Un Fiscal de Cuello Blanco

Walter Velásquez
Estudiante de Periodismo


Exactamente han pasado 23 días desde la renuncia del ex Fiscal de la Nación, Pedro Chávarry, uno de los más controversiales en los últimos años dentro del Ministerio Público. Si bien en los últimos meses de 2018 se mostraba tajante ante la opinión pública, fue en el último día del año donde tomó su peor decisión como Fiscal de la nación: Apartar al Fiscal superior Rafael Vela y al Fiscal provincial José Domingo Pérez del Equipo Especial del caso Lava Jato. Pero la reacción del pueblo peruano no tardaría en llegar, ya que en los días siguientes se organizaron numerosas marchas nacionales, que tendrían como objetivo, pedir la renuncia inmediata del entonces Fiscal de la Nación.

Para empeorar su situación, los fiscales Frank Almanza y Marcial Paúcar, que fueron asignados al Equipo Especial del caso Lava Jato, declinaron integrar el caso. Ambos creyeron que era importante apoyar el plan de declarar al Ministerio Público en estado de emergencia, la cual provenía del Presidente de la República Martín Vizcarra. Chávarry al ver la negativa de los fiscales que asignó más la decisión de los otros fiscales en declarar al Ministerio Público en emergencia, no tuvo otra decisión que nuevamente poner a Rafael Vela y José Domingo Pérez en el Equipo Especial del caso Lava Jato. Victoria asegurada para el pueblo peruano.

Chávarry sentía que podía dar un suspiro al poner nuevamente a los fiscales, pero nuevamente el pueblo peruano pedía su renuncia. Fue así, que el 7 de enero, mediante un comunicado desde su cuenta oficial de Twitter, anunció públicamente su renuncia:

Como la mayoría sabe, fue una decisión apresurada por Chávarry, ya que se lo vinculaba con mantener una relación política con la bancada de Fuerza Popular (ya que en numerosas ocasiones, la bancada naranja lo blindo del caso “Los Cuellos Blancos del Puerto”). Lo más curioso es cuando el era Fiscal de la Nación, desde su cuenta de twitter publicaba fotos o mensajes donde se mostraba como enemigo de la corrupción. Sin embargo, se olvidaría que en julio del año pasado, El Comercio lanzaría unos audios donde se lo escucharía manteniendo unas conversaciones con el ex presidente de la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema, César Hinostroza.

Ya una vez que el Ministerio Público acepto su renuncia, rápidamente se oficializó que Zoraida Ávalos sería su sucesora. La nueva fiscal, declararía que también fue una de las fiscales opositoras a Chávarry, pidiendo su renuncia. Ya libre de su cargo, Chávarry creería que estaría mucho más tranquilo y alejado de una persecución política. Bueno al menos eso el creía.

El pasado 25 de enero, el fiscal anticorrupción Reynaldo Abia realizó inspecciones dentro del Ministerio Público como parte de la investigación contra la exasesora de Chávarry, Rosa Venegas, por la sustracción de información en cajas de oficina de Juan Manuel Duarte, otro ex asesor del fiscal supremo. Según canal N, la diligencia, a cargo de la Segunda Fiscalía Anticorrupción, revisó el área de la gerencia de seguridad de la sede del Ministerio Público y luego las oficinas de Duarte, donde Venegas retiró tres cajas con la ayuda de tres policías. Recordemos que semanas atrás, Chávarry mediante una entrevista con una radio colombiana (Blu Radio) manifestó que en ningún momento ordeno la sustracción de documentos y que desconoce a los agentes de seguridad (ya que en constantes momentos, sus agentes suelen ser cambiados constantemente). Sin embargo, este vídeo entierra completamente la versión del ex fiscal.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=8U6ClzFoW1s&w=560&h=315] 

Aquí el vídeo donde Chávarry acompaña a sus agentes para la sustracción de sus documentos. También, se ve la presencia de su ex aseora, Rosa Venegas.

Esta vídeo puede servir como prueba para dos posibles sucesos:

  • Que los documentos incluían tratados con Hinostroza o Walter Ríos, ambos vinculados con el grupo criminal “Los Cuellos Blancos del Puerto”.

  • Que se halle conversaciones con algunos integrantes de Fuerza Popular, para ver la manera de que la lideresa del partido, Keiko Fujimori, quede desvinculada del “Caso Cócteles”.

Ojo que son posibles sucesos, no que sean totalmente ciertos. Pero si hay algo de cierto es que Chávarry se ha hundido completamente. El ahora Fiscal Supremo se ve envuelto en una telaraña de vinculaciones ilícitas, de las cuales el ha querido escapar de distintas maneras pero ahora ya no tiene escapatoria. Posiblemente pueda estar con la consciencia tranquila pero en las semanas siguientes, se filtraran nuevas pistas donde probaran este señor es un fiscal de cuello blanco. Es cierto que el pueblo peruano lo sacó de su cargo como Fiscal de la Nación, pero ahora toca saber si realmente es un bicho más de la nefasta y asquerosa corrupción.