Ausencias notorias

Esta última semana ha sido emocionalmente fuerte y muy intensa. El Perú ha vivido momentos difíciles a raíz de los hechos acontecidos post-vacancia del presidente Vizcarra que desencadenó en una serie de protestas en medio de una pandemia, la gente salió a las calles y desde sus casas con el sonido imparable de los cacerolazos pedía la renuncia de Manuel Merino a la presidencia del Perú. Trágicamente en esa lucha perdieron la vida dos jóvenes; Inti Sotelo y Bryan Pintado quienes fallecieron por los abusos cometidos por la policía en las multitudinarias marchas, convirtiéndose en los Héroes del Bicentenario.

Con la renuncia de Merino y la posterior elección de un nuevo presidente el país pareció volver a la calma. Nunca en mi vida había visto a tanta gente con ese nivel de indignación exigir un país mejor, ver a miles de jóvenes en la primera línea sin miedo a la COVID-19 o a las bombas lacrimógenas o perdigones que la policía disparaba; ver a jóvenes luchando, reclamando sus derechos nos ha devuelto la fe y nos ha dado la seguridad de que si queremos, podemos construir un país mejor.

El Perú está muy cerca de cumplir doscientos años de vida republicana, pero también son doscientos años de indiferencia que han vivido los pueblos indígenas, quienes han sido nuevamente los grandes ausentes en el discurso del nuevo presidente de la Republica, Francisco Sagasti.

Una ausencia bastante notoria, sobre todo porque el presidente Sagasti hace referencia al republicanismo, ¿Será que los pueblos indígenas no somos parte de la República?

Debo confesar que me pareció un discurso bastante valioso, con tareas concretas que asumir en un gobierno de transición, como la lucha contra la pandemia, el crecimiento económico, la recuperación de la educación y la lucha contra la corrupción, sin embargo, no se puede pasar por alto estas ausencias, sobre todo si son ausencias históricas. Hablando sólo de la vida republicana, ¿doscientos años de indiferencia no han sido suficientes para no dedicar un solo minuto a los pueblos indígenas?

Mucha gente podría decir que es solo un discurso, pero el problema radica cuando el Gobierno del Bicentenario habla de construir un país con un “nosotros” limitado. Los discursos son gestos valiosos y necesarios, pero cuando el presidente le está hablando a todo un país, esas ausencias históricas son bastante notorias. No se puede construir un país con la idea de que todos los peruanos  no somos iguales, cuando aún no vemos a los pueblos indígenas como ciudadanos.

No nos olvidemos que todo el Perú fue testigo de que, en medio de una crisis política el Congreso de la República, quiso aprobar una norma para legalizar la minería y la tala ilegal en la Amazonía. No podemos permitir que esta coyuntura sea aprovechada para aprobar leyes con la excusa de la “reactivación económica” que promocionen proyectos extractivos y de infraestructura que atenten contra los derechos de los pueblos indígenas, los territorios comunales y la destrucción de la Amazonía.

Citar a Vallejo ha hecho que lo aplaudan, escuchar cómo se le quiebra la voz en medio de una crisis política que pareciera estar llegando a su fin nos ha conmovido a todos, nos ha dado una rayito de esperanza pero eso no lo salva de lo contradictorio que suena hablar de la promesa de vida republicana, de una república de iguales, de construir un país con identidad diversa y pluralista sin mencionar a los pueblos indígenas. Que no se nos olvide que aquellos derechos que los demás no tienen, dejan de ser derechos y se convierten en privilegios. Los pueblos indígenas son parte de esa población que históricamente reclama el reconocimiento y respeto de sus derechos. Bajo esa premisa, es válido no pasar por alto la ausencia de los pueblos indígenas en el discurso presidencial.

Finalmente, ha quedado evidenciado la importancia de que unidos podemos lograr cosas grandes para el país y lo importante de seguir fortaleciéndonos en lo colectivo. Los discursos no son suficientes, el país espera que este gobierno deje atrás la retórica política a la que estamos acostumbrados, citar a Vallejo no lo salva. Al Presidente se le olvidó que Vallejo refleja la riqueza indígena del Perú en su vida y obra, de hecho, creo que a alguien se le olvidó leer con más detalle su poesía.

Entradas recomendadas

1 Comentario

  1. Excelente…Si pues, tienes razón,, al parecer la República fue fundada sobre los cimientos del coloniaje y de una sociedad aparentemente homogenizada en esos criterios. Los indígenas eran pueblos dominados, y con sospechas de su cuasi humanidad. En ese sentido, la republica se construye sobre los cimientos de los vencedores, NO de los vencidos,, de alli la herencia discriminatoria y hasta racista. reflejada en gestos simbólicos, como dices, de los discursos de aquellos que dicen representar a todos. Como el absurdo que la representación del pueblo se sienta en el Congreso. En el sentido del proceso histórico, no se puede aceptar el hecho que la representación en el Congreso sea a partir de grupos políticos,, negando de esta forma nuestra diversidad cultural,, y nuestra plurinacionalidad.

    Ahora escriba algo sobre ese otro gesto negativo de recibir a líderes políticos en el Palacio, justamente a aquellos que propiciaron el golpe…para ahora pedir consenso de gobernbilidad,, osea el mismo rollo,,, componendas políticas,, intereses de grupos políticos,,, y no del pueblo,,, cuyos líderes debieron ser invitados a palacio


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.