Tus hijos necesitan que me meta

Las últimas acciones políticas de este gobierno vulneran nuestras libertades fundamentales, por todo esto, convocamos el jueves 15 de noviembre del 2018 a marchar en todas las ciudades del Perú, a los jóvenes, padres de familia y ciudadanos que amen la verdad y defiendan la familia. En Lima la concentración será en la Plaza San Martín a las 10:00 de la mañana, es el anuncio que da inicio a la página oficial del grupo denominado Con Mis Hijos No Te Metas, que de verdad y amor no tienen nada.

Para empezar, es importante definir y diferenciar correctamente los siguientes conceptos: El sexo son las características biológicas (tener vagina o pene), mientras que el género son los roles asignados a lo masculino y femenino; la orientación sexual de una persona es una atracción emocional, sexual y/o afectiva hacia otros, mientras que la identidad sexual es el sentido psicológico de ser hombre o mujer. Una persona es homosexual cuando manifiesta sentirse atraída emocional o sexualmente hacia personas de su mismo sexo. Ahora que está todo claro, es posible continuar.

El colectivo Con Mis Hijos No Te Metas nació en Lima, en oposición a las políticas públicas de enfoque de género en el Currículo Nacional que el gobierno peruano empezó a implementar a finales de 2016  y se propagó en todos los departamentos del país. El problema con esta oposición, no solo abarca el hecho de que existe un grupo determinado de personas que no quieren aceptar la integración de grupos minoritarios dentro del desarrollo social, la no discriminación a estos y la deconstrucción de lo que es el heteronormativismo en la sociedad peruana, que impone roles determinados a varones y mujeres según su sexo, lo cual no permite una equidad entre estos… va más allá.

Esta agrupación distorsionó el concepto de enfoque de género -que, de manera resumida, son los tres puntos mencionados líneas arriba que este grupo no acepta- y lo denominó “ideología de género”. Por alguna razón odian la palabra “género”. Ellos sostienen con este nuevo término que, en realidad, el enfoque de género busca desestabilizar el núcleo familiar, “homosexualizar” al país  y volver a los individuos seres obedientes al gobierno.

Obviamente, las cosas no son así. Pero es difícil de explicárselos, teniendo en cuenta que toda esta iniciativa se dio por un  fenómeno de teléfono roto en el que las personas no se informaban de primera mano y solo repetían lo que sus líderes católicos, evangélicos y miembros del partido fujimorista difundieron con intención de deslegitimar los planes de gobierno del poder ejecutivo, liderado entonces por el ex presidente Pedro Pablo Kuczynski (que ya es otra historia) y de mantener la hegemonía de la religión dentro de la sociedad.

Si bien la movilización y difusión del término “ideología de género” podría ser entendida como un derecho a la libertad de opinión de unos cuantos locos (y en ese caso, ser respetada), en realidad vulnera, amenaza y ataca muchos otros derechos. En primer lugar, impide el desarrollo de un nuevo proyecto educativo que mejore la educación a través del respeto a toda persona, sin distinción por su raza, sexo, nivel socio-económico, orientación sexual, etc.; que genera espacios de integración y no discriminación; y que promueve la educación sexual para prevenir violencia, embarazos no deseados y para una sexualidad responsable.

Con Mis Hijos No Te Metas promueve un espacio de odio a las personas de la comunidad LGTBIQ+ y difunden un mensaje falso donde supuestamente el proyecto educativo enseñará a los niños a ser gays y a tener relaciones sexuales a temprana edad. Por otro lado, esta agrupación no concibe una idea de familia más allá de la “tradicional”, aprendida en colegio, que estaba integrada por mamá, papá, hijos y quizá una mascota. ¡Específicamente un gato o perro! Imagino que si alguno piensa tener una tortuga o un cuy de mascota, crean otro colectivo en contra. Crean el supuesto de que una pareja de dos personas del mismo sexo son una barbarie y más si tienen uno o más hijos.

