Una defensa violeta

Diego Abanto Delgado
Estudiante de Filosofía


Sin apelar a Condorito, Gilbert Violeta, congresista electo del partido de Gobierno (Peruanos por el Kambio), marcó con su intervención el debate de la admisión de la moción de vacancia presidencial por permanente incapacidad moral al Presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski. Haciendo uso de los argumentos que los oficialistas han repetido en los últimos meses, Violeta cuestionó la moción con cinco argumentos gaseosos que en el presente artículo buscaré dilucidar.

En primer lugar, Violeta sostuvo que la vacancia era ilegal. Para refutar esto, basta revisar el artículo 113 de la Constitución Política del Perú y el artículo 89-A (en complemento de los artículos 66 y 68) del Reglamento del Congreso de la República. Como complemento a este argumento, se podría afirmar que parte de la ilegalidad se debe a que no se ha respetado el debido proceso. Pero ¿cuál es el debido proceso de una vacancia? En Postveritat lo explicaron en este post. Ante esto, la ilegalidad solo se produciría si no está inscrito dentro del marco de la ley o al violar el debido proceso. En el proceso de vacancia actual, se ha respetado el principio de legalidad que todo procedimiento del Congreso debería respetar. Es decir, el actual proceso de vacancia es completamente legal.

En segundo lugar, Violeta sostuvo que la moción de vacancia tiene los mismos fundamentos que la moción presentada en diciembre. Por esto, el proceso no debería continuar pues una persona no puede ser juzgada dos veces por la misma causa. En el Derecho, dicho principio es Non bis in idem. Si bien esto es cierto, habría que precisar que la moción incluye como antecedente los fundamentos que sostenían la vacancia en diciembre. Estos fundamentos podrían ser considerados la piedra angular de la moción actual pero solo sirven en adición a los nuevos argumentos para sostener que:

Los argumentos que el pasado 21 de diciembre se alegaron en defensa del señor Pedro Pablo Kuczynski Godard ante la Representación Nacional, han sido falsos, demostrándose que no tiene ningún problema en continuar mintiendo, de manera reiterada y permanente, con tal de beneficiarse personalmente y mantenerse en el gobierno.

Es decir no fundamentan el nuevo pedido, solo sirven como antecedentes necesarios para demostrar una permanente incapacidad moral.

En tercer lugar, Violeta denunció que el móvil oculto de esta vacancia era el indulto a Alberto Fujimori. De acuerdo a su demostración gráfica (sosteniendo un periódico en la cual se leía un titular de El Comercio) lo sostenido por Verónika Mendoza representa lo que en el fondo esta nueva vacancia sostiene; que el indulto es causal de vacancia. En un momento de lucidez revisó y leyó uno de los borradores que circularon por el Congreso hace unas semanas y en el cual se encontraba como causal de vacancia el indulto. Para ambos argumentos sostendré lo mismo; en esta moción el indulto no tiene que ver. Podríamos apelar a un revanchismo de quiénes pensaron que en diciembre lograrían su cometido y fallaron. Teniendo en cuenta que el borrador leído era solo uno de los tantos que circularon en el Congreso y que las declaraciones de Mendoza hablaban de una declaración a título personal lo que Violeta sostuvo carecía de fundamentos sólidos.

En cuarto lugar, Violeta mostró su indignación respecto a las nuevas evidencias y que tres de cuatro provengan de informes periodísticos. Habría que recordarle al Congresista que la prensa no se ha convertido en la jueza nacional o la sentenciadora de las causas de manera objetiva. OJO, estas no son palabras de quién escribe, sino del mismo Violeta. Pese a su errada afirmación ningún periodista se ha pronunciado al respecto. Es quizá el argumento más fácil de rebatir, pues es evidente que el objetivo de la prensa no es fungir de jueza de ninguna causa sino informar de manera objetiva en aras a la verdad.

Por último, acusó a quiénes apoyan la vacancia de crear inestabilidad del país. Es muy probable que Violeta haya querido aludir a la inestabilidad que la vacancia traerá consigo, sobre todo al tratarse de un proceso que se verá aplicado dos veces en menos de medio año. Si bien en principio pareciera que no se equivoca, es solo cuestión de repasar los acontecimientos que llevaron al pedido de vacancia en diciembre. Sobre todo, los actos que el Ejecutivo realizó (o no realizó) todo este tiempo. Es decir, Violeta pretende exculpar al Ejecutivo de responsabilidad sobre la inestabilidad que hoy nos gobierna. Si bien el Congreso comparte culpa en esto, la vacancia es solo un síntoma, no la raíz del problema.

Es decir, no solo la vacancia es legal, contiene nuevos argumentos – y no se sostiene a los que se presentaron en diciembre- en los cuales la prensa no funge de jueza ni de sentenciadora nacional sino que tampoco quienes la apoyan crean inestabilidad en el país. Todos estos argumentos solo buscan desinformar a un público que podría caer en el juego que Violeta plantea; cambiar la discusión.

Lo preocupante de todos estos argumentos gaseosos es que podrían repetirse el próximo jueves, esta vez en boca del abogado del Presidente, Alberto Borea, lo cual sería muy desagradable de escuchar. Todos los reflectores estarán puestos en el Congreso el 22 de marzo y esperemos que los Congresistas de Gobierno comprendan el error que cometerán de insistir en esta defensa violeta. Es muy probable que esta vez no les alcance.