El desengaño

Aspectos en la cuarentena.

ESTA familia ha sobrevivido al fracaso.

                       Al medio día nos acomodamos alrededor de la mesa

y trituramos despacio la comida, evitando preguntar

cuándo acabará el tiempo de la ciénaga,

                                y expuestos a contraer un implacable desasosiego.

Mi madre, la sacerdotisa de barro

ha dicho que debemos lavarnos bien las manos

                                        antes y después de cualquier ceremonia

como si hiciéramos un ritual secreto con el agua,

                                previniendo algún cercano síntoma de contagio

sin olvidar que nuestra casa es también, otro cuerpo enfermo.

Todos los cadáveres parecen más humanos desde el televisor,

hemos cerrado las puertas para intentar creer

que la muerte sucede, solo a través de una pantalla.

Pero la bacteria no distingue el origen de cada organismo

y entra sigilosamente, con su malestar de escalofríos

          estimulando graves desgarramientos pulmonares

haciendo que el grito lastime más al oyente, que a quien lo ejecuta.

En los mercados alguien también se retuerce por la impotencia

pero nadie se decide a prestarle interés

                   de lo contrario, perderían su puesto en la fila

y ya no podrían regresar antes de las cuatro.

Expertos aseguran que en unos años, las cosas serán igual que antes

es mentira, si después de una herida

                      la cicatriz es lo que primero que tenemos presente

puesto que a este nosocomio, donde duramos tan poco

y vamos agonizando a partir del nacimiento,

todos venimos infectados.

La rueda habrá de volver a girar- le digo a mi familia-

hasta que nadie quede vivo

y la naturaleza empiece de nuevo, desde otro germen.

Ellos solo se limitan a seguir observando el televisor

porque ni siquiera podemos cambiar de canal

                  y enterarnos qué estará pasando con nosotros mismos

a fin de compadecernos por algo distinto

pero menos agobiante.


Sobre el autor

Eduardo Saldaña es un estudiante de Lengua Nacional y Literatura en la Universidad Nacional De Trujillo. Ha sido ganador del primer puesto de los últimos juegos florales, mención poesía, organizados por la misma casa de estudios. Ha publicado el poemario: La comedia inútil, bajo la editorial independiente Paloma Ajena Editores.

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