¿Complot contra el complot? Breve acercamiento a la obra de Ricardo Piglia

Ricardo Piglia edificó su Teoría del complot con base en lo literario y en aquello que puede ser considerado ficción. Para comenzar, debemos aclarar el significado pigliano de lo que es el complot: es el grupo de personas que ejerce poder sobre los demás y se encuentra oculto maquillando su estado por medio de recursos como la desinformación y el desinterés de los ciudadanos. De esta forma la literatura toma un sentido social de protesta bajo el cual trabaja y se desarrolla; sin embargo,este “mensaje” se encuentra en el simple hecho de narrar un complot dentro de las novelas, cuentos, ficciones…

Si contamos la historia de un grupo de personas que planean un complot contra el Estado, o ya sea de alguna de sus formas o entidades, esa narración ya representa una forma de complot en sí, pues la crítica que se hace hacia el exterior concuerda con la realidad y crea un juego discursivo. Un complot contra el complot. Por lo tanto, no existe acusación o censura a la opinión ya que se encuentra como una invención, algo similar a lo que ciertos poetas de la Generación del 27 hicieron en época de persecución homofóbica a través del uso del naciente surrealismo. Como resultado, la sátira y la crítica hacia los entes de poder está dada de una manera sutil con el recurso de la letra. En su obra, Piglia afirma que todo puede ser ficcionado, aunque se deben mantener claros los conceptos de novela histórica y narrativa, es así como textos y acontecimientos cotidianos pasan al campo de la literatura y permiten cortes de lectura críticos como el complot; esto se debe a que el paralelismo creado entre realidad real y realidad representada llega a un punto de apego que toma un sentido verídico y aplicable.

Siempre se ha discutido sobre la función de la literatura, y vaya que es variada, pero en este artículo vemos con los ojos de Piglia así que no toda la literatura que se ha escrito, se escribe y se escribirá está para apta para el análisis de complot. Pero,aquella que persigue un punto similar al del autor argentino ¿cumple el ideal de rebelión de las masas?, ¿se crea realmente un complot? y si la respuesta es afirmativa ¿leemos correctamente y con ojos críticos dichos recursos discursivos? Realmente son más preguntas que respuestas y ahí radica su importancia, el pensar.

Ricardo Piglia pasa a la posteridad con su literatura y filosofía que nos demuestran nuevas formas de escritura y de lectura, en donde el receptor se convierte en un investigador cuya noble tarea es descubrir lo que un texto realmente quiere transmitir.