Los arequipeños de corazón y Southern Perú

El conflicto en Arequipa por Tía María no es algo nuevo. Ya desde el 2010,  la luz verde que pudiera recibir este proyecto minero por parte del Ejecutivo había mantenido en vilo a todo un país, o al menos, y con mayor interés, a ciertos grupos económicos que mantenían concretos intereses en este proyecto minero. En general, a través del Perú, se pueden rastrear distintos grupos económicos que simpatizan más con las mineras que con la ciudadanía, por lo cual no es tan díficil sentirse lejano al hombre blanco y viejo de saco y corbata que pretende pontificar desde un set de televisión en Lima sobre lo que ocurre en las regiones y simpatizar con personajes radicalizados que buscan promover la violencia.

Más allá de que la violencia por la violencia nunca es la solución, hay que ver más allá de culpar a los ciudadanos arequipeños por lo agresiva que se ha tornado una manifestación legítima de desacuerdo frente al proyecto. ¿Esto de algún modo convierte a Southern en la víctima de esta situación? ¿Acaso la minería en Perú no ha destrozado  a regiones? Habría que revisar el estado en el que se encuentran zonas mineras en Cerro de Pasco y aledaños. La minería no ha demostrado, hasta ahora, ser más solución que problema, y esto debería ser una señal para buscar otra alternativa, pero no, el Ejecutivo que pareciera estar secuestrado por intereses empresariales se ha entercado con la minería como herramienta de progreso para las regiones, como si dejar a merced de las mineras el desarrollo de una región no habría demostrado su falencia en el pasado. Hay que fijarnos en quienes buscan normalizar los “errores” de las mineras y el Ejecutivo, pero escandalizar respecto a los protestantes, y lo “violentos” que pueden llegar a ser. Grupos así, si bien no podemos afirmar tan libremente que están pagados por las mineras, son lo más complacientes con estas, a tal punto que muchas veces nadie suele 

Frente a esto, ¿cuánto puede sorprendernos la aparición de un grupo curiosamente amigable con Southern Perú llamado Arequipeños por Arequipa? Pues, imagino que a nadie. En redes sociales, empezó a recorrer este video que a continuación adjuntamos y que ha motivado a que este informe salga a la luz.



Frente a esto, ¿qué nos queda por decir? Arequipeños por Arequipa (ApA) es uno de esos movimientos, no nos cabe duda, conservadores que buscan disminuir a la lucha organizada y a la protesta social por parte de ciudadanas y ciudadanos en contra de un proyecto que claramente no ofrece mayor garantía para que respete condiciones ambientales que no perjudiquen al Valle del Tambo.

ApA es uno de estos movimientos que abiertamente no se opone a la protesta. Solamente esperan que se dén más marchas pacíficas, como las ocurridas de Selma a Montgomery en 1965. Claro que en ese ámbito, ApA se olvida de manifestar que la violencia vino por parte de las fuerzas policiales, las mal llamadas “fuerzas del orden”. Y en Perú, este tipo de demostraciones de “fuerza”, este tipo de implementación de la “ley” ya es figura repetida. Lo hemos visto en Bagua, más recientemente, o en Tía María misma cuando en 2011 y 2012 se llevaron a cabo protestas que costaron la vida de ocho ciudadanos valientes por culpa de proyectiles policiales.

En todo el video, seguimos un mensaje que sutilmente dice lo siguiente: quiénes protestan no son arequipeños de corazón, no son arequipeños que buscan el progreso de su región. Y es que para ApA oponerse a Tía María, es mantener a la región en el subdesarrollo. Quien escuchara esto, seguramente pensaría que está escuchando a la Bolsa de Valores de Lima (que esencialmente es una bolsa que depende mucho del estado de la minería) o a la CONFIEP. Pero no, son cinco personas “comunes y corrientes” que se toman la prerrogativa de hablar por los arequipeños, a través de un vídeo que de imparcial no tiene nada.

Durante el mitin “por la paz” realizado el 05 de agosto, Luis Zapata Misad reveló entre otras cosas, que Southern Perú los ha apoyado financieramente. Señaló que Futuro Seguro, la ONG que realizó el spot, “trabaja con muchas mineras” y que su colectivo ApA se contactó con Southern para que los apoye, a lo que la compañía transnacional les respondió: “Encantado, señores”. “Y si me apoya Cerro Verde, si me apoya Southern, si me apoya Quellaveco, bienvenido sea el apoyo”, añadió Zapata, como bien han recogido en este video que pueden encontrar en Facebook a partir del minuto 05:50.

Por eso es importante saber quiénes conforman a ApA, porque comprendemos que nada surge de la nada. En el vídeo agradecemos la transparencia inicial de sus participantes por dos razones; es común que en tiempos de redes las personas se refugien en el anonimato para despotricar con determinados personajes o posiciones políticas. Fácilmente estos personajes pudieron no haber colocado sus nombres y nunca habríamos sabido de su existencia, pues si consideramos fríamente la situación, no son rostros que fácilmente pudieran ser reconocidos por un número considerable de peruanos y peruanas. Lo segundo es que nos permite conocerlos a profundidad, porque si algo nos permiten las redes es conocer más a la persona, incluso más de lo que se debería. No colocaremos aquí nada que no pueda ser corroborado, o fácilmente encontrado, así que empecemos.


