Frankenstein y la crítica feminista

No existe, ni ha existido desde el siglo XVIII, persona que no conociera el tópico de Frankenstein o el Moderno Prometeo. Pero no son tantas las que saben de su desconocida autora Mary Shelley y su vida. Frankenstein se gestó en una época en la cual ser mujer era difícil, y más si esta era escritora. Pero Mary tuvo la suerte de nacer en una familia culta y letrada. Su madre Mary Wollstonecraft, considerada la fundadora del feminismo filosófico, escribió en 1792 una obra que marcó la historia de la mujer y de la crítica feminista, Vindicación de los derechos de la mujer, en la cual deja constancia de la precaria situación de la mujer y de la necesidad de cambio y de una educación igualitaria. Lamentablemente, Wollstonecraft muere a los pocos días de dar a luz a Mary Shelley. Su padre William Godwin, también filósofo y escritor, se encargó de la educación de Mary a sabiendas de que llegaría a ser una gran filósofa y escritora.

Con tan solo dieciséis años conoce al poeta Percy Shelley y se enamora profundamente. A pesar de que él estaba casado comienzan una relación, sin saber que ello iba a suponer el suicidio de la mujer del poeta. Cuatro años después, en 1818, Mary Shelley da a luz a Frankenstein. Posteriormente siguió escribiendo, no solo novelas, también ensayos, libros de viajes, epístolas y poemas. Se preocupó también por editar y publicar las obras poéticas de su amado. A pesar del éxito que alcanzó con su novela Frankenstein con tan solo veinte años, fue muy cuestionada por la crítica literaria del momento y la mayoría de los autores se referían a ella como la esposa del poeta Percy Shelley y no como la gran pensadora que era.

No será hasta 1970 con el auge de la crítica feminista cuando a Shelley se le dará la importancia que tanto merecía. Los autores y autoras que estudiaron sus obras desde este paradigma presentaron a Mary Shelley como rota por el dolor de sus múltiples abortos y por la culpabilidad de la muerte de su madre tras el parto. Argumentaron que su trayectoria era la respuesta a la tradición literaria masculina representada por John Milton. Igualmente están insertas en sus obras las referencias al miedo que sentía al promoverse a sí misma como escritora y pecar de egoísmo. Los temas de sus obras transcienden los tópicos que tradicionalmente se les han atribuido a las mujeres escritoras de los siglos XVIII y XIX. Ella no solo escribe sobre temas cotidianos y sociales, sino que introduce ideas de la ciencia ficción, de la filosofía y de la narrativa histórica entre otras corrientes.

Dos siglos después, Shelley sigue siendo una autora desconocida, mientras que su obra ha cobrado vida propia. La crítica feminista aún está lejos de difundir el reconocimiento que se merece, como pasa con tantas autoras de los siglos pasados con obras y pensamientos brillantes como Mary Shelley.