Cuentos, una opción para incentivar la lectura en el aula

Adriana Jaime
Mercadóloga, docente y lectora


El pasado 23 de abril del año en curso, el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) emitió un comunicado en donde daba a conocer que la población lectora mexicana iba disminuyendo.

  • De cada 100 lectores mexicanos solo 42 leyeron al menos un libro, la falta de tiempo (47.9%) y de interés (21.7%) son las principales razones por las que en México no se lee.
  • En promedio, la lectura en Mxico es de 3.3 libros por persona al año.
  • En los últimos cinco años, el porcentaje de población que leyó algún material considerado por el MOLEC presentó un decremento cercano a los 10 puntos porcentuales: 84.2% en 2015 contra 74.8% en 2019.

Los beneficios de practicar la lectura son promovidos y publicados por distintos medios de comunicación con la finalidad de sumar lectores y cambiar los datos alarmantes mencionados anteriormente; los lectores también ponemos nuestro granito de arena, queriendo promover de alguna manera la literatura y sumar a este mundo maravilloso a las personas que nos rodean.

Como docente, soy consciente de la importancia de la práctica de la lectura en el aula. El leer y comprender un texto para generar una opinión crítica propia es indispensable para el desarrollo profesional y personal de cada uno de nosotros.

He intentando de todo para promover el hábito de la lectura y llegué a la conclusión mediante aciertos y errores de que ésta no se impone y hay que saber venderla en porciones pequeñas y ricas en cuanto a temas y ritmos. Así que en lugar de establecer la lectura de un libro en el cuatrimestre – mismo que leían 2 de cada 10 personas— empecé a aplicar la lectura de cuentos. El resultado ha sido alentador: 8 de cada 10 alumnos leen y comparten opiniones en el aula antes de iniciar la clase; debaten acerca del significado del cuento o de puntos importantes del mismo que les llamaron la atención; defienden su punto de vista y no se cierran a un simple: “sí me gustó” o “no me agradó”. Los cuentos que hemos leído han sido bastantes y en este artículo les comparto los que más les han gustado y que han generado múltiples aportes respecto a ideas y criterios en el aula.

Maestoso, Jorge Volpi.

Es un relato corto del escritor mexicano acerca de la relación íntima que existe entre una arpista y su instrumento. La protagonista se obsesiona tanto con la perfección al momento de dar vida a Mozart o a Bach, que termina por perderse y asquearse de sí misma y de su éxito. El cuento habla de pasión, de obsesión y de la entrega de una persona a lo que ama. El título del cuento describe perfectamente la narrativa de Volpi: majestuosa.

La Sirena, Ray Bradbury.

Bradbury es garantía con cualquiera de sus textos y hablando de “La sirena” en específico, abre un debate muy interesante acerca de lo conmovedor que puede ser el texto. Bradbury se apodera del lector y lo conmueve con esta bella y sencilla narración acerca del amor y de la soledad.

Jugo de sol, José Agustín.

Un cuentito divertido y muy bonito que habla acerca de un hombre que sentado en un sillón y con una cerveza en la mano emprende el relato de un cuento a su hijo Claudio y a su sobrino Andrés, mismos que escuchan absortos y con los ojos grandes y abiertos que, como lo evoca el autor, guardan la inocencia de la niñez que perdemos con paso del tiempo. El lector disfruta dos cuentos en uno con el toque ameno y fresco que caracteriza tanto al autor.

François de vacaciones, Javier Corcobado.

Audiocuento narrado por su autor Javier Corcobado, donde narra la mañana del protagonista, François en un día de vacaciones en la playa. La voz del autor, la música de fondo y la trama envuelven totalmente y mantienen atento al oyente de principio a fin imaginando cada uno de los pasos del protagonista, tratando de comprender el motivo de sus acciones; el final es abrupto e inesperado y deja un buen sabor de boca.

Veinticuatro horas en la vida de un perro, Jeanette Winterson.

En “Veinticuatro horas en la vida de un perro” la protagonista adopta a un perrito y lo lleva a vivir con ella, prepara todo para que la casa sea cómoda y segura para el nuevo integrante de la familia, pero no cuenta con que su mascota será el espejo que refleje todo aquello que no quiere reconocer en sí misma. Este cuento de la escritora inglesa muestra la calidad de su pluma y la capacidad de tocar las fibras más sensibles del lector.

Estos cuentos pueden atrapar a los chicos y desarrollar su pensamiento crítico, además de presentarles la opción de leer en clase sin necesidad de abrumarnos con un libro que no van a leer porque no tienen el hábito de la lectura. cabe destacar que como docentes también es nuestra responsabilidad leer y no sólo imponer la lectura como condición para una mejor calificación. Se predica con el ejemplo y el hambre de los libros se contagia si nosotros, que estamos frente a un grupo, lo hacemos con pasión y con compromiso.