El fujimorismo de la posverdad

Este mes, el término posverdad entrará al diccionario de la RAE (Real Academia Española). Nos morimos por saber cuál será la definición que lo acompañará. Si bien se hizo popular durante las elecciones presidenciales que dieron por ganador a Donald Trump y el Brexit, el término ha venido siendo usado desde 1992, sin una definición concreta. El filósofo británico A.C. Grayling lo explicó de la siguiente manera: “Todo el fenómeno de la posverdad es sobre: ‘Mi opinión vale más que los hechos’. Es sobre cómo me siento respecto de algo”

En una época donde las redes sociales han tomado el control de lo qué vemos y leemos, la posverdad es un fenómeno propio de su tiempo. En redes todo puede ser cierto como falso. En cierto punto, la verdad toma un rol secundario. Y es que la facilidad con la cual la información puede ser manipulada a favor de quién los divulgue (y su opinión al respecto) es sorprendente.

Uno de los grandes ejemplos es la teoría de la no-existencia del Holocausto. Esta gira en torno a negar hechos concretos que apoyan la existencia de esta persecusión hacia los judíos. No obstante, muchos critican que la posverdad es sólo una forma elaborada de llamar a la mentira en el siglo XXI. Lo cierto es que la RAE nos ayudará mucho a esclarecer este debate con su definición. Por ahora nos contentamos ante la definición popular de que la posverdad toma lugar cuando las aseveraciones dejan de basarse en hechos objetivos, para apelar a las emociones, creencias o deseos del público.

Pero hablar de la posverdad no es lo único que haremos en este artículo. Sin salir del escenario peruano, hablaremos de la presencia de la posverdad alrededor de Fuerza Popular.

Fuerza Popular (FP) es un partido fujimorista, fundado en el 2011, que recoge la ideología política de movimientos fujimoristas anteriores a su fundación (Cambio 90′, Nueva Mayoría, Vamos Vecino, Perú 2000, Alianza por el Futuro) que solo funcionaron como medios para poder lanzar la postulación de su fundador histórico, Alberto Fujimori. La variedad de partidos que fueron creados por el fujimorismo para este fin es tal que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) llegó a tachar a casi todos. Fuerza Popular es el intento de institucionalizar por primera vez el movimiento.

Pero ¿en qué consiste el fujimorismo? Gira en torno a la figura de Alberto Fujimori, Presidente de la República del Perú durante los años 1990 y 2000 (año en el que renunció por fax tras los escándalos en torno a su segunda re-elección y los vladivideos). Es visto como el mejor Presidente del Perú. Con argumentos como la derrota del terrorismo (Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru) y la reactivación de la economía (producto de la crisis económica con la que el primer gobierno de Alan García dejó al país) entre otras cosas, es Fujimori (para ellos) digno del título.

Es el plan fujimorista recrear el gobierno de su fundador, aplicándolo a la actualidad. Aunque teniendo en cuenta que las practicas aplicadas durante el gobierno de Fujimori no fueron las adecuadas (cerró el Congreso en 1992, cambió la Constitución en 1993 y luego planteó una “interpretación auténtica” para justificar su re-elección, avaló las violaciones a los derechos humanos perpetradas durante su gobierno, compró medios de prensa y a políticos ajenos al fujimorismo, entre otros actos) se deslinda de esto culpando al asesor de Fujimori, Vladimiro Montesinos.

FP es la mayor representación del populismo de derecha presente en el Perú y en gran parte de Latinoamérica. Así, las promesas electorales o el discurso de “es lo que quiere el pueblo” son constantes. Muchos peruanos se ven reflejados en su forma de hacer política. Si bien antes decir esto era soltar palabras al aire, ahora FP puede sostenerlo en los resultados de las elecciones generales. Precisamente el populismo de derecha ha demostrado tener un mayor éxito en el Perú, al ser aceptado como una nueva opción. Muchas veces, la única opción.

El partido cuenta con la presencia de los hermanos Fujimori, Keiko y Kenji. Ambos aspiran a lo mismo, pero han tomado caminos diferentes para alcanzarlo. Kenji busca asemejarse a la imagen del padre y trata de parecer aliado del Gobierno de turno. Sus constantes afrentas al partido le han ganado (hasta el momento) dos suspensiones. Kenji, con ayuda de la prensa, se postula como la opción democrática y para nada autoritaria del fujimorismo. Keiko, por el contrario, busca mantener una imagen alejada al pasado. Si bien parece mantener cierta simpatía con su padre, aprendió que mientras más alejada esté del apellido, mejor le irá. De cierta forma, estas diferencias muestra algo que el fujimorismo aún no ha conseguido arreglar; el trato que merece su líder histórico.

Alcanzando una mayoría impresionante en el Congreso, representan el primer obstáculo para el Poder Ejecutivo. Desde el inicio, se les tildó de obstruccionistas. Podrían objetar que no se les dió la oportunidad de probar lo contrario. Pero honestamente, quién obstruye al Ejecutivo, es el Ejecutivo mismo. Poco o nada han tenido que ver las interpelaciones a los ministros con el inobjetable fracaso del gobierno de Kuczynski ante los retos planteados a inicios de su mandato. Sin embargo, FP ha demostrado cierta inmadurez al momento de afrontar resultados adversos. La mejor muestra de esto es la reacción de su lideresa (y de casi todos sus congresistas electos) ante la derrota en segunda vuelta. Quizás pecaron de un exceso de confianza o se sintieron atacados por la prensa, lo cierto es que desde ese momento, FP ha tenido un comportamiento muy extraño cuando se trata de admitir una derrota. Y es que se han presentado situaciones en las cuales, el fujimorismo no ha sobresalido por su tino.

