Tres poemas de Swanne Pozo Osorio

Swanne Pozo Osorio es una poeta peruana, estudiante de Educación en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Aficionada al arte y a la música, Pozo Osorio hace su debut poético con los poemas que compartimos a continuación.

Estos poemas, además, fueron leídos en la Noche Poliantea por la propia poeta, a quién le agradecemos por su presencia y la gentileza de compartirlos con el público asistente a dicho evento.


Viejo mal

Como cuando te enojas con el universo

De tal manera que te niegas a probárselo

No das tregua

Y te encierras una vez más

Bajas la cabeza

Para inundarte, otra vez

Te alejas

A tu universo de papel

En donde me condenaste a vivir

Porque “no quería

estar solo yo”

Y al que nunca me dejaste asomar

“Jamás lo entenderás”

Puedo recordar cada momento

Siento que estoy en ello

 

La niebla se derrumba cual pared de tierra

Que ayer parecía

Ladrillos,

Arena

 

Vuelves a desaparecer

Tu sombra ya no me quiere ver

Oh si tuvieras consciencia

But that’s to wish impossible things

That’s to believe that the truth still exists

Como si hubieras existido alguna vez

 

Eres un pueblo desahuciado

 

Es imposible, de repente,

regresar a la tangibilidad humana,

al mundo del saber

Tratar de atraparte en palabras

quererte volver

esa tinta que se pueda secar

Mas ahora ya eres tan solo observable

 

Como la sombra que se mueve antes de que la pueda mirar

Como aquella rata inmunda que no me permite despertar

Porque no otorga tregua a mi cerebro ni siquiera para dormir

 

Eres tú, otra vez

 

Roes, roes, ríes.

 

Es lo único que sabes hacer.


 Nuevo bien

Me alegra que existas, y que haya dolor

Las leves montañas, nunca crearon amor

Es el relieve del paisaje, lo que le otorga la belleza a admirar

Y es este vacío tan grande, el que me da placer llenar

Y es que ahora eres libre

 

Hurrá.

 

Has volado del escondite, aun con miedo a caer

A ser devorada, por tigres, o aplastada, por pies

Olvidaste que eras rima, por demasiado tiempo

Y limitaste tu lira, hasta un dulce encuentro

Que por tanto, pareció eterno

Pero ya estás aquí,

De nuevo

 

Qué bien.

 

Que como cuando el ocaso vuelve a caer

Y ves entre larvas

A una mariposa nacer

Cuando la vieja lluvia, deja de serlo

Sin perder su hermosura

Para (por fin) regresar al cielo

 

Eres todo lo que siempre pedí,

Un tesoro, ante el cual mi mundo rendir

¿Cómo es que no consigues apreciar

esto que hace que tirite mi cuerpo?

¡Te encontré!

Bella esperanza

Gracias a ti, un miedo menos.


Viento de alta mar

Cuando el silencio nos abruma,

y la música es

 

lo único que nos reembarca

 

Entiendo

-finalmente-

que este bote

jamás te llevó en él.

Lejos de la oscuridad adormecida,

observo el iluminar de las paredes rotas

Y comprendo cómo

desde hoy -y por siempre siempre-existirá,

dentro de la construcción espaciotemporal del lamento

un fragmento tuyo,

al que decidiremos llamar “autosoma”,

y al cual nunca supe querer.

 

Entonces,

Cada vez que calla,

y mira,

Y la brisa,

entre _us cabellos,

canta

El viento explica cómo es que se enjuagará las manos,

fríamente,

De esta destrucción idílica (de desilusión y miedo)

 

 

Usando el fruto que nace de la fascinación por haberte perdido,

que se consuela con el infinito aprecio que tengo a la vida

De que -aunque sea- te pude tener.

 

Pero despierto,

y sé ahora

 

Que este mar,

también avanza

Al igual que el mismo tiempo

Que ya

Se fue.

 

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