Los niños que te vimos llegar, somos los mismos jóvenes que te vamos a sacar

Créditos: Anónimo.

Joaquín Loma y Andrés Mendoza
Estudiantes bolivianos


Es necesario, antes que nada, recordar aquel domingo 21 de febrero del 2016, hace tres años y ocho meses. Fecha en la cual se realizó un referéndum para consultar a la población si estaba de acuerdo con modificar la Constitución Política del Estado para permitir que la reelección de presidente y vicepresidente sea de manera indefinida. Referéndum en el cual ganó el “No” que expresaba la voluntad popular de Bolivia de una reelección nueva e indefinida del binomio Evo-Álvaro. Con este resultado era imposible que para las elecciones generales de octubre de 2019 el MAS pudiera presentar como candidatos a estos dos personajes. Sin embargo, apelando una vez más la Tribunal Constitucional de Bolivia y alegando que las limitaciones de periodos consecutivos de mandato atentaban contra sus “derechos políticos como ciudadano boliviano”, aferrándose al conocido pacto de San José, logro que este tribunal lo habilitara para ser nuevamente candidato del MAS para los comicios del 2019; desconociendo así el voto popular que le negaba la re postulación con un porcentaje de 51.30% en contra de Morales, tomando una salida anticonstitucional para lograr la reelección indefinida con la finalidad de ser mandatario del país. Esta es una de los grandes desencadenantes de la crisis social que se está viviendo hoy por hoy dentro de Bolivia, donde la oposición acusa al actual presidente de haberse convertido en un tirano, en un dictador que se declara como una persona que “solo hace caso a la voluntad del pueblo” y “hace lo que el pueblo le pide”. Empero, parece ser que el presidente ha olvidado que “el pueblo” son todos y no solo los sectores cocaleros, campesinos y ciudadanos de izquierda que concuerdan con él, sino también aquellos que están en desacuerdo con su mandato y en ese referéndum demostraron ser la mayoría. 

20 de octubre de 2019, se realiza el sufragio universal en toda la extensión del territorio boliviano. Fue un día pacífico, en el marco de lo usual. La votación se realizó de manera normal y con pocas alteraciones. Sin embargo, a partir de las 4:30 pm, hora en la cual cerraban las mesas de sufragio, las irregularidades y el mal humor general comenzó a hacer visible. Rápidamente comenzaron a circular mensajes, fotos, videos y otros de los delegados de mesa de los distintos partidos reclamando y acusando a otros de propiciar un fraude. A partir de entonces, el temor y el mal clima se fueron desatando en Bolivia. Las primeras muestras del conteo rápido del TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares) enseñaban que el actual partido de gobierno llevaba una ventaja mínima en relación al primer opositor con el conteo rápido a casi el 90% del escrutinio de las actas a nivel nacional, la diferencia que se mostraba abarcaba un margen de entre cuatro a cinco por ciento. Estas cifras, mostraban que era seguro el llegar a una segunda vuelta que enfrentaría al candidato y actual presidente del MAS Evo Morales y al candidato de CC Carlos Mesa. Esa misma noche del 20 de octubre, Mesa se sintió victorioso y festejó los resultados en un acto con sus militantes, debido a que el llegar a una segunda vuelta le aseguraba una victoria en las elecciones generales 2019 sumando a esto que los otros candidatos importantes de oposición tales como Chi y Ortiz, le expresaron su apoyo para poder derrotar al actual gobernante en una segunda vuelta. Sin embargo, una de las primeras y más importantes irregularidades se presentó exactamente a las 19:40 pm hora boliviana, el TREP dejó de transmitir el conteo de votos sin previo aviso y sin razón confiable aparente. Durante más de 12 horas estos resultados dejaron de transmitirse, lo que provocó una inestabilidad social por un enorme temor a un supuesto fraude que podría estar gestándose. Al día siguiente cuando las cifras del TREP comenzaron a actualizarse de nuevo, la brecha que existía entre el partido oficialista y el principal opositor era mucho más amplia de lo que se hubiera esperado y además bastante extraño para la población que se encontraba susceptible ante esa posibilidad. Más tarde la misma noche, Morales se pronunció en el Palacio de Gobierno; a diferencia del discurso que se esperaba-que sea apuntando a una segunda vuelta según las cifras-proporcionó un discurso de victoria en el cual daba por sentado que era ganador diciendo: “hemos ganado por cuarta vez consecutiva”. Asegurando que el “voto rural” le concedería la victoria final. Hecho que provocó aún más disgusto en la oposición.  

