Letras en cuarentena II

Los siguientes poemas son una recopilación de los recitados en el concurso Slam Porvenir, realizado por el colectivo Slam Chile a fines de marzo y comienzos de mayo del 2020. Este concurso tuvo por temática imaginar el mundo después de la pandemia que nos afecta actualmente. Los participantes de distintos lugares de Latinoamérica, enviaron sus videos declamando un texto de su autoría, siendo puntuados por el jurado invitado, a saber, Fanny Campos Espinoza (poeta y editora chilena), Patricio Fernández (escritor y abogado chileno), Olivia Mortis (poeta y cantautora chilena) y Verónica Stewart (poeta y periodista argentina). A continuación, les presentamos los poemas que obtuvieron una calificación total sobre 6 puntos, en orden decreciente, junto con los enlaces a los videos.

Primer lugar – slam ganador:

Desbautízame

por Ismael Rivera

(del libro Desbautízame, Ediciones Oxímoron, 2015)

Me niegas la caída al pozo
condenas el autosacrificio
a manos de este yo cansado
aun cuando es claro que es tarde
que como resonaron las palabras de otro
no merece la pena matarse, siempre
lo hace uno demasiado tarde.

Pero arrojaste a tu hijo a cargarla
carnada entre buitres hambrientos.

Se entregó su cuerpo al látigo
con la docilidad del clavo
o del suicidio implacable:
la espina.

Lo asististe -hipócrita de hipócritas-
en su frente. No me digas
que ese pobre es tu hijo.

Y entre adorar y orar te dieron oro.
Cruzaste la vereda sobre la cruz de tu hijo
te sentaste a la mesa de los llenos
engulliste manjares
manchados de sangre salada, las costras
de los que no aceptamos cruzar
de los que damos el pellejo cuando cruje
serán astillas en sus tráqueas.

Han parido en un lugar del Edén
el génesis de este rojo apocalipsis.
Nada más podrá nacer de la tierra que el polvo
tu regalo fue el frío y el olvido
la piedra que no suda ni llora
la mancha en la sotana, la culpa
del vacío ante el plato de comida.

Escribir (Es un ejercicio de autodestrucción)

por Ismael González Sastre (Neza)

Crezco un milímetro hacia adentro cada vez que dudo

pensé en dejarlo todo, dejar de tatuar el papel con mis pensamientos
mis frustraciones, mi rabia
incluso, mi amor.

Ser talentoso es peligroso, ser anónimo Alcatraz
es predicar en el desierto
insultar montañas lejanas y que el eco
te dé la respuesta.

Pero vuelvo otra vez
el boli dejando un rastro para la vuelta en un desierto de papel
hasta que la hoja se vuelve un espejo.

Si lo dejas, si te vas, seguirá vacía, inerte
por eso sigo desangrando el boli
porque no quiero lo efímero del rostro en el espejo
yo quiero una foto.

Trabajo duro, cincelo cada palabra
porque sé que un puñado de hojas amarillentas será mi legado, mi portavoz
desde el mismo jodido instante en el que abandoné el mundo.

Para mí, poesía es andar en cristales
es la crítica mediante el humor que lleva implícita una verdad
noches largas para versos cortos
morir glamorosamente de hambre
hacerse el harakiri con la pluma y arrojar las vísceras contra el cuaderno

Las palabras se las lleva el viento, pero escritas las trasporta a otro lugar
a otras manos, a otros ojos.
Consecuencias que dividen la vida en vidas
consecuencias.
Saben que la mente es un arma con pólvora de ideas
y que una biblioteca puede a cualquier arsenal.
Va por Lorca, Miguel Hernández, Víctor Jara, Facundo Cabral
¡Inmortales en nuestra mente!, también en la suyas
Cuando llegamos a un Slam todos hacemos la misma pregunta:
¿Qué es poesía?
Poesía es describir el mar siendo ciego de nacimiento.

Babilonia

por Vladimir Boroa

I

He oído sobre imperios miserables
roídos por los dioses del vacío
que empuñaron su breve poderío
creyendo que eran inconmensurables.

He oído de ciudades poderosas
caídas como solo un dios podría
caer desde su cielo a la agonía
de morir entre sombras herrumbrosas.

