Postveritat: La permanente incapacidad moral

Postveritat nace buscando derrumbar la postverdad expandida en la sociedad, centrándose en desmentir ciertas declaraciones o vídeos que promueven la desinformación con medias verdades. Postveritat busca la verdad, en tiempos en los que es necesaria.


En esta tercera entrega, entramos al ámbito político peruano para hablar de una de las incógnitas que existieron alrededor del debido proceso en la vacancia presidencial. ¿A qué se refieren cuando hablan de una incapacidad moral permanente?

La incapacidad moral es una figura ambigua, de esto no cabe duda. Por ende, su definición podría depender del enfoque que se le quiera dar.

Teniendo en cuenta que antes de las dos vacancias que se han presentado en estos últimos meses, la única vez que se presentó una vacancia con esta figura fue en el 2000, con Alberto Fujimori. En este caso, la incapacidad moral permanente no solo se notaba al haber fugado del país sino por renunciar por fax al cargo. Instántaneamente, nadie pudo negar que el ex-dictador se encontraba con todas las pruebas en su contra. ¿Se delimitó en aquel entonces lo que significaba? Pues no.

La vacancia por incapacidad moral permanente está estipulada en el inciso 2 del artículo 113 de la Constitución Política del Perú. Pero a su lado se encuentra una compañera mucho más sencilla de entender, la incapacidad física y por contraposición a esta, podríamos definir la incapacidad moral en el Presidente de la República.

Primero, la incapacidad física permanente es aquella condición que impide al Gobernante de tomar decisiones por el país por una cuestión (evidentemente) física. Puede ser una parálisis corporal o una enfermedad degenerativa.

Por ende, podríamos definir la incapacidad moral como la condición que impide al Gobernante tomar decisiones por el país por una cuestión interna. Es decir, por haber roto ciertos códigos morales que se asume el Presidente debería tener. Como señalamos anteriormente, esta definición depende del enfoque.

En el caso de Kuczynski, su incapacidad moral parte de las mentiras respecto a su vinculación con la empresa brasileña Odebrecht mientras era Ministro de Economía y Primer Ministro en el gobierno de Alejandro Toledo y en la cual su empresa, Westfield Capital, entabló negocios con Odebrecht por proyectos que mientras él era Ministro ayudó a impulsar. Esto obviamente podría representar un conflicto de intereses, por lo cual Kuczynski descaradamente mintió al respecto en todas las oportunidades que tuvo.

Si bien sus mentiras han quedado comprobadas, ¿es la mentira causal de una vacancia? Suena cínico, pero podría serlo. Y es cínico pues las mentiras no son ajenas a la política peruana. Si mentir reiteradamente representa una incapacidad moral permanente, imaginen cuántos políticos en cargos públicos serían despojados de sus puestos.

Evidentemente como se ha dicho en algún medio la vacancia acaba decidiéndose de forma subjetiva por la opinión de 87 congresistas. Es decir, si estos opinan que lo es, el Presidente podría ser vacado, caso contrario, no lo es. En ambos casos, la figura presidencial sufre un golpe tremendo. Ya de por sí el proceso como ha quedado demostrado es exhaustivo para ambos Poderes. Y cual sea el resultado de esta votación, uno de los dos saldrá golpeado. En la primera fue el Legislativo, ¿será el turno del Ejecutivo esta vez?

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.