Spaceman3

como unos ojos sin ceremonia

ato a esta sonda un lugar sin fondo

un remolino de audios

o el limbo exactamente ubicado

como la fortuna

es solo el diamante de los cometas

la imagen evaporará el sentido

y constelaciones como golpes esculpen el ruido donde

asumo que escucho a alguien

aunque la nieve solo golpea el metal de la cápsula

es ella una grabación reconstruida

en un lugar de tus afectos

una aleación cósmica mintiendo

con su jardín de paradojas ¿alguien dormita afuera?

lejos de casa la promesa de una puerta

es una tentación a la calma

¿dónde están las herramientas y por qué mis pasos

acaban en algún lugar siempre

por las voces del espacio delimitadas?

y ese arbusto de la infancia

como unos ojos sin retroceso

a esta frescura le ato una carga de sospecha

y a esta casa parpadeante como las nubes

lo líquido del lago al recibir un meteoro:

toco el holograma y siento los dedos romper

ese falso recuerdo

es posible que en esta cápsula

no exista un mensaje posible

como tampoco un destinatario tranquilo

escucha el ritmo y solo

escucharás tu estómago y la voz irresuelta

rebotando sin hacer una pregunta o un prójimo

al que ames una mañana

envuelto de párpados pero tu cuerpo

no es una cápsula posible es

un puñado de blandura

y lo que de aquí en adelante vaya a atravesarte

te destruirá por completo

no una profecía, un reporte médico

de ojos para lo que ya no es brillante,

un certificado como una copia de la copia

el prójimo es una sombra espacial:

mira sus botas desaparecer mientras escarbaban

los restos solares sobre tu pecho

como un mensaje que espero que leas como una ofrenda que espero

resista la faz de lo que te compone

lo que sea que te componga adonde sea que te dirijas

a quien sea que no conoces montado sobre una estrella

como sobre un árbol de pereza

voy a escribirte así la novela del hombre contando sus cabellos

en una cápsula de aleaciones

de metales cuyos nombres son ilegibles

para los hombres que vinieron y los que vendrán desprecien

mi imagen simple en el disco dorado

el aluminio sobre los hombros

voy a escribir un sol que luzca invisible en tus pupilas

y esperaré la intermitencia como los viejos

códigos de conocerse y acercar

de partir y reconocer un trozo de uno perdido en lo ajeno

no hay signos en el cielo, solo opacidad de nubes

y praderas cósmicas donde el sonido ha llegado por fin

es mentira que una clave nueva se desengrane

y los fluidos de la vejez envuelven mi canción

como si mi casa volara todavía sobre las cabezas

de meteoritos y alfombras de cometas

repetidos en un laberinto

que es una clonación absurda

de mis cantos, coronando una escultura posible

o un eco

como algo bruto e impertinente ha sido siempre

el origen de la música

como un mensaje que lanzo en demasía como una vida que extraigo

para colocarla en frente de

quienquiera que seas, si conoces el rastro si tu voz puede encenderse más fuerte que las certezas

o posees finalmente ojos del color que la vista necesita

en algún lugar, lejanamente feliz allí

los auspicios se silencian la multitud queda y un intercambio

donde leña a leña te encuentra todavía

como un asir impecable de los versos

o unas palabras halladas en una playa que una dulzura distante

ilumine después de siglos

y si el mensaje no vira hacia su emisión original

es probable que la cápsula desespere

imagina flotar, es un símil de imagina

aburrirte

indefinidamente o imagina

a los hijos de tus hijos somnolientos en tubos

pero no hay palabras y los que hablaban

siguen hablando dentro de ellos mismos

y si el mensaje no carga, si las luces de recepción

no encienden estos tubos conectados

directamente a mi cerebro,

algo gritará obviamente a la sequía

la persigue la desesperación y los espejismos

me encontrarán y la fuerza

ejercerá su dominio

las luces se ajustarán a las tuercas

y la marcha no logrará

roer mi sangre

este grito apagado como el de alguien que repite

la linealidad de un tono para completar su esqueleto

¿puedes escuchar corazón un pedazo

de esto? O puedes reverberar en tu mágica aula así sea una pequeña voz

qué ingenua la espera del que lanza la botella cósmica

con un mensaje que no es un mensaje como un auxilio no es una carta de amor

sino dependencia pero no ha sido siempre así acaso,

un mamífero desesperado sobre un cúmulo de rocas

y si el amor no alcanza tu mensaje seremos serenos

en esperarte en un espacio

lo peor que podrías hacer es venir y desgarrar el tiempo

con esa criminalidad brusca de los amos del hielo

es una pista: quien te mire a los ojos

penetra en ti quien penetre en ti

tendrá de ti lo más preciado

una cápsula que tintinea y ha perdido todo

anteriormente, es una broma como podría ser

una lección

pero ya que el recuerdo de tus manos existe déjame contar

el vacío de su obra y el despertar absurdo

en una cápsula sobre un planeta abandonado

con cada tesoro dentro del baúl de titanio

solitariamente cantando en un afán de melodía

sobre las estrellas solitariamente una canción que nadie

podría recordar

cuán orgulloso de armar una nave y cuán imprecisa

la maldad al tomar los timones

exhala para simular una presencia

tu cuerpo ha sido vaciado de la alegría del eco y

es esta una mansión como una tumba

de conejos azules

hablar en multitudes para atraerte esconder las heridas del fuselaje para

dar una buena sonda quienquiera que seas y hayas tomado

un puñado desesperado de este mensaje o por error contengas una rima

inadecuada ten en ti una oración

o una queja o una ira grande como las que encendieron

el cielo que desalojas

pero si llegaras, apenas a una frase

como el dedo sobre esos antiguos pianos esos manuales de amor

y presencia, pero si llegaras una luz de repente

en el brote del pulmón como en el diente del diente

arribado de vientos todavía

sin la vergüenza de amar, transmitida

la emisión única es el

fin de los tiempos

o una antigua mañana de movimiento

donde las casas se llenaban de pájaros

¿qué son los pájaros? ¿qué

son las flores?

mi memoria solo conoce el holograma

en esta cápsula conteniendo el eon

de épocas

siempre ficticias, y manos saturadas por

música de fábricas

para la diversión en un lugar fuera

de las horas

donde la debilidad de su creación

me repite como un cáncer

¿era esta la música celeste de los sabios?

¿ la expectativa de los que manejaron

nuestros saludos?

como si por fuera el aliento solo divagara

mi tránsito es una colisión de meteoritos

ten el oro de los planetas o nuevamente

la purpurina espacial

como una novela sin héroe el rastro de una futura

constelación es un aroma de pérdida

o ese fantasma de pronto en un holograma de hermano

¿ha sido esta pastilla

la desaparición de tu amor?

pero si llegaras, como una sonda futura a hacer el tiempo

una flecha que direcciona el aire y los días pero si llegaras

de vida a hacer día del día y de vida llegaras

a notar, un párpado ligero retozando

sobre un párpado más pequeño y de luz ciego

tal vez miraras un poco más o tal vez esquivaras

certificados asteroides, certificados

dolores y quién rimaría? sino solamente

los amados transformadores de la materia

Agosto de 2020/ Roberto Valdivia/ Perú


Sobre el autor

Roberto Valdivia es un poeta peruano, fundador del movimiento poético virtual sub25, y actual director del sitio web del mismo colectivo, donde se publican periódicamente reseñas y comentarios en torno a la poética posmoderna.