Quien toque el ancho cielo se deflagra,
y, a quien quiera abarcar el infinito
espacio, el tiempo ejercerá su rito
sutil de la clepsidra y la podagra.

Así pasó con cierta ciudadela
enorme que otros años sepultaron
los dioses del recuerdo la apagaron
como quien sopla el fuego de una vela.

II

Babilonia y sus lunas olvidadas
Bajo desvanecidos cenotafios.
Desgracia de ilegibles epitafios
entre el sueño de tierras devastadas,
sepultadas bajo la negra escoria,
borradas para siempre de la historia.
La nostalgia impera sobre la ruina.
El tiempo dirige su trayectoria
hacia la vacuidad de la memoria.
Ya ninguna escritura vaticina
el retorno de la gran Babilonia.

Babilonia y sus soles derribados
como un hombre que al tiempo desafía
como flores marchitas de agonía
de jardines colgantes apagados.
La oscuridad cayó como una plaga
como un demonio que todo se traga
los sabios anunciaron una cosa:
Nada hay hecho que el tiempo no deshaga
ni que sobreviva en la historia vaga.
¡Babilonia la grande y poderosa
¡Ya ni lunas ni soles le deparan!

Pos Cov

Por Guillermo Dochao

En el mundo post covid
después de que las farmacéuticas hayan hecho sus lobbys
con la covid vacuna
y no quede ni una
persona enferma, de covid 19
y cuando tengan ya casi lista la del covid 21
para inyectarla en la carne de vacuno.

En este mundo, van a haber un montón de nuevos medicamentos
y nuevos argumentos para poder enfermarnos en todo momento
médico hipocondríaco busca hipopótamo celiaco para probar inédito
/fármaco
que cura las ganas de bostezar a las orillas de un lago
habrá galletas después de un cuestionario, sin gluten.

En este mundo que se nos viene, si yo pudiese, ser una medicina
sería una que ayude a cambiar la percepción del tiempo
no sería una pastilla, sería ropa interior, 100% algodón, con trazas de
/lysoform
como medicina, me recetarían a las madres de recién nacidos que vuelven a
/trabajar
me recetarían a los niños de la tercera edad que ahora no tienen con quien
/jugar
y me recetarían a Usain Bolt… estoy seguro que su percepción del tiempo es que el mundo se todavía se mueve, demasiado lento.

Como medicamento, me recomendarían una dosis cada lavada de ropa y por un periodo que no supere las 18 horas al día
si la experiencia resulta inquietante y quieres frenar los efectos
simplemente estando al desnudo, bastaría.

Para la gente interesada sin acceso a salud, los de siempre y los tantos recién llegados, tranquilos, no pasa nada
no necesitas prescripción, puede que me vean como medicina homeopática
pero los expertos de la salud, aseguran que no lo soy
tus 18 horas son 180 para ellos, compactadas en las 24 horas de hoy.
y, por último, te comento que
vendré en varios formatos, el que mejor resultados ha dado
son las medias de compresión
que comprimen el tiempo que se nos irá de las manos cuando las calles retomen su pulso
sentiremos un jetlag agudo con tan sólo ir a la tienda de la esquina, esa que antes vendía ropa
y ahora vende mascarillas.

Por último, por favor evitar las copias
mi etiqueta es clara, con letras doradas, y dirá
Made in China.

Y mañana que despierte

Por Daniela Villa-Ríos Bernal

Y mañana que despiert
contaré los árboles.
y las aves. Y el césped.

¡Entonaré sus canciones!
y serán un himno excelso
de libertad y gloria.

Mañana que despierte
escucharé el silencio de las calles
y los aplausos en las ventanas.

Mañana que despierte
veré en la prensa un Momento Histórico.
Y me veré a mí
plasmando en tinta y palabras
la inmortalidad de un tiempo quebradizo.
A la abuela que abrazó a su nieto
una última vez.
A las plegarias impregnadas
en las salas de espera.
A los países cerrando sus fronteras
pero abriendo el alma a la Humanidad.
A diferenciar entre lo valioso
y lo indispensable.
A entender que el dinero
tan sólo es un papel.

Mañana que despierte
veré el vertiginoso afán de las pantallas
y las promesas de abrazos prolongados
para cuando la tormenta pase.

