#Elecciones2019: Elisa Carrió y Juntos por el Cambio descarrilado

Elisa Carrió es una de las muestras de lo mal que ha recepcionado Juntos por el Cambio los resultados de las PASO. El pasado jueves dio en el CCK (Centro Cultural Kirchner) una especie de discurso motivacional ante las fuerzas del macrismo. En pocas palabras, intentó resucitar, a través de palabras fuertes, a una fuerza que aún anda estupefacta por los resultados del domingo. Pero antes de entrar a hablar de lo que dijo (y no debió decir) Carrió, empecemos por mencionar lo que dijo Macri.

Sólo hay un Presidente real, que soy yo.

Mauricio Macri en el CCK.

Desde que anunció el paquete de medidas económicas el miércoles, Macri se ha encargado de despercudirse de esa imagen lamentable que brindó a la prensa y al mundo, desde el domingo tras el anuncio de los resultados oficiales. Con frases y medidas populistas, empieza a esbozar lo que vendría a ser la recuperación del Gobierno con miras a octubre. La realidad no es tanto así, pues nos encontramos frente a un Presidente en caída libre, casi tanto como el peso argentino.

Si bien tras el anuncio de conversaciones entre Alberto Fernández y Mauricio Macri, el mercado argentino se estabilizó, y hasta se atrevió a subir 0.002 puntos (lo que, teniendo en cuenta el estado económico en el que se encuentra el país, es sorprendente), no podemos ignorar por ejemplo la Jornada Nacional de Lucha, llevada a cabo en Buenos Aires, en la que un grupo considerable de ciudadanos se unieron a las protestas en contra del Gobierno.

Sí, es cierto, Macri es el Presidente, pero parafraseando a Twyin Lannister, cualquiera que tenga la necesidad de decir qué es el Presidente, no lo es. Y en este contexto, si Macri tiene la necesidad de reafirmar su poder mediante su cargo, nos dice mucho de en qué estado se encuentra.

El presidente Mauricio Macri participa de la reunión de Gabinete ampliado con 1.000 altos funcionarios de Gobierno. Créditos: Presidencia de la República de Argentina.
El presidente Mauricio Macri participa de la reunión de Gabinete ampliado con 1.000 altos funcionarios de Gobierno. Créditos: Presidencia de la República de Argentina.

Y tras esas palabras tan…reveladoras del líder argentino, era el momento de Carrió. La diputada de 62 años, candidata presidencial eterna, y con vínculos en el escándalo D’Alessandro. En general, su discurso se basó en las emociones, en una especie de confrontación directa, la clásica palabrería del “todos contra nosotros, pero igual venceremos”, que en parte tiene algo de sentido; gran parte del pueblo argentino está en contra de Macri y del Gobierno.

No me asusta Alberto Fernández que es tan ordinario, pobre.

Elisa Carrió.

No deberíamos darle mayor importancia a discursos reaccionarios, es cierto. Pero en este caso, el discurso parte de una de las voces que debería llamar a la calma, a la unión. Y si bien en cierta forma, podríamos decir que Carrió ha llamado a la unión, este llamado solo está dirigido a un grupo que se encontraba esencialmente en ese auditorio. Si bajo esta propuesta ofensiva, Juntos por el Cambio piensa que van a ganar en octubre, no podemos sino señalar (y celebrar) su error.

Presidente, no se mueva de donde está. ¡Hay que atravesar las tormentas! Pero no hay que enfrentar las tormentas con los lobbys que piden cambios todos los días. A nosotros no nos van a sacar de Olivos. ¡Nos van a sacar muertos!

Elisa Carrió.

Y es que Argentina no necesita más divisiones en su sociedad, no necesita políticos que pretendan progresar a través del insulto fácil, de la pelea facilista e innecesaria. Una constante rumbo a las PASO ha sido la grieta, esa grieta que separa Argentina desde buen tiempo. Una constante rumbo a octubre, y probablemente la razón por la cual muchos se han decantado por Alberto Fernández, es que reconocen en él, una opción para superar la grieta, para desaparecerla. Lo que Juntos por el Cambio no parece entender, lo que Elisa Carrió no parece entender es que Argentina no va a avanzar si siguen separándose como nación, si siguen clamando fraude cuando un resultado no les conviene, si siguen insultando a sus opositores, si siguen pensando que la mano dura incluye palabras fuertes, o discursos populistas. Carrió es la imagen perfecta del estado en el que se encuentra Juntos por el Cambio; descarrilado. Si este es el camino que tomarán rumbo a octubre, estaremos frente a una derrota anunciada.


Informe realizado por Diego Abanto Delgado.