5 pensamientos sobre Greta Thunberg y FFF

Gerardo Salas Gonzales
Estudiante sanmarquino


Fridays For Future Perú – Viernes por el Futuro Perú es una iniciativa desarrollada por Greta Thunberg que el 20 de septiembre desarrolló la Movilización Mundial por la Crisis Climática. Y tras movilizar a millones en todo el mundo y tener una incidencia inusitada y articulada en nuestro país, ha sido foco de controversia. Tema necesario para reabrir el gran dilema de las legitimidades en las luchas o agendas sociales.

1. Sorprende que las coincidencias en la crítica de parte de fuerzas de derecha y de izquierda sean el clasismo, el eurocentrismo, el adultocentrismo y el reparo institucional. Todo ello en el marco de grandes conspiraciones. Pocas veces he visto tal grado de similitud entre militantes y sectores tan opuestos y distantes entre sí.

2. El purismo es un mal endémico en la izquierda. Y quizá por esto la tónica de esta campaña, que está pasando de ser ambiental a ecologista tiene más un carácter ciudadano que de posición estratégica a la izquierda. Olvidan las fuerzas más consecuentes y vanguardistas de las luchas populares (entiéndase el sarcasmo) que muchos movimientos ciudadanos comienzan reformistas, y en el marco del debate, activismo, articulación y retroalimentación con fuerzas progresistas y directamente afectadas, van profundizando las demandas y la crítica pasa del reparo o mitigación a la denuncia estructural. Pasar de cambio climático a crisis climática es una muestra de la maduracion del movimiento ambiental que estan proponiendo.

3. Debemos recordar que el origen de clase no define una posición de clase. Y que en el marco de las luchas reivindicativas que pasan de lo local y temático a lo transversal, es necesario trabajar desde la transición de la solidaridad a la articulación. Y eso desborda al directamente afectado, incluye a sectores que no necesariamente sufren de manera directa pero que conscientes de sus privilegios, accionan desde sus recursos simbólicos, culturales, sociales, etc. Negar esa incidencia es incidir desde la marginalidad y creer que sólo es legítima la voz que sufre y que protesta. No entienden que existe identificación de grupos sociales entre sus pares, que muchas veces la entrada hacia una lucha no parte de la identificación con el otro, sino de la empatía con el propio que apoya al otro. Quien lucha en el marco de una sociedad red como la nuestra, debe considerar a los influencer y en los aliados de otros estratos socioeconómicos como puntos de resonancia de sus demandas.

4. Falsas contradicciones – Lo Político y lo Institucional: Una crítica dada por sectores de oposición es la presencia del Movimiento Viernes por el Futuro en instancias gubernamentales y ahora en la Cumbre Climática de la ONU. Olvidan que las luchas requieren de una doble presencia. Desde la sociedad civil organizada y con agendas propositivas para la incidencia. Hasta las fuerzas de los estados quienes posicionan esas agendas y las hacen normas y políticas públicas. La apatía institucional limita el alcance de los pedidos solo a los entendidos, es una forma de autocensura que niega a la ciudadanía a entrar al debate público sobre el tema. Olvidan que si un tema no está en los medios no existe. Que si los afectados no tienen donde ser escuchados, solo hablaran quienes estén interesados en acallarlos y desvirtuar sus posibles declaraciones.

5. Reconocimiento de la adolescencia y la juventud como agente de cambio. En nuestra sociedad adultocéntrica pervive el doble discurso de la juventud como motor de cambio y la juventud como inexperta para el cambio. Figuras jóvenes que apuntan a una ciudadanía crítica apuntan también a hábitos de convivencia sostenibles con el ambiente, cuestionando fuertemente el consumo y también la producción en masa de aquello que es suntuario, inservible, con obsolescencia programada, etc. Esto va más allá de cañitas o bolsas de plástico, es una crítica a los combustibles fósiles y su daño irreversible como motor de nuestra economía-mundo. Busca en los adolescentes y jóvenes mediante educación ambiental un cambio en los patrones de consumo, y en los actores en el poder, un necesario y urgente cambio hacia economías limpias. Es obvio el temor de quienes esperan en la juventud una actitud sumisa y a lo mucho condescendiente a favor del sistema y no una crítica hacia sus formas de entender y construir nuestras sociedades.

Debemos dejar de pensar en nosotros como rostros e interlocutores de las luchas sociales y vernos más como agentes de mediación que logren que las luchas de las y los defensores y organizaciones ambientales se concreten. Debemos tomar en cuenta que en el Perú con sus decenas de conflictos y con la actitud de criminalización de la protesta de parte del Estado y grupos de poder, no podemos darnos el lujo de negar la presencia de otros interlocutores que puedan ser igual o más efectivos en viabilizar esas demandas y lograr resultados. Una victoria para todo movimiento social genera expectativa de consecución de más derechos.

Hago un llamado a las fuerzas progresistas para que replanteen sus cuestionamientos a la figura de Greta Thunberg y el Fridays For Future Perú – Viernes por el Futuro Perú. Criticar la edad de la portavoz del Movimiento, su procedencia social, su condición económica es hacer juego al lobby y a la inacción social. Abrir un debate sobre el mensaje sin boicotear la incidencia de este movimiento demostraría madurez política, posicionaría agenda y obligaría a cambios reales que superen esta fase inicial de activismo.