El terror de los sentidos: Suspiria

El cine de terror de Darío Argento se ha caracterizado por el cuidado de la forma en que se percibe el miedo, como es el caso Suspiria, película de 1977 cuyo remake está en las salas de cine. Esta interesante y perturbadora película nos cuenta la historia de una joven bailarina llamada Suzy que ha viajado desde Estados Unidos hacia Friburgo para entrar a la escuela de ballet Tanz, famosa por formar a los mejores bailarines del planeta.  De esta manera, la acción narrativa ha arrancado, eso sí creando desde el inicio acontecimientos clave, como la extraña muerte de una joven de la academia a quien nuestra protagonista encontró balbuceando cosas indescifrables en la puerta de entrada de la academia. Por lo tanto, el ambiente está cargado por la sombra de un asesinato sin resolver, por el miedo y la duda permanente.

El espacio

Al tratarse de una escuela que se dedica al arte, el rasgo barroco concuerda con la intención, y es allí, en medio de esos colores y adornos que los momentos de terror se trazan a través de un juego de contrastes. Tal es el caso de la exquisita escena de la cortina: las jóvenes han sido movidas a un improvisado cuarto general debido a una plaga, pero de pronto un ruido extraño les llega desde detrás de una cortina, siendo la poca luz existente la que ayuda a dibujar una sombra de alguien que supuestamente no debía estar allí. La casualidad es que tan solo Suzy y Sara, su reciente e improvisada amiga, pueden oírlo.

Los sentidos

La parte fascinante del film es cómo se unen una magnífica banda sonora que no solo consta de melodías, sino que intercala sonidos como voces, golpes, gritos… con las escenas de clímax de terror, haciendo que nuestros sentidos se agudicen y el suspenso acremente. Pero, tenemos un doble uso del sentido auditivo: dentro y fuera de la película. En el segundo caso, toma protagonismo sirviendo de ayuda a las jóvenes para que comprendan que en las noches alguien habita el lugar además de los bailarines. Pues, al tratarse de un edificio viejo fundado hace décadas por parte de una mujer considerada bruja, basta con una estrategia de cálculo simple pero efectiva, como contar los pasos que retumban en la madera gastada, para que las protagonistas se den cuenta que los profesores de la academia se quedan en un cuarto escondido todas las noches.

El cuerpo que sufre

Mientras que las jóvenes se percatan de los sucesos extraños, Suzy comienza a debilitarse a causa de que una mujer y un niño reflejan un cuchillo hacia ella mientras repiten: brujería, brujería. Su físico se torna cansado y experimenta sueño exagerado que más tarde descubriremos que era provocado convenientemente por ola criatura que aterroriza la academia. Mientras ella pierde fuerza por su reciente padecimiento, es Sara quien continúa la acción narrativa, ya que su mejor amiga fue la joven que murió violentamente al inicio del film, así que lo hace con un voto de rabia por la amistad perdida y miedo de perder a Suzy.

El animal vulnerable

Daniel, es el panista ciego con su fiel can que trabaja en la academia. Su rol es casi mecánico y simple, llega toca el piano y regresa a casa. Sin embargo, un día su perro ataca al hijo de la sirvienta (la que iluminó con el cuchillo a Suzy) causando que lo despidan. Antes del suceso, podemos ver como el perro le gruñe y ladra a la madre con el niño, pues es conocido bajo el imaginario popular que los animales son capaces de detectar el mal o lo que lo encarne. El papel del buen perro ha sido maquinado, pero al llegar a una plaza luego de beber algunos tragos por su despido, Daniel comienza a escuchar sonidos extraños y su fiel amigo bajo una atmósfera de terror reciente lo ataca hasta la muerte.

De esta forma, y juntando todos los sucesos, Suzy decide investigar y llega hasta el cuarto secreto y escucha todo: la bruja que fundó la academia aún vive y debe ser nutrida por los profesores. Luego de escuchar todo lo necesario, ella intenta huir y se encuentra nuevamente con esa sombra tras la cortina que vio días atrás, pero ahora lo entiende, lo que hay detrás es la bruja.  Suzy  derrota al ente y en un acto simbólico de destrucción total, no solo los profesores se desvanecen sino que todo el edificio de la academia cae, mientras nuestra protagonista sale con un risa de victoria, sale sin nada y ganandolo todo.