Matilde Lozada Deglane


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Su Twitter (Mati_Lozada) nos permite conocer más sobre ella, principalmente porque es la primera aproximación a su pensamiento. Es cierto que un retweet no revela mucho, pero si nos ponemos a indagar más, a través del tiempo, encontraremos una constante: simpatía por el PPC y retweets a todo lo publicado por el difunto expresidente Alan García Pérez en su última campaña presidencial.

Ahora simpatizar con AG o militar en el PPC no configuran ningún delito, pero sin duda es sintomático que una señorita que ahora prodiga la paz haya simpatizado con quién probablemente ahora, de ser Presidente, los habría calificado de ciudadanos de segunda clase o se sienta tan próxima al discurso de un partido político cuyo último cuadro joven es un señor de 54 años que no puede ni siquiera deslindar con antiguas figuras de su partido, actualmente involucradas por Odebrecht por financiamiento ilícito.

De Matilde nos quedamos, quizá, con este esperanzador primer tweet. Después, solo decadencia.


Luis Fernando Zapata Misad


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Southern Perú inició hace unos años, una campaña de “sensibilización” para volverse más atractivos al público limeño. Decimos esto, pues si esos comerciales no apuntaban a convencer al político y al empresariado limeño, entonces no le encontramos mayor razón de ser. Y ¿por qué mencionamos esto? Pues resulta que nuestro amigo Zapata Misad es gerente de la empresa que realizó dicho trabajo, Interprod.

Como sabemos, trabajar para Southern no es un delito. ¿Por qué trabajar para Southern a través de tu empresa cinco años antes respecto al mismo proyecto al que ahora sutilmente apoyas, sería un dato importante? Nadie lo sabe, y probablemente si se lo preguntaran a Zapata Misad, tampoco lo entendería.


Sadie María Velásquez Contreras


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Velásquez Contreras no es la clásica persona que aparecería en esta lista. Trabajadora de Indecopi, específicamente desde 2017 en la Comisión Adscrita a la Oficina Regional del Indecopi en Arequipa, por lo que defender a los consumidores debería ser su prioridad. No hay mayor información de Velásquez, pero tenemos la suficiente como para saber si se identifica aquí como una ciudadana más, o como una trabajadora de Indecopi. No nos queda claro, sobre todo cuando la única información que encontramos al buscar su nombre es su puesto en Indecopi. Pero si apoya este mensaje, si apoya tácitamente a Southern, ya sabemos en qué manos se encuentran los consumidores arequipeños.


Mauricio Rozas Valz


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¿Cuán factible es que uno de estos personajes sea un troll? ¿Sería una sorpresa para muchos? Pues no. Ahora bien, ¿esto lo invalida? No enteramente. Es decir, la libertad de expresión de la que se abusa en nuestro país, permite que este señor pueda enteramente desperdigar odios por sus redes sociales. Y no hay ningún problema con esto, al menos legalmente hablando. Rozas Valz no es el inventor de nada, y seguramente la mayoría de sus comentarios en su cuenta de Twitter (MauricioRozasV) son tan secundados por muchas  personas, que no tendrían problemas en afirmar lo desastroso que es el Congreso actual, o el repudio hacia el fujimorismo. La posición de Rozas no está muy clara, pero nos demuestra que ser antifujimorista no impide que puedas ser tan vacío en tus opiniones como ellos, más allá de considerar que la izquierda peruana no es la mejor opción para el país por ponerlo en palabras amables.


 

Carlos Alberto Alfonso Rodríguez Martínez


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Rodríguez Martínez es quién más nos llama la atención por los cargos que ha ocupado. Abogado de profesión, y profesor en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Católica de Santa María. 

Trabajando en la Caja Municipal de Ahorro y Crédito de Arequipa, más conocida como Caja Arequipa, su único vínculo con Southern Perú más allá de su aparición en el vídeo, tiene que ver con que forma parte de la Nómina de Árbitros del Centro de Arbitraje de la  Cámara de Comercio e Industria de Arequipa (CCIA), en la que curiosamente forma parte la empresa.


En esencia, entonces, los miembros de ApA no son tan imparciales, ni su posición representa una opción que pueda ser viable en estos momentos. Sobre todo, por dos razones; su deslegitimación de la lucha emprendida por los ciudadanos y ciudadanas preocupadas por su región tildándolos de radicales mercenarios y el hecho que Southern Perú haya financiado su distribución en medios de comunicación. Esto no los desacredita, pero sin duda, resta a su imparcialidad.

Digamos esto como cierre; ninguna sociedad avanza sin personas que se atrevan a ser radicales. Con esto, no buscamos invitar a que entren personas fundamentalistas a la política, pero principalmente queremos recordar que este tipo de apelativo se ha repetido y probablemente se seguirá repitiendo por grupos conservadores que consideran que todo aquel insatisfecho con su realidad y con el accionar del Estado respecto a labor social, y que se atreva a manifestarlo notoriamente es un radical mercenario que quiere estancar a su región.

Finalizamos, manifestando nuestras dudas respecto a la autorización del Ejecutivo para permitir el ingreso de las Fuerzas Armadas a través de la Resolución Suprema 080-2019-IN en el Terminal Portuario Matarani, que podría ser la puerta a un ingreso progresivo para controlar, a través de la fuerza, a un pueblo insatisfecho. 


Informe realizado por Diego Abanto Delgado. Las fotos pertenecen a la página de Facebook, Arequipeños por Arequipa.

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