Ivan Adrianzén Sandoval: “Al Lento al Caer a la Vida es una metáfora de mi vida”

Entrevista: Walter Velásquez.

Tu historia es un poco loca. Ingresaste a la universidad, estudiaste derecho, viajaste por distintos países y ahora has sacado tu primer libro. ¿Como así nació ese viaje loco?

Yo ingresé a la universidad porque mi papá creía que yo debía estudiar derecho por mi elocuencia al hablar y por el modo en que veía la justicia. Pero en realidad, Derecho nunca me gustó, porque me gustaba contar cuentos, hacer poesía y crear relatos. Yo por esa época, creaba ese tipo de materiales en hojas y luego los guardaba en mi mochila. Avancé con la universidad y después de tener la presión de acabar una carrera que no me gustaba, decidí dejarla para hacer otras cosas. Me casé, tuve una familia, trabajaba como jefe de crédito, trabajé en un estudio de abogados y después se dió la oportunidad de irme al extranjero y me fui, comencé a trabajar en muchas cosas de logísticas. Pero de lo mejor que pude hacer en el extranjero, es haber estudiado en España un taller de literatura en Villalba, donde vivía, y ahí pude encontrar lo que quería hacer.

¿Ahí comenzó lo que sería el viaje de la literatura?

Así es. Aunque yo comencé escribir muchos años antes, cuando tenía 17 años exactamente. Tenía un cuaderno donde se encontraba mis primeros versos toscos. Cuando los leo me entra esa sensación de nostalgia, porque me hace recordar una bella parte de mi juventud. Y es genial, porque también recuerdas de que tus amigos observaban de lo tú hacías y eso es algo grande para mí.  Ya cuando sucedió el tema de las redes sociales, comencé a sacar a la luz mis mejores trabajos, sin el objetivo necesario de tener likes o visitas. Yo tengo un blog y dos fanpages, y en eso estoy.  Ahora  también  tengo una  editorial que se llama Ediciones Marginales, con mi compañera y socia Karina Medina.

Cuéntame, ¿Cómo se creó Ediciones Marginales?

Ediciones Marginales nace mediante una inquietud que tenía con un grupo de amigos por publicar. Teníamos la necesidad de publicar por la dura realidad que vivíamos.  No teníamos dinero, cuando buscábamos a una editorial nos ponían como máximo 1500 y mínimo 1000. Y las experiencias estas nos juntaron y decidimos reunirnos para fundar la editorial. Justo el mes pasado cumplimos un año de fundación y el día fue el 24 de julio. Nos juntamos en la casa del traductor y escritor, Carlos Cavero, donde asistieron el escritor chinchano Victor Salazar Yerén, la economista y escritora Katherine Rengifo, la docente y poeta Karina Medina, y yo. Al final nos comenzamos a desintegrar poco a poco, por el tema del tiempo, salud, otros porque sentían que no eran los indicados para esto y al final terminamos siendo 2: yo y Karina Medina. Persistimos de manera terca, y hemos hasta ahora  hemos publicado 4  trabajos, de los que se encuentra mi primer poemario Al Lento al Caer a la Vida. Y estamos por lanzar otros trabajos.

¿Al Lento al Caer a la Vida es un poemario muy personal, no?

Es un poemario escrito en primera persona por mi persona, donde escribo poemas inspirados de mis experiencias personales, Y si, es un poemario muy personal, porque hablo de una serie de sucesos positivos  que me han marcado tanto de manera positiva como negativa, entre sentir un amor por una mujer o extrañar a un ser querido que se ha ido lejos para buscar algo mejor. Quién no siente amor por un padrino, por un hijo y por un hermano, y  también quién no ha sentido un desengaño sobre una experiencia personal. De eso trata mi poemario, y dejame decir que esos versos no han sido creados para hacer sentir triste a la gente, sino para que comiencen a valorar las cosas más cercanas que tienen a su alrededor. Quiero que lector sientas que esas cosas personales le habrían podido pasar a él, y que la  mejor manera de exponer esos sentimientos es mediante la escritura.

Al Lento al Caer a la Vida recoge mucho de lo que he podido conocer. Desde el taller  de literatura que asistí hasta las caminatas lluviosas en Santiago. Ni hablar de los interminables viajes en el metro de Madrid donde me ponía escribir nuevos materiales. Habido días en las que no dormía para dedicarme a escribir el material, pensando también cuánto extrañaba a mi familia. Toda esa experiencia turística y necesaria sirvió para crear esos poemas y bueno, finalmente ya se encuentra aquí conmigo.

¿Por qué “Lento Al Caer a la Vida”?

Tenía un amigo que me sugirió ese título  a causa que tenía un poema con el mismo nombre, Ytalo Aparicio.  Me dijo, “Iván, ese poema define lo que será tu primer poemario. Aprovéchalo, mi hermano”. Después me junté con Víctor Salazar Yerén para ver el tema de edición y también para una serie de recomendaciones en cuanto al tema de pulir. Fue un proceso largo pero satisfactorio.

El crítico literario Frido Martín señaló tu poemario como una metáfora poética de tu vida. ¿Estás de acuerdo?

Si.  Como te lo dije antes, son una serie de sucesos que se convirtieron en una lista de poemas metafóricos, con una pequeña influencia de romanticismo y existencialismo. Mi estilo posee una prosa metafórica con la presencia de esas influencias.

Publicar un libro a los 54 años es algo loco. ¿Sientes que has cumplido un sueño?

Oye, tampoco no soy viejo (entre risas). La verdad es que sí. Siento que he cumplido un sueño desde joven y esto se lo debo a mi hijo. Él se ha convertido en el máximo apoyo para esto a pesar de que no está conmigo. Él me dijo, “Si tienes un sueño pendiente, ¿qué esperas para poder cumplirlo?” Por ese hermoso detalle es que en las páginas iniciales del libro, se le dedico a él y a mi ex esposa.

¿Te consideras poeta?

No me gusta utilizar ese nombre, porque no me considero uno. La verdad que es el mundo de la poesía se ha convertido en una huachafería, donde la envidia y la soberbia se hacen presentes. Antes el poeta escribía por pasión y ahora solo escribe para ser famoso y tener ese fetiche de bohemio. Son ridiculeces.

¿Alguna influencia que encuentres en tu poesía?

Vallejo y Neruda. Crecí con ellos desde mi juventud hasta en mis viajes.

¿Estás listo para las críticas positivas y negativas?           

Mientras más negativas mejor porque así sé que errores estoy cometiendo y como puedo hacer para mejorarlos. No considerare una crítica como ataque, sino más bien como un consejo importante. Aquellas que vengan con tono envidioso o de rabia, no las tomaré en cuenta.

¿Has tenido o tiene algunas disputas literarias?

Muchisimas, y aún las tengo. Pero es que la verdad ni me doy el tiempo de pensar en esas situaciones. Son pérdidas de tiempo.

¿Qué es lo que esperas de tu primer poemario?

Lo que espero es que sea el inicio de un viaje del cual no quiero que acabe, salvo cuando ya me toque partir. Es un sueño hecho realidad y a la vez, quiero que los lectores obtengan un pedazo de reflexión sobre sus vidas personales mediante ese libro. No espero ser famoso, porque no me interesa serlo. Solo quiero emprenderme bien y a la vez que la editorial encuentre su camino. Es bien difícil destacar en el mundo del arte, y por eso hay que ser persistente y empeñoso. He tenido que dejar varios proyectos para iniciar un camino del que siempre quise buscar, y finalmente lo estoy consiguiendo.