No puedo respirar: el asesinato de George Floyd

Estados Unidos, 27 de mayo de 2020.

Hace una semana, hablábamos en Brasil sobre João Pedro. La muerte, con sospecha de asesinato, del niño de 14 años, devolvió como tema de conversación la brutalidad policial en Latinoamérica. Curiosamente, este fenómeno no es exclusivo de la región, como bien lo demuestra lo ocurrido en Estados Unidos con George Floyd.

No puedo respirar

Esas fueron las palabras de George Floyd. Un guardia de seguridad de un club, un hombre afroamericano de 43 años, un ciudadano estadounidense, una víctima de la brutalidad policial, una vida a manos de la imprudencia, de la irresponsabilidad.

Los oficiales llegaron cerca de las ocho de la noche del lunes para detener a Floyd por ser sospechoso de fraude. Floyd estaba dentro de un carro cuando llegó, y de acuerdo con el comunicado que publicó la policía de Minneapolis, “bajo ciertas influencias” (eufemismo policial para acusarlo de estar drogado). Cuando se le ordenó que saliera, “se resistió físicamente”. Finalmente, un policía lo paralizó en la calle y lo esposó. “Los oficiales pudieron esposar al sospechoso y se dieron cuenta de que estaba sufriendo un problema médico”, informó un portavoz de la policía de Minneapolis en una rueda de prensa el martes por la mañana.

La versión oficial es esa. Pero en el vídeo grabado y difundido por Darnella Frazier, se puede ver cómo Floyd, llorando, gime de dolor, e implora piedad de los mismos agentes que supuestamente cumplen la labor de velar por el bienestar de la ciudadanía: “Todo me duele… Agua o algo, por favor. Por favor, por favor. No puedo respirar, agente, no puedo respirar”. Minutos después, el detenido parecía inconsciente. “¡Oiga, ni siquiera se está moviendo!, ¡Apártate de su cuello!”, se escucha que le dice uno de los espectadores al policía, pero el oficial no se inmuta. Algunos transeúntes le acusan de que lo está disfrutando. Frazier pide que le tomen el pulso. Alguien pregunta si está muerto. Tras un buen rato, una ambulancia llega y traslada a Floyd al centro de salud del Condado Hennepin, donde fue declarado muerto al cabo de unos minutos.

El hombre afroamericano de 43 años se convierte hoy en el rostro de una comunidad que hoy recuerda a Eric Garner. 6 años antes, Garner fue ahorcado a muerte por Daniel Pantaleo por “ofrecer resistencia al arresto”. Esa fue precisamente la excusa que presentó la policía en un comunicado respecto al caso de Floyd. La justicia determinó en el caso de Garner que fue la llave aplicada la que contribuyó a su muerte, pero tan solo hace un año el policía responsable fue separado de la fuerza. Curiosamente, en aquel entonces, la sentencia que condenó al policía se vio influenciada por otro asesinato a un afroamericano, Michael Brown, un joven de 18 años que fue abatido por Darren Wilson en Misuri. Wilson había sido absuelto, lo que generó un gran revuelo en todos los estados, provocando masivas movilizaciones en lo que luego fue conocido como las Protestas de Ferguson.

Créditos: Wikipedia.

Durante estas protestas, específicamente el 23 diciembre de 2014, a su vez, se produjo el homicidio de Antonio Martin, quien contaba con un arma. En aquel entonces, la discusión se centró en por qué el joven de 18 años contaba con una y por qué la apuntó al policía. Investigaciones posteriores descartaron la declaración oficial de un tiroteo (el arma de Martin jamás emitió disparos) pero el caso fue abandonado. Igual que el asesinato de Darren Seals, un activista afroamericano, cuyo cuerpo fue encontrado en un carro quemado.

Solo este año, el asesinato de Ahmaud Arbery en Georgia y cómo fue abordado por la policía de ese condado (los responsables fueron arrestados solo 74 días después, y tras la viralización de un video en el que claramente se ve que Arbery fue asesinado por el hijo de un expolicía, Travis McMichael) elevan grandes cuestiones respecto al racismo dentro de la fuerza. No podemos ignorar, que en un inicio, la conclusión de las investigaciones apuntaban a que Arbery era sospechoso de una serie de robos por el vecindario—como evidencia, se liberó un video de Arbery entrando a una casa en construcción, pero salió sin llevarse algo—. Similar al caso de Elijah Tufono, un adolescente de 14 años, que fue derribado y víctima de los golpes de Brian Fowell, un oficial de Rancho Cordova, Texas. La versión oficial de la policía frente a un vídeo liberado en Facebook Live aceptaba el derribo, pero invisibilizaba los puñetes que recibió Tufono, y solo hablaba de resistencia a la autoridad, y que los actos de Fowell se encerraban dentro de un marco en el que el oficial intentaba controlar al adolescente. Son muchos los casos en los que la versión oficial de la policía es rebatida por estas grabaciones de ciudadanos, lo que desde luego eleva muchas preguntas sobre la manipulación de las narrativas oficiales para no “manchar a la fuerza”.

Créditos: David Carson-St. Louis Post-Dispatch, via Associated Press.

Ser negro no debería ser una sentencia de muerte

Esas fueron las palabras del alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, en un pronunciamiento sobre el caso de Floyd. En una entrevista por Facebook Live, también señaló que todo lo que se ve en el video, estaba mal. “Es malvado, es inaceptable. No existen grises en esta situación.”

https://www.facebook.com/watch/live/?v=624706671477025&ref=watch_permalink
Entrevista a Jacob Frey.

Y no le falta razón. Como se revela en el documental 13th de Ava DuVernay —nombrado así por la décima tercera enmienda que abolía la esclavitud y el trabajo forzado, a menos que fuera como castigo por la comisión de un crimen, en 1865— la esclavitud en Estados Unidos se perpetuó a través de la criminalización de la población afroamericana.

Quien hoy diga que el racismo no es un tema importante en Estados Unidos, debería recordar el poco avance político respecto a la representación, el tono aleccionador de muchos representantes (blancos) hacia la comunidad afroamericana y otros tópicos igual de preocupantes. Hace poco, Joseph Biden Jr., el contrincante político de Donald Trump para las elecciones presidenciales 2020, se atrevió a comentar a modo de broma en una tensa entrevista “que todo aquel que dude entre votar por Trump y no por mí, no es verdaderamente negro”. El tono alrededor de la entrevista fue muy alarmante para un candidato que busca ser todo lo contrario al actual Presidente, sobre todo respecto por su defensa irrestricta a la ley 103–322 (conocida como la ley de crimen, pues aumentó la cantidad de encarcelaciones en Estados Unidos por delitos menores, afectando Kalief Browder). Este tipo de declaraciones, el negacionismo que existe de algunos políticos respecto al racismo y el abandono en el que se encuentran crímenes como los que ha sufrido George Floyd solo demuestra cuán lejos está Estados Unidos de unirse como país.