21 de octubre de 2019, el principio del caos está por estallar, las actualizaciones de los resultados del TREP causaron temor al fraude electoral por parte de la ciudadanía quienes rápidamente se organizaron y tomaron la primera decisión de hacer una vigilia a los centros de cómputo del TREP-desde ya horas de la madrugada en algunos departamentos-con el fin de hacer presión y dar a conocer que el ciudadano común no iba a dejar que se vulnere su voto. Esto a su vez, provocó que grupos afines al MAS, especialmente sus militantes jóvenes, también se agruparan en estos centros-principalmente en La Paz-ocasionando agresiones verbales entre ambos bandos, que paulatinamente comenzaron a hacerse más agresivas y terminaron en una disputa física a lo cual la policía procedió a reprimir con agentes químicos. Los resultados del TREP hasta entonces dieron a relucir que a Morales le hacía falta muy poco para poder ganar en la primera vuelta, hecho que no se veía posible con los primeros resultados del TREP. Esta situación tan extraña ocasionó que la ciudadanía entrara en pánico y terminase sucumbiendo ante la violencia e iracundos comenzaron a quemar los tribunales electorales departamentales, en Potosí inicialmente, lo que llevó a que la misma acción se desatara en algunas otras ciudades.

22 de octubre de 2019, las movilizaciones comenzaron de manera imperativa, fuertes. Encabezadas y organizadas por universitarios que enardecidos por la forma en la que se llevaron a cabo estas elecciones con tantas observaciones. Estos, agrupados en las principales calles de las distintas ciudades del país, marcharon en contra del fraude del que acusan al MAS haber realizado. Las muestras de violencia no son justificables, pero tampoco sorprendentes, el intento de quemar el TSE en inmediaciones de la Plaza Abaroa en La Paz fue fallido debido al gran contingente policial que se desplegó para evitar este cometido. Sin embargo, en los demás departamentos, tales como Oruro y Sucre la furia fue tal que los contingentes policiales no fueron suficientes para hacerle frente a los manifestantes. Los mismos terminaron cediendo y comunicando que ya no reprimirían a su pueblo, que se manifestaba por una causa justa. Los disturbios siguieron a lo largo de la noche y a cada momento noticias crudas circularon por la red, como el impacto de una granada de gas lacrimógeno a una transeúnte-persona que no estaba manifestando, pero se encontraba cerca del lugar-en su cráneo, provocando heridas externas e internas ocasionado que hasta fecha 29/10/2019 siga internada en el hospital. De esta índole se reportaron más de un caso.

Jueves 24 de octubre de 2019, durante el transcurso de los días pasados, diferentes voceros del partido oficialista reclamaron y exigieron que se puedan presentar pruebas del supuesto fraude electoral del que la oposición y la ciudadanía común les acusaban. El licenciado Edgar Villegas presento a nivel nacional distintas pruebas que develarían este fraude electoral por medio del canal universitario TvU. En dicha entrevista realizada por la periodista Ximena Galarza, Villegas tuvo la oportunidad de explayarse para mostrar más de una de las muestras que probarían el fraude del que se acusa al oficialismo mediante un software que dicho informático desarrollo en conjunto con un grupo de colegas suyos con el fin de apoyar a la democracia que defienden. El mismo Villegas tuvo también la oportunidad de mostrar las pruebas a nivel mundial en el programa “Conclusiones” de Fernando del Rincón en CNN en español, donde también acusó a sectores de oficialismo de haberlo violentado y amenazado a él e incluso a su familia después de la presentación de las pruebas.

