El amor cortés en El caballero de Olmedo

Maria Paredes


Uno de los dramaturgos más ingeniosos y versátiles en la literatura española es Lope de Vega, también  nombrado el Fénix de los ingeniosos; el arte teatral de la época del siglo de oro es permeada por su intelecto y creatividad fecunda.

La tragicomedia Caballero de Olmedo está basada e inspirada en un hecho verídico que había ocurrido un siglo antes de la existencia de Lope, acerca del asesinato de Juan Vivero por su vecino Miguel Ruíz en Medina del Campo, localidad española.

Dentro de la obra existe un triángulo amoroso que concluye con una fatal tragedia, pues don Alonso (Caballero de Olmedo) es asesinado por Don Rodrigo (prometido de Doña Inés) a causa de los grandes celos que le tenía. El tema principal que le da dinamismo a la historia es el amor, asunto que se configura dentro de un vocabulario poético por parte de Don Alonso, y, que sin ningún temor está dispuesto de hacer hasta lo imposible con tal de estar con ella; es un claro ejemplo de uno de los versos donde habla Don Alonso acerca del gran amor y su rendimiento como vasallo de su señora:

Mi amor

ni está ocioso, ni se enfría:                 

  siempre abrasa; y no permite           

que esfuerce naturaleza                       

un instante su flaqueza,                       

porque jamás se remite.                       

    Mas bien se ve que es león              

Amor; su fuerza, tirana;                      

pues que con esta cuartana                 

se amansa mi corazón.                         

    Es esta ausencia una calma            

de amor; porque si estuviera              

adonde siempre a Inés viera,              

fuera salamandra el alma.

El manantial de esta historia es el amor cortés, corriente literaria medieval caracterizada por manifestar el amor de forma pasional y dejar a un lado los principios y valores cristianos, que en ese entonces estaban muy arraigados los textos literarios a la religión.  La mujer pasa a primer plano de manera elogiada y glorificada, sin embargo, el amor que se emerge era considerado clandestino, dado que el caballero tenía plena conciencia de que la mujer que amaba era meramente prohibida, en síntesis , se adjudica el erotismo como el principal eje peculiar de la nobleza.

En el Tratado del amor cortés de Andrés El Capellán se proporciona un conjunto de ideas, reflexiones, reglas y recomendaciones para que el caballero enamorado llegue a lograr su objetivo primordial: estar a su lado, también explica el amor en la sociedad feudal donde el amante se proclama vasallo de la dama, como un acto de subordinación y culto hacia ella.

Habría que decir también, que el amor posee ciertas cualidades de corte noble, se caracteriza por el trato afable y elegante que tiene el caballero hacia la dama; otro punto fundamental que menciona Andrés el Capellán es el disponer de mesura y circunspección como conducta esencial del caballero. Estas conductas son necesarias para que el esposo o comprometido no descubra la relación cautelosa que tiene la amada y el amante. Ahora bien, relacionándolo con la obra, en el primer acto, don Alonso enaltece la belleza singular de su amada utilizando un léxico petrarquista: Los corales y las perlas dejó Inés, porque sabía que las llevaban mejores los dientes y las mejillas.

 Estos términos reflejan una tradición pagana en el amor cortés, ya que los deseos humanos se anteponen a lo que dicta estrictamente la religión; como bien da entender Michael Gerli en su análisis Eros y Agape: El sincretismo de amor cortés en la literatura de la baja edad media castellana, tanto fue la divinización a la mujer, que los mismos moralistas y miembros de la iglesia refutaron en contra de la nueva religión del amor.

En síntesis se da una nueva forma de percibir la vida, mediante una nueva ideología que descentralizaba la más fuerte, “la del clero”; por lo que el deleite del erotismo se mostraba en su máxima cumbre social.

La doctora Lilian Von der Walde analiza acerca de la condición femenil ante esta corriente expresiva del amor, retomando un punto sustancial respecto al enfoque que le dan al hombre en la literatura centralizando sus sentimientos y pensamientos, pero sobre todo victimizando sus acciones que hace por ella, mientras que a la mujer se le asignaba el papel de despiadada y cruel ante los sentires del caballero. Y ciertamente en buena parte de la obra, se narra con detalle las emociones y sentires de don Alonso que sufre y pasa con tal de casarse con doña Inés, tanto fue su esfuerzo del virtuoso caballero para que terminara en un funesto final: su muerte.  

Los versos de la tragicomedia Caballero de Olmedo se hicieron famosos en las regiones de España, tanto así que los trovadores cantaban con sentimiento aquellos versos que describen la muerte de un noble caballero:

Que de noche lo mataron / al caballero, / la gala de Medina, / la flor de Olmedo.

La obra Caballero de Olmedo es la historia de un amor pasional, y sincero debido a una dama, tanto así que él mismo caballero la concibe de forma perfecta y de suma belleza inalcanzable. La mujer (doña Inés) es quien lleva la batuta en la relación y quien, también, mueve las emociones de don Alonso, no obstante, ella también cae enamorada y los dos conforman un amor rotundamente fogoso.

Finalmente considero al amor cortés como la máxima expresión del erotismo y como una nueva manera de percibir la vida ante la imposición de una ideología sumamente moral y en contra de nuevos ritos enfocados al amor pagano. A pesar de que aparentemente la mujer está en primer plano por la exaltación del mismo hombre, sigue siendo un enfoque totalmente masculino, dado que los sentimientos más relevantes eran los del caballero.

 

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