Dueños del país

Escueta noticia. Martín Vizcarra y María Antonieta Alva (MEF) anuncian en una Resolución Ministerial que se “da por terminada la designación del señor Luis Alberto Arias como Presidente Ejecutivo del Banco de la Nación”, poniendo en su lugar a José Carlos Chávez, viceministro de Hacienda. El caso tiene mar de fondo y nos revela quién manda en los oscuros corredores del poder.

Me refiero a las AFP, que manejan los ahorros pensionarios de los peruanos sin mayor supervisión y siempre o casi siempre con muy altas ganancias, así pierdan los ahorristas. El BCR dirigido por Velarde, con un directorio directamente ligado a los dueños del país (José Chilmper de Agrokasa, Rafael Rey, hombre de confianza de Romero, que maneja la AFP Prima; Elmer Cuba de Macroconsult, consultora con fondo de inversiones; todos propuestos por el fujimorismo), acaba de darle un préstamo especial a las AFP. De ese modo, los recursos públicos se ponen a disposición de privados según como les convenga.

Vayamos desenvolviendo la madeja hasta llegar a explicar la purga del BN en esta crónica basada en fuentes bien informadas.

Al fracasar los intentos de Alva y Vizcarra de proponer una gran reforma de todo el sistema de pensiones (AFP, ONP y Pensión 65), idea en realidad propuesta por Roberto Abusada del Instituto Peruano de Economía (IPE), editorialista y asesor económico de El Comercio, ligado a los Graña Miro Quesada y el grupo G y M, el principal socio de Odebrecht y copartícipe de un sistema de sobornos; Vizcarra terminó aceptando la propuesta simple pero popular del Congreso de autorizar el retiro de 25% de los fondos. Una gran derrota para las AFP y sus soportes políticos, donde destaca de manera especial la ministra Alva que reluce en los medios pero se apaga ante los grandes poderes.

En lugar de proceder a vender valores en el mercado mundial, y ante las expectativas de los pensionistas de sacar sus fondos, las Cuatro Hermanas (AFPs Prima, Integra, Profuturo y Habitat), optaron por pedirle ayuda al Estado. Sí, ese mismo Estado que consideran burocrático, ineficiente, una traba al desarrollo.

La movida era inusual. NI el BCR ni el BCP están para servir los intereses de la economía pública o la privada. Las AFP, con la ayuda de Abusada, el economista neoliberal más influyente y antiguo del país, en coordinación con Giovanna Prialé, la presidente del gremio de AFP, comenzaron a barajar alternativas. Una de las primeras movidas fue sugerirle a Alva que fuera el BN quien le diera préstamos en soles para ir financiando los retiros. Alva aceptó inmediatamente y envió a José Carlos Chávez a presionar al BN. Luis Alberto Arias se negó, no solo porque no está dentro de sus funciones dar este tipo de servicios sino porque tal propuesta comprometía las finanzas del banco. La presión para que aceptara se hizo a través de Chávez.

Malogrado el Plan A, pasaron al Plan B, pero no olvidaron lo que consideran una afrenta. El BCR decidió apoyar un plan para darles fondos que favorecen a las AFP, medida que nunca antes se ha tomado y que es posible exceda sus atribuciones de ley. Julio Velarde aduce que se podía caer el mercado, indicando un temor que no tiene base. Lo lógico es que las AFP vendan activos en el exterior, no en el Perú. Es un pobre argumento.

Ahí debió terminar este asunto que ha traído cola. Un dirigente de CONVEAGRO comentó hace poco indignado en un foro virtual que mientras ellos hacen gestiones para conseguir líneas de crédito a un agro golpeado por la pandemia, las AFP logran hacer gestiones y lea dan enormes recursos en una semana. Critican al BCR por haber sido blando con los lobbies. Poco después el MEF se dio el tiempo de remover a Arias del BN. Ni siquiera se lo comunicaron. En su lugar pusieron a José Carlos Chávez.

Llama la atención que en medio de la pandemia el MEF de Alva y Chávez, que deberían estar enfocados en mejorar la distribución de bonos entre los más necesitados, en ir diseñando un Bono Universal, en asegurarse que el dinero de la reactivación no se quede con los intermediarios y que llegue a las pequeñas y medianas empresas, pierde el tiempo en ajustar cuentas a un funcionario que le dijo “no” al lobby de las AFP.

Así son los dueños del país. Primero ellos. Los ministros están para apoyarlos. Tienen corona.

Mientras tanto el prestigio adquirido en la fase uno de la pandemia por Vizcarra y Alva comienza a descender y podrá acelerarse si la mezcla letal de pandemia, recesión y hambre se acentúa. Entonces serán desplazados o reemplazados. Y alguien mas tomará su lugar para ser capturado por los grandes intereses económicos. Como decía una vez Camargo Correa, jefe de la gran constructora brasileña, a un político recién nombrado, “nosotros siempre estamos aquí, ustedes cambian”.

Este es el verdadero poder, el duro, el permanente, cuyo núcleo central en el Perú son las Cuatro Hermanas. Son los dueños del país. Tienen corona.