La respuesta de Flor

Juan Pablo Bernal Gallegos
Director de El Gobierno


El jueves 9 de mayo Flor Pablo Medina, titular del Ministerio de Educación (MINEDU), respondió 29 preguntas del pliego interpelatorio formulado por diversas bancadas del Congreso de la República, debido a la relación de los textos escolares con contenido sexual.

Pablo tuvo un interesante inicio, donde hubo una declaración, la cual desató mi sorpresa y, en parte, mi indignación: “¿cómo es posible seguir avanzando juntos cuando durante este gobierno ya tenemos tres ministros interpelados?”. Yo la cuestionaría: ¿cómo es posible que vea una interpelación como algo que no permitirá que avancemos como país?, es decir, ¿en qué país la interpelación debe ser mal vista?, cuando, en realidad, es un momento en el cual se trata de entender el porqué de los errores de un miembro, en este caso, del Gabinete.

Entendamos que la interpelación es una herramienta que permite el desarrollo óptimo de la democracia, ya que esta permite entender y enmendar errores que uno de los poderes del Estado podría estar cometiendo. Asimismo, la interpelación no es un ataque, es esencialmente, un mecanismo de control que permite a un ministro rendir cuentas sobre su gestión. En países como Francia, España y Suecia este instrumento político permite fiscalizar las acciones, por lo cual es usual que los ministros se acerquen a declarar a sus parlamentos sin catalogar dicho instrumento como una forma de perjudicar el desarrollo.

Además de lo mencionado, la ministra aseveró que el hecho de que vaya al congreso a responder preguntas “debilita la institucionalidad del sector educación, que es un sector estratégico para el desarrollo de nuestro país”. Me quedo con lo último: “sector estratégico”, siendo la educación un pilar fundamental para nuestro país debe ser uno de los mejor llevados, haciendo necesaria la constante discusión sobre la toma de decisiones en este, para fomentar la eficacia de las resoluciones. Un ministerio es una institución que está al servicio de nosotros, los ciudadanos, por lo cual debe ser regulado por el poder que nos representa: el Congreso.

Consultorías

Otra importante arista de la interpelación fueron las multimillonarias consultorías con relación al Enfoque de Género, dentro de ellas destaca una, las realizadas por el esposo de la ministra, quien habría recibido una suma ascendente a 6 millones de dólares, según el Portal de Transparencia del Ministerio de Economía y Finanzas. Precisamente, Milagros Salazar, presidenta de la Comisión Educación, denunció ayer que Jaime Ernesto Márquez Calvo habría recibido la exorbitante suma, tras asesorías realizadas por su ONG a la Presidencia del Consejo de Ministros, el Jurado Nacional de Elecciones y a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Sobre el debate

Lo más delicado de la interpelación fue hablar sobre el enfoque de género, del cual, personalmente no soy partidario. Muchos hablan de que es una necesidad inmediata, pero difiero por completo.

No creo que este enfoque esté mal, creo que el debate está mal focalizado. No hablemos de la conveniencia de este modelo educativo, debatamos sobre si es o no una medida excluyente con los padres de familia. El MINEDU ha quitado de la ecuación el derecho constitucional de un padre a poder educar a sus hijos. Además, es un derecho de los padres acertar o errar durante la educación de sus hijos. No porque la equivocación esté bien, sino porque la de los estadistas siempre será peor. La defensa de la libertad a una educación libre de Estado es lo que garantiza una sociedad abierta y libre de totalitarismo.

Si tuviéramos una visión macro del problema entenderíamos que la educación es una manera de manipulación y adoctrinamiento, la cual muchas veces llega a soslayar la libertad.

Mi filosofía es simple: si quieres una educación con valores cristianas para tu hijo, eliges un colegio con valores cristianos. Si buscas una educación con indicios marxistas, buscas un colegio con indicios marxistas. En fin, sobre los derechos prima la libertad.

Concluyo

Le tengo fe a una educación cívica, la cual proponga y propague respeto y tolerancia a la diversidad cultural, sexual y racial. Y es por ello que debemos respetar y tolerar el derecho de los padres de familia a decidir, así seamos opuestos a lo que ellos piensan.