan legitimidad a los partidos y sabemos que para cualquier decisión que se desee tomar a nivel gubernamental la legitimidad es factor fundamental y clave de éxito ya que sin ella no podemos hacer ni construir nada. Todo sería cuestionado y caótico, no se podría gobernar y nos veríamos seriamente afectados.

Mainwaring y Torcal en su texto denominado “La institucionalización de los sistemas de partidos y la teoría del sistema de partidos después de la tercera ola democratizadora, en América Latina” afirman que la necesidad de los partidos y los sistemas de partidos en la democracia, la estabilidad política y el gobierno son clave porque de no tener partidos y sistema de partidos institucionalizado nos veríamos introducidos en el grado más alto de incertidumbre respecto a los resultados electorales, ya que los cambios en los porcentajes de apoyo entre los partidos serían mayores haciendo difícil prevenir y saber que líderes serían elegidos representantes democráticos.

Debemos recordar que la barrera y el costo de ingreso de nuevos partidos al sistema no es necesariamente bajo, pero resulta accesible para candidatos que cuenten con recursos económicos y por ende cada periodo electoral presenta la novedad de tener o contar con la emergencia de líderes ajenos al sistema como candidatos a jefes de gobierno, parlamentarios, etc., originando múltiples consecuencias desconocidas que podrían decaer en un autoritarismo que destruiría el sistema democrático.

El tener partidos fuertes implica que nuestro sistema estará institucionalizado y permitirá prever y tener menos posibilidades de que candidatos outsiders se involucren en el sistema originando falta de predictibilidad de resultados.

Plantear un modelo de sociedad en el que no participen los partidos o estos se vean relegados implicaría sufrir la amenaza constante de tener una elección de candidatos ajenos al sistema y que resulta peligrosa en la medida de que al elegir personajes que nunca han sido parte del sistema nos arriesgamos colectivamente al panorama de desconocimiento de funciones por parte de los elegidos, la ignorancia frente a los procedimientos y la carencia de una estructura suficientemente productiva y organizada como para realizar adecuada gestión pública que genere políticas públicas que permitan satisfacer necesidades ciudadanas que de no aplicarse correspondientemente con los pedidos ciudadanos originarían caos, desorden y posible autoritarismo.

En este punto del escrito podemos identificar la importancia de los partidos para el sistema y ya hemos tenido una aproximación respecto al posible diagnóstico de su estado actual de crisis, sin embargo, existen posturas nuevas que tratan de explicar la crisis desde una visión diferente del sistema.

Entonces ¿qué ha ocurrido?…

Dentro de las posibles explicaciones que permitan dar respuesta al porqué de la situación actual de los partidos políticos en múltiples países considero importante traer a colación lo señalado por Mainwaring y Zoco en su texto “Secuencias políticas: volatilidad electoral y estabilización de la competencia en viejas y nuevas democracias” quienes plantean como tesis de respuesta a la crisis que viven los partidos respecto a su funcionamiento y roles, el hecho de que exista una fuerte relación con el momento histórico y temporal en el que surgieron como organizaciones en el espectro político.

Ambos autores mencionan que los partidos polìticos que se crearon en democracias tardías fueron históricamente menos centrales en la movilización y la creación de nuevos ciudadanos. Estos no formaron a su alrededor las redes sociales que los partidos de clases trabajadoras y demócratas cristianos se vieron obligados a desarrollar en las primeras décadas del siglo XX para sobrevivir y expandirse, siguiendo esa línea, estos nuevos partidos no consiguieron la profunda lealtad de los votantes, que sí lograron los partidos que surgieron algunos años atrás.

Mainwaring y Zoco mencionan que la fecha de nacimiento de una democracia es muy importante y será determinante para el funcionamiento de los partidos, añadido a esto mencionamos que el criterio propuesto también debería serlo al analizar su funcionamiento actual ya que simbolizan las diferencias en la labor efectuada por los partidos durante las distintas oleadas de democracia. Plantean la existencia las siguientes diferencias concretas:

En las viejas democracias los partidos se convirtieron en las organizaciones que eran vehículos de integración social y políticas de las masas de nuevos ciudadanos.

Dentro de sus causas más notables se encuentran pedidos como la extension del sufragio que les permitieron, por la magnitud e importancia de los pedidos, captar e integrar a nuevos ciudadanos en su organización y por ende en el sistema político.