25,26,27,28, 29 de octubre de 2019, las movilizaciones ciudadanas no cedieron ni bajaron de intensidad; mas, al contrario, se sumaron formas de presión tales como el Paro Cívico Indefinido convocado por distintas agrupaciones civiles como medida de protesta pidiendo la anulación de las elecciones o la renuncia del presidente Morales. Entre las características de este paro se encuentran principalmente el bloqueo de calles y avenidas de las distintas ciudades con la finalidad de paralizar la economía de alguna manera y mostrar al gobierno que miles, millones de bolivianos, no solo están en contra de las elecciones mal llevadas, sino que ya no exigen  solo una segunda vuelta-que también llegaría a ser una medida anticonstitucional-sino, que se exige como se ha escrito antes, la anulación de las elecciones para realizar un nuevo sufragio inhabilitando a Morales y a su partido. Esta exigencia es la medida constitucional e institucional para poder darle por fin una solución al calvario que se está viviendo día a día desde hace más de una semana.

El mal estar social que se está viviendo en Bolivia es uno de las más grandes, más prolongados y uno de los que más sectores está abarcando en los últimos 16 años, desde “octubre negro” del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Hoy en día son muchos los sectores que se han unido a la lucha común del pueblo tales como algunos sectores cocaleros, maestros, médicos, mineros, algunos sectores campesinos; todos estos liderados por jóvenes estudiantes, quienes han sido los pioneros en movilizarse contra este régimen yendo a la cabeza de las manifestaciones y siendo los articuladores de esta resistencia. Y es la primera vez en décadas que se ha sentido una verdadera unión entre bolivianos, sin diferencia de clases sociales, de regionalismos, ni ideologías políticas; todos unidos con un solo fin: “Sacar al dictador”.

Sin embargo, el gobierno tampoco se queda de brazos cruzados ante los atropellos de la oposición, tomando acciones fuertes y desesperadas, lanzando acusaciones al primer líder de la oposición anunciando que este sería el incitador de la violencia que se está viviendo dentro del territorio nacional. A pesar de ellos, las declaraciones de Mesa nunca han incitado a dichos actos; mas, al contrario, tan solo hace un llamado a la presión social y no desistir de la lucha pacífica en contra de la dictadura de Morales. Así mismo, Morales lanza acusaciones sin bases ni fundamentos tales como “salen a marchar por notita y por platita” refiriéndose a los estudiantes que se manifiestan en su contra, haciendo alusión a que no tienen convicciones propias; esto ha ocasionado aún un mayor mal estar e ira dentro de la comunidad estudiantil que en base a esta declaración ha decidido salir a las calles a manifestar aún con más fuerza y con un controversial eslogan: “ni que fuéramos masistas, pues”, esto ha provocado a su vez que la policía sea incluso más agresiva con la represión debido a los actos que generan tales declaraciones. El presidente Morales también ha decidido atacar a la ciudadanía común cuando iniciaron los bloqueos declarando: “no saben bloquear, soy capaz de hacer un taller o seminario para enseñarles”, declaración que solo ha generado iracundia y que los bloqueos dentro las ciudades se intensifiquen y se vuelvan más violentos; ya que de igual manera hizo un llamado para que los distintos sectores sociales puedan “desbloquear” la ciudad, esto ha generado confrontaciones entre los vecinos de las distintas zonas del país y los sindicatos de transportistas quienes se han ocupado no solo de desbloquear las rutas, sino de atacar verbal y físicamente a los bloqueadores arguyendo que necesitan trabajar y que “bien del día a día”. A pesar de ello, se ha visto también que aquellos que incitan al odio y a las agresiones son pocos en comparación al gran número de trasportistas, así se los ha podido reconocer y encontrar en distintos puntos de las ciudades en diferentes horas y días, situación que permite a la población imaginar que estas personas son contratadas del gobierno para generar caos. De similar manera, el día lunes 28, llegaron a la ciudad de La Paz supuestos mineros armados con dinamita para desbloquear la ciudad, los mismos fueron recibido entre aplausos por militantes del partido de gobierno; sin embargo, estos dos hechos están penados por ley: primero, el que lleguen sectores a desbloquear la ciudad llamados por el presidente del estado, ya que la Constitución Política del Estado garantiza la libre expresión y el derecho a manifestarse pacíficamente para reclamar los derechos. En segunda, el que se porten explosivos está prohibido por el código penal desde el 2016 debido a que en una ocasión de protesta uno de los dinamitazos de los mineros, provocó la muerte del entonces ministro Illanes, es por ello que el portar dinamita está penado con hasta dos años de privación de libertad. Sin embargo, se ha podido ver que estos supuestos mineros, no son más que funcionarios del gobierno pagados por el mismo; esto se arguye debido a las características que nos presentan tales como, los nuevos cascos con imágenes del Che, la extraña e inusual vestimenta con deportivos y zapatillas deportivas, la poca concentración de estos-alrededor de 150- que suele ser un número muy grande y que en cuanto culminaros de escarmentar a los bloqueadores al final de la avenida Arce, se quitaron la poca indumentaria, se registraron en una lista y recibieron una comida que les fue entregada por funcionarios de la policía Bolivia.(información recolectada en base a videos, fotografías y presencia personal cerca de los hechos.).