Estos dos primeros puntos son la base de la ideología de esta agrupación, que se niega a que sus hijos o algún otro niño reciba ese tipo de información ya que, finalmente, ellos son quienes deciden qué debe y qué no debe aprender un niño en colegio, al ser los padres y “representantes absolutos” de las familias. Sin embargo, parece que ninguno de los integrantes se dio un momento para leer el plan educativo y, tal parece que tampoco se dieron cuenta que el mundo se encuentra en constante desarrollo y nuevos descubrimientos, que no necesariamente son positivos ni deben ser ignorados.

Evitar que un niño se eduque es faltar a los derechos; discriminar y/o atacar a una persona por tener una orientación sexual distinta, es faltar a los derechos; discriminar a una mujer por ser mujer, es faltar a los derechos; no permitir que los niños y niñas tengan libertad de decisión, es faltar a los derechos; imponer un ideal y atacar a todo aquel que crea que ese ideal ya no funciona en este nuevo contexto, es faltar a los derechos; prohibir o tildar de gay a un niño que llora, es faltar a los derechos. Se puede entender que al existir la libertad de opinión y que toda persona es libre de expresarse, debemos respetar los pensamientos de esta agrupación, pero no se trata de un ideal que busque el bien común… hablamos de una ideología que no reconoce la realidad y discrimina todo aquello que no sea como a ellos les gusta, ya sea por miedo a lo nuevo o por falta de conocimiento. Podrían llegar a estar de acuerdo con que una niña de 10 años tenga a un hijo producto de la violación de su padre, con tal de demostrar que la familia es un varón como padre y una mujer como madre de la criatura.

En la pasada marcha del 15 de noviembre, se apreciaban carteles que decían “No quiero familias democráticas, quiero familias de verdad” o “mis creencias se respetan y las de mis hijos también”, lo cual parecía muy contradictorio y gracioso a simple vista. ¿Qué habría pensado mi amigo de colegio que vivía solo con su mamá? ¿O mi compañera de clase que nunca conoció a su mamá y que tenía un papá que daba la vida por ella? Ambos chicos, hoy son grandes personas y tenían un concepto de familia distinto. Gran parte de los niños en el país, son hijos de madres adolescentes o de padres divorciados, y no por eso fueron infelices o crecieron de manera distinta que cualquiera con ambos padres. Conozco casos de niños con padres del mismo sexo que son más felices y afortunados que hijos de familias disfuncionales donde el padre golpea a la madre o los padres explotan a sus hijos menores.

Cuando dicen que sus creencias se respetan y las de sus hijos también, ¿se preguntaran realmente que piensan sus hijos? ¿Creerán que si no fuera por la educación en colegio, los padres que crecieron en familias discriminadoras y abusivas habrían enseñado lo mismo a sus hijos y las generaciones actuales ya se habrían exterminado entre sí? ¿Sabrán que el enfoque de género es la búsqueda de igualdad de trato y oportunidades para niños y niñas, eliminando estereotipos relacionados a una construcción social de normas hechas solo para varones y solo para mujeres? ¿Entenderán que el color azul puede ser el favorito de una niña y no por eso ya se convierte en varón o lesbiana, y que si a un niño le gusta el rosa, no significa que será gay o travesti? Espero realmente se hagan estas preguntas y entiendan que su discurso no es tan “bueno y productivo” como creen. Si no es ahora, quizá sea pronto.

A veces es difícil pasar de nivel en Candy Crush, pero en algún momento se logra con un poco de ayuda. Así también, será necesario ayudar a informar, para que las personas dejen de estar sesgadas y puedan conocer diferentes perspectivas de un tema. Ya no es posible hacerse los sordos porque “a palabras necias, oídos sordos”, ¡cada vez son más personas que se unen a este colectivo! y no todas saben que en realidad la ideología de género no existe y que el enfoque de género no homosexualizará a nadie.

De nosotros dependerá que esta agrupación y sus integrantes puedan conocer en realidad los significados de género, sexo, orientación sexual e identidad sexual, y que sus hijos y los niños del país logren tener acceso a su derecho de educarse adecuadamente, para evitar reproducir el mismo pensamiento de discriminación y violencia hacia los demás, generando un futuro armonioso, de integración y prometedor. ¿Con mis hijos no te metas? No. Tus hijos necesitan que me meta.

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