Los partidos históricos construyeron organizaciones muy fuertes y ordenadas a su alrededor, lograron consolidar fuerte lealtades políticas que a menudo se encontraban enraizadas con los sindicatos y otros grupos fuertemente enraizados. A su vez esta lealtad se fue transmitiendo de generación en generación, los abuelos, los padres y los hijos de una familia crecían con una ideología política que era influenciada por generaciones representando un nivel de fortaleza que no vivimos actualmente. Es cierto que los partidos no son lo que fueron alguna vez.

Otro aspecto relevante de tocar, por más descabellado que parezca, es la aparición y clímax de la televisión como medio de comunicación de alto alcance en la sociedad, puede resultar curioso y hasta cierto punto gracioso, sin embargo, la aparición de la televisión influyó mucho en la medida que su poder de movilización y de origen de atención fue de vital atractivo para aquellos ciudadanos alejados de la política que mostraban  remoto interés de participación pero no contaban con ninguna de la estructuras que eran propiedad de los partidos políticos.

Al ver el poder que la televisión mostraba en su poder de alcance, estos candidatos outsiders o extraños al sistema ya no buscaban un partido político (organización que además pasó por un período de desacreditación vigente hasta la actualidad) para postular a elecciones y ganar ya que no tenían necesidad de hacerlo.

Para postular y tener las herramientas que la televisión planteaba solo debían recurrir a ella como medio de comunicación de gran alcance que les permitiera ser conocido entre los electores y tener posibilidades reales de ganar una elección.

Otro factor que nos ha traído este estado de crisis del sistema de partidos y los partidos responde a la mala gestión de las anteriores autoridades que fueron elegidas en los cargos de elección popular, muchos de ellos acusados de corrupción, malas gestiones, errores políticos, entre otras fallas que le han costado legitimidad al sistema.

Se realizan críticas respecto a la vigencia de los partidos como canalizador de demandas y se menciona que ya no cumplen un rol importante socialmente y al respecto cabe mencionar que evidentemente los roles que cumplían los partidos cuando recién fueron constituidos no va ser el mismo que el que deben cumplir ahora. Ahí es donde se ubica uno de los retos más grandes para los partidos, ser motores sociales en la actualidad.

Para ello, se debe analizar también los factores socioeconómicos ligados a la coyuntura ya que pueden afectar la percepción de los principales líderes políticos cuando el trabajo detrás escapa de las manos.

Luego de todo lo expuesto, corresponde preguntar ¿Qué debemos hacer?

Por las razones desarrolladas queda claro que los partidos políticos no pueden ser reemplazados ni eliminados ya que constituyen el motor fundamental del sistema de gobierno democrático y son herramientas para tener estabilidad y legitimidad del gobierno.

Ha quedado claro que lo que se necesita hacer es que los partidos que se encuentran en situación de abandono y crisis, den inició a un proceso de institucionalización y fortalecimiento que les permita llevar a cabo la bandera de sus funciones y deberes con la sociedad, lograrlo puede implicar muchas medidas, entre ellas reformas políticas y electorales que los ayuden siendo incentivos de cambio pero también se necesita que intrínsecamente los partidos sean conscientes del estado de crisis en el que nos encontramos y que amerita hacer un esfuerzo colaborativo por volver al camino democrático.

Como reflexión de cierre, me agradaría recalcar que frente al buen o mal funcionamiento de los partidos en actualidad, son importantes y totalmente válidas las críticas que se reciben por parte de la ciudadanía ya que son herramientas que permiten tener retroalimentación e intercambio de información que nos permite mejorar el desempeño de los partidos, pero de ninguna manera esta situación actual de crisis debe significar que la ciudadanía cuestione per sé la existencia y rol fundamental de los partidos. Es sencillo de entender, sin partidos no puede existir una democracia.

Referencias bibliográficas

  • Aldrich, John (2012), ¿Por qué los partidos políticos? Una segunda Mirada (Madrid: CIS). Presentación de Nieves Lagares y Ramón Maiz (pp. 13-27).
  • Latinobarómetro 2018. Corporación Latinobarómetro. Banco de datos en línea.
  • Scott Mainwaring & Marian Torcal (2005), La institucionalización de los sistemas de partidos y la teoría del sistema de partidos después de la tercera ola democratizadora, en América Latina Hoy 41 (pp. 141-173).
  • Scott Mainwaring & Edurne Zoco 2007, “Secuencias políticas: volatilidad electoral y estabilización de la competencia en viejas y nuevas democracias, América Latina Hoy 46 (pp. 147-171).