Libre interrupción del embarazo en el Perú

Lesly Oré
Escritora


¿Por qué sería necesario que se legalize una ley que permita a las mujeres interrumpir su embarazo voluntariamente? ¿Qué razones pueden pesar más que el culto a diversas religiones, la creencia colectiva y la moral? y por último, pero no menos importante, ¿Es justificable privar la vida a un “ser humano” en plena formación?

Antes de responder estas interrogantes pensemos en el desarrollo del Perú en comparación con nuestros países vecinos o, si se quiere ir más allá, con países primermundistas. No será tan complicado llegar a la conclusión de que a nivel de cultura, educación y salud, por nombrar los más relevantes, nos falta mucho por mejorar. Esto sin mencionar el hecho de que aún Lima sigue siendo el centro del país. La descentralización ha dado grandes pasos, sin embargo requiere mucho más trabajo de por medio. Lima, Perú. Perú, Lima. Tal pareciera que Lima fuese el Perú debido al olvido de muchas autoridades de brindar las mismas oportunidades de progreso a nivel nacional. El factor, a mi parecer, más recalcitrante y perjudicial en torno a esta suerte de “omisión” es la educación. Mucho se ha hablado de educación sexual y de su importancia. Sin embargo, cabe resaltar que la educación, en general, es sumamente imprescindible en todo país subdesarrollado, como el nuestro. Una sociedad en donde su nivel de cultura y educación está casi entre los últimos lugares a nivel mundial es muy poco atractiva para formar una familia, teniendo en cuenta que el ser humano siempre busca su bienestar y el de los suyos. Entonces, ¿Por qué las cifras de natalidad son tan mayores en sociedades subdesarrolladas? ¿Es que acaso no se quieren o no quieren al ser que viene en camino?

Las personas que se hacen padres son, en su mayoría, jóvenes sin ningún tipo de orientación al respecto. Jóvenes ignorantes de la responsabilidad y madurez que requiere el procrear y traer a la vida a un ser libre de culpa. Un ser que no pidió nacer. Un ser que merece una VIDA DIGNA. Traer hijos al mundo es, en este país, visto por la mayor parte de la población como una misión puesto que “La biblia lo dice”, “Dios dijo: Sed fecundos y multiplicaos”. Aunando el hecho de que aun siendo un país “laico” en los colegios, en su mayoría proclives de alguna religión, se nos enseña que Dios, Yahvé, o Jehová prohíbe explícitamente el aborto. Es sorprendente la influencia que aún ejercen religiones como el cristianismo y el catolicismo. Teniendo en cuenta que en las últimas décadas la iglesia ha sufrido grandes deserciones y abundantes críticas a nivel mundial.

Por la razón expuesta en el anterior párrafo es que es mal visto el que una mujer decida “abortar” puesto que “Solo Dios puede decidir sobre la vida y la muerte”. Además de que supuestamente estarían asesinando a un ser humano. De esta manera la sociedad y la familia obligan indirectamente a una mujer el hacerse cargo, muchas veces sin estabilidad emocional y económica, de un ser que no desea. Y ahora muchos dirán: ¿Quién le manda a hacer cosas de mayores? Señores, no es ninguna novedad afirmar que el Perú es un país cucufato y sumamente conservador. Hablar de Sexo es aún un tema tabú. Un tema que los padres esperan que el colegio enseñe a sus hijos y viceversa. Un tema sumamente incomodo de tocar o mencionar en una cena familiar. Por ende, no pueden tachar, tildar o juzgar cuando no estuvieron ahí para inculcar, enseñar y comunicar. Es menester mencionar también que el Perú es el segundo país con más violadores sexuales en Latinoamérica y aun así ni en casos semejantes el congreso no se solidariza con las víctimas.

El incremento considerado de la tasa de natalidad en el Perú solo contribuye a aumentar la pobreza y el estado miserable en el que muchos niños deben vivir para subsistir, dejando el colegio de lado para trabajar en las calles. ¿Es eso vida? ¿Se merecen esos pequeños esa forma de vivir? Si bien el ser humano tiene derecho a la vida, según la Declaración Mundial de los Derechos Humanos, merece una vida plena e igualitaria en oportunidades y derechos. Es por ello que para que un menor de edad viva en estado deplorable debido a las irresponsabilidades de sus padres es mejor que, aunque suene mal, se le prive el desarrollo durante la gestación. La interrupción voluntaria del embarazo con medicamentos es segura hasta la semana 12. Desde la semana 13 en adelante sólo es seguro si el aborto se realiza en un hospital. Por otro lado, quien dice que se estaría asesinando a un ser humano o ser vivo, recuerden que cuando van al mercado piden pollo y exigen que sea un pollo formado, de lo contrario serian huevos. Uso dicha analogía para que se entienda que un feto no es aún un ser humano, lo va a ser sin duda alguna pero hasta los tres o cuatro meses no lo es aún.

Dicho esto quisiera añadir que todos y todas merecemos vivir de manera digna, nadie debe decidir por nosotras y aunque a esta sociedad le cueste aceptar que ni Dios ni ellos mismos se harán cargo de los hijos que indirectamente obligan a tener a muchas mujeres, tú tomas la decisión final. Tener un hijo sin estabilidad emocional, laboral, económica es una responsabilidad demasiado grande como para tomarlo tan a la ligera. Piénsalo bien, es un compromiso a largo plazo en todo el sentido de la palabra. El estado no da facilidades a las mujeres que tienen hijos como en otros países. Acá cada quien hace lo que puede y lastimosamente, muchos viven por vivir, tan solo subsistiendo. No permitas que nadie decida por ti, infórmate, conoce y culturízate acerca de los diversos métodos anticonceptivos existentes y así evitarás un embarazo no deseado además de cuidarte de diversas Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). Tu cuerpo es tu templo, Cuídalo, valóralo y respétalo. Nadie más que tú lo hará por ti.