Brasil sin Mandetta

Brasil, 16 de abril de 2020.

 El ministro de Salud de Brasil, Henrique Mandetta, dijo el jueves que quedaría sin trabajo el viernes, pero minimizó los temores de que su partida después de los enfrentamientos con el presidente Jair Bolsonaro interrumpiría los esfuerzos para derrotar los estragos que causa a diario la COVID-19.

En una videoconferencia en vivo con funcionarios del sector de la salud, Mandetta dijo que asistirá a su reemplazo, aún por determinar, durante la transición en el Ministerio. “Tenemos perspectivas de cambio en el Ministerio, podría ser hoy, o a más tardar mañana, pero finalmente sucederá”, aseguró el funcionario. “Nuestro foco es el virus y seremos muy cuidadosos en apoyar a quien venga, no haremos ningún movimiento repentino” vaticinó.

Bolsonaro y Mandetta han estado en desacuerdo sobre el manejo de la epidemia por semanas. Claro está que la estructura de poder impide . Desde calificarla como una “gripecita” hasta el rechazo de las medidas de distanciamiento social respaldadas por su propio ministro de Salud. Declaraciones proferidas desde un lado u otro, la lógica de Bolsonaro era debilitar a su Ministro frente a la prensa, pero que siga haciendo su trabajo. Algo ilógico, pero no ajeno al habitual comportamiento del Presidente.

El número de muertos en Brasil por COVID-19 aumentó a 1.736 el miércoles, mientras que los casos confirmados alcanzaron 28.320, según datos del Ministerio de Salud. En este escenario, perder a Mandetta significaría probablemente una crisis aún mayor. Si bien Bolsonaro aún no pierde el apoyo de la gente, Mandetta sigue siendo visto con buenos ojos por su accionar, mucho más maduro y responsable sin duda que la de un Presidente que no tiene quien lo ayude.

Al cierre de esta edición, se hizo oficial esta noticia por el medio más inusual: un tweet de Mandetta. “Acabo de saber por el presidente Bolsonaro de mi destitución” fueron sus palabras iniciales. El nuevo ministro es también médico, el oncólogo Nelson Teich.