Julian Assange y Wikileaks: un caso que no se puede olvidar

Alfredo Churata Poma
Estudiante de Derecho


El 11 de abril de 2019 la policía del Reino Unido irrumpió en la embajada de Ecuador para arrestar a Julian Assange, el creador de WikiLeaks, quién había estado asilado en el recinto diplomático desde hace ya 7 años. Este caso no solo representa una grave violación al derecho internacional y a la soberanía del Estado ecuatoriano sino que representa a la vez la fuerza que pueden llegar a tener los intereses políticos internacionales. Sin embargo, ¿Qué es WikiLeaks? ¿Por qué las potencias internacionales en todo el mundo tiemblan cada vez que este portal publica algo? ¿Cuál es la importancia de Julian Assange? ¿Por qué Estados Unidos quiere su cabeza? ¿Qué significa WikiLeaks para la sociedad actual? Serán preguntas que se intentarán resolver a lo largo de este artículo.

WikiLeaks es una organización internacional que creó su portal web en el 2006 en el cual publica informes anónimos y documentos filtrados altamente secretos con contenidos sensibles que son materia de interés público. Dentro de las publicaciones que se encuentran en su portal son las siguientes revelaciones las que llaman más mi atención: La invasión de Estados Unidos a Afganistán en el 2002 tuvo como uno de sus fines apropiarse de la empresa clandestina del opio para así controlar y explotar el narcotráfico del país; el papa Benedicto XVI durante su papado encubrió escándalos de pedofilia ocurridos en Irlanda; la agencia de inteligencia de Estados Unidos espía continuamente a los presidentes de diferentes países; existe una guerra fría en internet; hay un plan de las grandes empresas internacionales para que en el futuro todas las comidas sean transgénicas y; por último, la publicación de documentos clasificados de la guerra en Irán y Israel que demuestra la violación de los derechos humanos que tuvieron cabida durante la intervención del ejército estadounidense. Como estas relevaciones hay muchas más dentro de su portal web que ya cuenta con más de 1 millón de documentos.

Hasta este punto tal vez ya se vislumbra el motivo que impulsa a las potencias políticas internacionales para la persecución del fundador de Wikileaks: interés político. Claro a ningún gobierno le conviene tener a la opinión pública en contra de su nación, pero aún peor a ningún gobierno le conviene tener la opinión pública internacional en su contra; gracias a las revelaciones, por ejemplo, de la incursión militar de Estados Unidos en Irán y Israel pudimos corroborar que pueden existir acuerdos y convenios internacionales de derechos humanos, puede existir

 todas las instituciones internacionales que velan y protegen el derecho internacional, pero no es suficiente. Los grupos que dominan la política internacional, dominan también el derecho internacional y se apartarán de él cuando choquen con sus intereses. Lo respetaran en la medida de que todos los países lo respeten, como pasa hasta ahora, sin embargo, ellos tienen la potestad de obviar el derecho cuando lo ven conveniente para sus intereses. Eso básicamente resume el caso de Assange.

En ese sentido, no debemos obviar ni olvidar este caso que marca un precedente no solo judicial, sino social y político a nivel internacional. La institución del asilo político es la más dañada a raíz de este caso, ya que antes esta institución daba confianza a aquellas personas que luchan contra un régimen a través de la política, esta institución significaba o encarnaba la salvación para aquellos que luchan por la democracia, de eso ya no queda nada. Con la irrupción de la policía del Reino Unido en la embajada de Ecuador el ultimo 11 de abril, se rompieron todos los pactos internacionales que tanta validez tienen para el Derecho es por eso que este caso nos debe interesar a todos; si bien pasó en otro país las consecuencias judiciales y políticas nos involucran o involucrarán pronto.

Debemos entender lo que Julian Assange representa ahora; él es la clara imagen de cómo la verdad puede encarcelarte, puso en evidencia a sectores muy poderosos de la política internacional y eso le va a salir caro, él representa la valentía de querer hacer bien las cosas, el cansancio de una sociedad harta de ser engañada por sus propios gobiernos, representa a todos aquellos que luchan o han luchado por la democracia, representa la libertad de expresión, la libertad de información, representa pues una persona agotada de tanta mierda política y Wikileaks es su arma, la bomba nuclear de verdades que tanto temen que explote las clases dominantes, una arma letal creada por él mismo para luchar en esta guerra que tanto tiempo nos han ganado. Obviamente no se llegará al triunfo ahora, pero Wikileaks seguirá luchando incesantemente dañando a las estructuras políticas dominando y abriendo los ojos al mundo.