Y si pasa…Y si despierto…
abrazaré a los míos
con la fuerza de un sol invencible.

Abrazaré a los extraños
y a esos vecinos sin rostro
que juntos aplaudimos
en una Oda a la vulnerabilidad.
Abrazaré a los guerreros de luz que
protegiendo y sanando
derrocaron la Corona.

Pero mientras pasa
mientras despierto
seguiré contando los árboles.
Y las aves. Y el césped.
Contaré mis luces y mis sombras.
Escribiendo. Amando. Y viviendo.
Como mejor podemos hacer
en este momento.

D.C.

                               por Ninfa María

Cuando vi la consigna de este slam
pensé que el mundo después de la pandemia
corre el riesgo de volverse peligrosamente real,
ya asentada esta costumbre
a tanta virtualidad.

Saliendo del encierro
más feas las caras nos parecerán
incluso las de nuestros amigos
ya sin filtros de belleza
todos parecerán más viejos y trasnochados
y probablemente será verdad
por el peso del cambio de ciclo,
de búho a paloma,
de oso a lagartija
¡pobre lagartija en una mañana demasiado fría!
Pensándolo bien, tal vez quisiera volver a hibernar.

Cuando salga de aquí
los ojos del resto demasiado reales serán
y más cuando salga a bailar
otra vez perderé la costumbre
de desparramar el cuerpo sin vergüenza
moviéndome con cualquier cancioncita
improvisada en la cocina
el pasito estándar tendré que recuperar
diré
“Ah qué buenos tiempos,
cuando el pijama era la vestimenta más auténtica
cuando levantarme era una transición de la tarde a la noche
cuando la compañía variaba de taza a copa
cuando libre de zapatos y sostenes podía
una pequeña revolución formar:
la revolución de la desconexión
donde el celular quedaba atrás
donde las páginas se volvían de papel
donde las aves comenzaron a aparecer
donde pajarístico me dio por aprender
aparecieron a la par guitarra y ukekele
unos dedos bastante torpes
y una paciencia que me llegó a sorprender.

Ya, mejor dejo de soñar que sea eterno
este sopor de soledad.
Cuando todo vuelva
podré ir a trabajar
tendré dinero otra vez
podré pagar mis deudas
tal vez en la calle a la gente me dé por saludar
podré abrazar de nuevo…
podría tomarla como una nueva posibilidad
para decir las cosas que no me atrevo
para ser mi versión 2.0
en la época D.C. (después del coronavirus)

Sí, tal vez sea un segundo nacimiento
el de la gente destrabando sus puertas
Tal vez, hasta quieran aprender a jugar
salir y ver las calles con otros ojos
un mundo nuevo
donde los paraderos no son solo para esperar
donde los parques no son solo para correr
donde las bocas no son solo para hablar
frases cortas y funcionales

Tal vez, después de la catástrofe
y la soledad
todos tengamos una segunda oportunidad.

Volvemos

por Pájara Nortina

Después de las blasfemias que retornan de la noche
me deshago de palabras que canto.
Quiero fecundar en mi memoria la soledad
por haber nacido indefensa frente a este muro.

Celebro mi vulnerabilidad como don
como miel que me hará brotar.
Siento en cada piedra, un signo de regreso.

Y ahora… un latido, un instinto.
El despertar de lo distinto
el ocaso de lo añejo.

Una metamorfosis desde mi vesícula maltratada
a la plaza dignificada.
La luz y sombra conviviendo.

Un grito que se expande en la voz
convirtiéndose en nota alargada.
Ya nunca más el silencio torturante.
Una metamorfosis
 el temblor, la sacudida, el despertar.

Y vuelvo a sentir tus besos en mi piel
mi piel humana y permeable.
y vuelvo a sentir tus abrazos de mares infinitos.
Vuelvo a sentir tu risa, revoloteando en mi oreja.
Tu risa, la de ellas, la de ellos, la de esos, la de aquellos.

Vuelvo a respirar, ese aire que solo antes tragaba
lo huelo, hasta por la última vena de mi cuerpo.
Y vuelvo a mi cuerpo, a la matriz, a la raíz.
Y volvemos y volvemos, distintos volvemos, volvemos.