El vídeo que podría liberar a Brasil de Bolsonaro

Brasil, 22 de mayo de 2020.

Un hecho sin precedentes ha ocurrido este viernes, pues tras el fallo del juez Celso de Mello, Brasil puede, literalmente, observar todo lo que se dijo en una sesión del Consejo de Ministros de Bolsonaro. Así, por televisión o por redes, el pueblo brasileño puede acceder ya a la sesión del 22 de abril en el palacio de Planalto, y en más de una hora de video, demuestra las injerencias del mandatario en la cúpula de la policía para proteger a su familia. Cabe recordar que todo esto se da en el marco de una investigación del Supremo contra Bolsonaro por injerencia en el ámbito judicial.

“Intenté cambiar oficialmente a la gente de nuestra seguridad en Río de Janeiro y no pude. Se acabó. No voy a esperar a que jodan a toda mi familia, o a mi amigo, porque no puedo cambiar a alguien (…). Lo voy a cambiar. Si no puedo, cambio a su jefe; si no puedo cambiar al jefe, cambio al ministro. Y punto final. Aquí no estamos para jueguecitos”, advierte el presidente a sus ministros, en clara referencia a Sergio Moro, quien se advierte algo incómodo durante toda la escena. Y no le faltaban razones, pues en al menos seis momentos, Bolsonaro hace referencia al cambio de jefe en la Policía Federal y a su insatisfacción con el caso. Si bien en ningún momento le habla directamente a Moro, sí hace referencia directa a competencias de su cartera.

Incluso Bolsonaro se atrevió a insultar a los gobernadores de São Paulo y Río de Janeiro —ambos gobernadores fueron los primeros en adoptar las medidas de cuarentena que apoyó el entonces Ministro de Salud, Nelson Mandetta—. A João Doria, lo califica como “un mierda”.

“Prefiero no tener información que estar mal informado por el sistema de información que tengo” es una de las tantas frases que Bolsonaro profirió en la reunión en referencia a la labor de Moro. Cabe recordar que tras esta reunión que —de acuerdo a lo manfiestado por el exjuez en su carta de renuncia— decidió abandonar el Gobierno.

Evidentemente este escándalo político no le hace bien a una nación que observa, desconsolada, como el Ejecutivo da constantes muestras de incompetencia respecto al manejo de una pandemia. Cada día, se confirma que hoy Brasil no es más que un desorden progresivo. Toda evidencia científica, es desestimada por el Presidente al punto de la irresponsabilidad flagrante. La salida de cada Ministro de Salud, y su insistencia por militarizar el Ejecutivo, no deja sino en claro que el único aislamiento que Bolsonaro planea hacer es uno político. Pero existen dudas respecto a si en el Planalto de Brasilia están los aliados o los enemigos de Bolsonaro.

Sobre todo por estas declaraciones de Bolsonaro dentro del video, en las que plantea que nadie puede brillar más que él.

“Aquí ya lo he dicho: ¡pierde el ministerio quien sea alabado por el Folha (de Sao Paulo) o el globo (O’ Globo)! ¡El antagonista! ¿Sí? Así que hay ciertos blogs que sólo tienen buenas noticias de los ministros. ¡No sé cómo! Al presidente… se le patea el trasero, pero el ministro es elogiado. Ya veremos. “El gobierno va bien, a pesar del presidente”. ¡Váyanse a la mierda! Yo soy el que hizo el equipo, maldita sea”. Y esto puede ser clara referencia a lo que ocurrió tanto con Mandetta como con Teich, dos de los ministros más alabados por la prensa—por hacer su trabajo, meramente—.

Por otro lado, dejó en claro que no iba a aceptar disidencias dentro del Gobierno. “Quién no acepte mi, nuestras banderas… Damares(en referencia a la Ministra): familia, Dios, Brasil, armas, libertad de expresión, libre mercado. Quien no acepte esto, está en el gobierno equivocado”. Incluso los instó a que esperasen a la llegada de un Álvaro Fernandes Dias, Lula da Silva, Fernando Haddad o Geraldo Alckmin en 2022 para que estén más contentos. Y es quizá esta especie de discurso del pensamiento único lo que atrae a más militares que a civiles en su gobierno.

Lo que sí queda claro, al menos por ahora, es que Bolsonaro no es el único que pagará caro por lo proferido en el video. Además de él, otros integrantes profirieron insultos y amenazas. Uno de ellos fue el ministro de Educación, Abraham Weintraub, que a voces dijo: “Por mí yo mandaba a todos esos vagabundos a la cárcel, empezando por el Supremo”, dijo mientras señalaba por la ventana hacia el otro lado de la plaza de los tres poderes de Brasilia. El palacio de Planalto, sede del Gobierno, queda enfrente de las instalaciones del máximo tribunal.

Abraham Weintraub sostiene el micrófono. A su lado, Nelson Teich, el entonces Ministro de Salud.

La ministra de Derechos Humanos, Mujer y Familia, Damares Alves, por su parte sugirió “mandar a la cárcel a los gobernadores y alcaldes” que han implantado las cuarentenas. Incluso exclama la frase “pacto con el diablo” cuando uno de sus colegas menciona unos casinos. Por su parte, Paulo Guedes, ministro de Economía, se atrevió a comentar algo respecto al Banco de Brasil, el único banco que no manejan.

“El Banco do Brasil no es ni un armadillo ni una serpiente. Porque no es ni privado ni público. Así que si vas a exprimir a Rubem (Novaes, presidente del banco), pobre tipo. Es súper liberal, pero si lo aprietas y le dices: “mantén el interés bajo”, él: “No puedo, pero la clase, los privados, mis minorías, me presionan”. Entonces, si habla así: “Juro que no puedo, porque si no el gobierno me exprimirá”. El Banco de Brasil es un caso listo de privatización” son algunas de las palabras que Guedes menciona. Pero lo peor viene después.

“Es un caso preparado y no vamos a dar ese paso. Señor, ¿se ha dado cuenta de que el BNDES y el… y la Caixa que son nuestros, públicos, hacemos lo que queremos. El Banco de Brasil no puede hacer nada y hay un liberal allí. Así que tienes que vender esa mierda de inmediato.”

Walter Souza Braga Netto, Jair Bolsonaro, Hamilton Mourão y Sergio Moro. Dos militares, un Presidente y un exjuez en quizá una de las más pintorescas capturas del video.

En uno de los primeros fragmentos del vídeo qque fueron difundidos, Bolsonaro hace un democrático discurso a favor de que la ciudadanía pueda comprar armas. “Por eso quiero que el pueblo se arme. Es una garantía de que no vamos a tener un hijo de puta que imponga una dictadura. Llega un mierda de alcalde y manda quedarse en casa”, dice el mandatario que desde el inicio de la crisis sanitaria insiste en que las consecuencias económicas van a ser mucho más graves que las directas de la COVID-19.

Curiosamente, pese a este persistente negacionismo que debería haber erradicado tras la salida de Teich—una voz más mesurada, pero aún disidente de Bolsonaro—, los ministros de Economía y de Agricultura, son vistos usando mascarilla. No en vano este descuido provocó que el sábado pasado, el vicepresidente Hamilton Mourão se aisle por la posibilidad de haber entrado en contacto con un funcionario del palacio que dio positivo a COVID-19.

El juez del Supremo Celso de Mello ha autorizado la difusión del vídeo justo después de las cinco de la tarde, la hora a la que cierra la Bolsa de São Paulo. El lunes se verá cómo reaccionan los mercados a su contenido. Lo cierto es que este video, por primera vez, podría significar la luz al final del túnel para un gobierno incompetente.