El día lunes 28 de octubre, el presidente Morales en su acto de festejo por el triunfo en primera vuelta con el 10.57% de diferencia, advirtió que se cercarían las ciudades principales del país privando de esta manera el ingreso o salida de alimentos arguyendo lo siguiente: “¿quieren paro? Vamos a acompañar con cerco a las ciudades. A ver cuánto aguantan”. De esta manera comenzó a circular una nota oficial, firmada y obligatoria por parte de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarios de Bolivia “CSCIOB” la cual convoca a sus sectores afiliados a cercar las ciudades prohibiendo el abastecimiento de los insumos básicos de la canasta familiar. Esta declaración y medida que se está tomando no es nada menos que un crimen de lesa humanidad; el artículo siete del estatuto de la Corte Penal Internacional lo define como cualquiera de los actos que se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil, entre los cuales se condena el asesinato en masa o la privación de libertades por ideologías políticas. En el caso boliviano puede entenderse de la siguiente manera: el hecho de impedir el ingreso de alimentos como medio de presión para levantar bloqueos, es obligar a las y los ciudadanos a morir de hambre mientras se manifiestan pacíficamente lo que paulatinamente convertiría a Morales en un posible genocida. Este hecho actualmente está siendo estudiado por el colegio de abogados de Bolivia y los mismos están juntando la información y documentos pertinentes de esta amenaza para poder presentarlos a la CPI e iniciar un juicio en contra del presidente del estado Plurinacional de Bolivia y tener el respaldo judicial internacional pertinente. Por otro lado, esta amenaza también vulnera-nuevamente-la Constitución Política del Estado, ya que la misma en su artículo número 16-promulgada por Morales en el 2009-dice: toda persona tiene derecho al agua y a la alimentación. El estado tiene la obligación de garantizar la seguridad alimentaria, a través de una alimentación sana, adecuada y suficiente para toda la población. Así se puede verificar que una vez más el presidente de Bolivia toma medidas anticonstitucionales, debido a que como ya se ha explicado, se privaría de alimentación a la ciudadanía siendo esta una atribución obligatoria del estado la de velar por su buen y suficiente abastecimiento alimentario.

En base a los últimos nueve días de movilizaciones, marchas, paros y otras formas de protesta es menester resaltar algunos puntos importantes:

  • Aquellos jóvenes que en algún momento fueron acusados de no darle la importancia necesaria a la política del país, son los mismos que ahora están liderando la resistencia en contra de la dictadura de Morales, gracias a su ímpetu y determinación es que se ha conseguido movilizar al resto de los ciudadanos bajo una misma línea de acción. Situación que el gobierno nunca tomó en cuenta, ya que creían que unos estudiantes movilizados “por notita y platita” no resistirían el cansancio físico y emocional de las manifestaciones.
  • Los distintos sectores de la comunidad boliviana trascendieron los límites de raza, ideologías, religión, orientación sexual, carreras, rubros, edad. Estos se unieron con la única intención de defender la democracia y el voto en contra del presidente Morales. Situación que actualmente ha debilitado al gobierno y lo ha puesto en jaque, ya que no contaban con que existiera dicha unión debido a que en anteriores ocasiones los que iban en contra del mismo, eran sectores específicos e incluso aislados de la realidad de los demás. Hoy no, hoy todos son un mismo pueblo.
  • Paradójicamente, también se ha podido sacar a la luz la fragmentación y división que existe dentro de cada uno de los sectores, ya que instituciones como la FEJUVE de El Alto, se ha mostrado polarizada por un grupo afín al MAS y por otro que apoya a la oposición. Al igual que los mineros, los cocaleros, los campesinos y los mismos ciudadanos. Y aquí sale a relucir una pregunta polémica que deja muchas dudad: ¿qué tan mal líder o presidente tienes que ser para dividir tanto a tu pueblo, permitir e incentivar a que este se agreda entre compatriotas? La respuesta es casi imposible de redactar.
  • El gobierno se encuentra desesperado por las distintas acciones en conjunto de la oposición tales como las marchas y bloqueos, pero también se siente amenazada debido a que se han presentado las pruebas del fraude electoral y se rehúsa a aceptarlas, también le preocupa que sectores-como de los mineros-que antes defendían sus ideales, ahora están en su contra y han perdido un gran apoyo popular. Esto les ha llevado a tomar medidas desesperadas y erróneas para el manejo de la situación, tales como el cerco de ciudades que más que atemorizar a la gente, ha provocado que esta se sienta aún más ofendida y con el ímpetu de sacar al tirano de la silla presidencial ocasionando que las movilizaciones se vuelvan cada vez menos pacíficas.
  • La policía poco a poco ha decidido levantar de las manos-o por afinidad a su pueblo o por temor a ser rebasada. Situación que incrementa positivamente el estado anímico de los manifestantes porque cada vez sienten menos miedo de ser gasificados o maltratados por efectivos policiales.
  • Hace catorce años que Morales es gobernante. Muchos de los jóvenes que ahora lideran la oposición eran aún niños cuando él fue posesionado presidente. Aquellos militantes del MAS los desprecian bajo la consigna: “ustedes no saben de historia, no saben cómo de vivía antes de Evo, pregunta a tus papás como de mal nos iba con otros presidentes y como gracias al proceso de cambio ahora vos no te tienes que preocupar de nada”. Y puede que sea cierto hasta algún nivel, es verdadero que los jóvenes menores de 25 años no han tenido mucho conocimiento de otros presidentes ni la situación complicada que se vivía con ellos en carne y hueso. Sin embargo, es también cierto que estos jóvenes tienen dos características importantes:
    • Son la generación con mayor acceso a la información y tienen mucho conocimiento histórico boliviano, tienen la facilidad de leer, escuchar y ver documentales sobre esas épocas. Y tienen la ventaja precisamente de no haberlo sufrido, lo que les permite ser personas imparciales y analíticas de los hechos, tomando más de un punto de vista y conociendo las consecuencias positivas y negativas de los sucesos históricos.
    • No es una generación conformista que se dé por satisfecha con la frase “antes estábamos peor” sino que busca mejorar diariamente y buscar nuevos horizontes que le permitan avanzar científica y socialmente; es una generación que sigue siendo idealista y cree firmemente que, si bien el país no se encuentra de su peor etapa, puede seguir mejorando y avanzando, que no se ha llegado a lo máximo de desarrollo posible y que tiene la fuerte convicción de llevar el nombre de Bolivia aún más lejos. Esta juventud de ha movilizado y ha expresado su fuerza bajo una frase que puede ser o no del agrado de otros, pero innegablemente es profunda: “Los mismos niños que te vieron llegar, somos los mismos jóvenes que te vamos a sacar” haciendo referencia al Presidente Evo Morales.

¡Que viva la democracia!

¡Abajo la dictadura! ¡Que viva Bolivia!

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