Después del allanamiento a dos locales de Fuerza Popular el pasado jueves, Keiko Fujimori dio una conferencia de prensa. Acostumbrada a transmitir mensajes por redes (apelando, igual que su padre, municación unidireccional) Keiko debió mostrarse nerviosa al responder las preguntas de los periodistas que tanto buscaron una declaración suya por más de un año; no fue así. Con un admirable dominio de ambiente, demostró tener mucho más cancha que el propio Kuczynski. Acuso un ataque de la Fiscalía hacia el partido y cuestionó que FP fuera el primer partido político en ser allanado por el caso Odebrecht. Este discurso había sido repetido por sus congresistas durante todo el día. Ya siendo su vocero, Daniel Salaverry; el secretario del partido, José Chlimper, o los congresistas Héctor Becerril y Luz Salgado.

Lo inusual de la conferencia fue la presencia de la palabra posverdad en ella. El término ha sido recibido con cierta cautela en el Perú, y no parece que este trato vaya a cambiar en un futuro próximo. Que durante una conferencia de prensa de uno de los partidos mas importantes del país, se use posverdad para calificar una noticia de Ojo Público es sorprendente. Este hecho me motivó a buscar la presencia de posverdad en Fuerza Popular. A partir de este momento, cuando nos referimos a fujimorismo, hacemos alusion a FP y viceversa.

¿En qué momentos ha utilizado el fujimorismo la posverdad en su discurso? Analizando el comportamiento de los miembros de FP desde 2016 hasta la fecha, hay ciertas actitudes que podrían demostrarnos que mas allá del autoritarismo que ya los caracterizaba antes, le han sumado un poco de posverdad.

Normalmente cuando se toca el indulto a Fujimori, la conducta “obstruccionista” de la que hablan los medios o la derrota electoral en el 2016, existe una actitud agresiva hacia los medios por parte de los congresistas. Ademas, pocos son los medios en los que se atreven a aparecer. Si bien algunos congresistas han ido tendiendo puentes, Keiko ejemplifica esta conducta pasivo-agresiva con los medios al rechazar cualquier tipo de entrevista o declaración. Desde su derrota en 2016, la lideresa ha evitado entrar en contacto con las cámaras ¿Por que esta actitud?

En Mecanismos de la posverdad2, Jacqueline Fowks señala lo siguiente:

Entonces, es una cuestión sensible cómo los medios construyen el relato de los hechos, y a qué voces le dan lugar. Quienes detentan el poder suelen intervenir en la construcción de esos relatos, generando narrativas no balanceadas o distorsionadoras de la realidad -basadas en emociones y prejuicios-,cuyos daños son numerosos: pueden ser vidas, personas en prisión injustamente, recursos arrebatados -agua, tierra, vivienda- o, incluso, periodistas imposibilitados de acceder a más.

Muchas veces la prensa con mayor presencia en el país (El Comercio o La República) suele tomar la batuta para moldear la realidad a su placer. O al menos, ser mucho más selectiva con las noticias que van a ser contadas. A nadie le pareció abusivo la tremenda campaña que tuvieron los medios de comunicación para apoyar, de la mano de un fuerte antifujimorismo, la candidatura de Pedro Pablo Kuczynski; su rival en segunda vuelta. Cuando Kuczynski fue elegido presidente, la prensa fue una especie de campeón del pueblo, defendiéndolos de lo que hubiera sido un hito histórico en la política peruana, el control absoluto de dos poderes a manos de un solo partido. La actitud agresiva del fujimorismo hacia muchos medios responde a lo que ellos entienden como un robo. Cuando piensan en los medios de comunicación, piensan en quienes le negaron la oportunidad a Keiko. La señora Fujimori, cuando “aceptó” los resultados finales de las elecciones, dejo entrever esto. Que las elecciones les fueron robadas. En este caso, si bien reconocieron los resultados de la segunda vuelta, plantearon dudas que no tenían pies ni cabeza. Solo se basaba en lo que ellos sentían sin apoyarse en pruebas.

Otra muestra de su posverdad, son los argumentos usados (o la ausencia de estos) en el continuo enfrentamiento con la izquierda. El congresista fujimorista, Héctor Becerril ha tenido3 serios cuestionamientos por difundir imágenes trucadas para poder sostener sus argumentos anti-izquierda. Claro está que para el congresista, lo importante no es tanto la veracidad de la imagen sino lo que transmite. La izquierda peruana (si es que se puede sostener que existe una) es asociada al terrorismo. Normalmente Becerril o Carlos Tubino suelen descalificar a los congresistas de Frente Amplio (y recientemente Nuevo Perú) acusándolos de terroristas o simpatizantes de estos4. Su evidencia es, entre tantas cosas, el gesto del puño en alto5 o la causa de la izquierda de que se reconozca el terrorismo de Estado perpetrado desde el segundo gobierno de Belaunde Terry para combatir el terrorismo subversivo de SL. Para Becerril y Tubino, estos esfuerzos demuestra como buscan desvirtuar la gran labor de los militares, continuar con sus ideologías de izquierda y proteger a sus amigos terroristas. En la prensa, esto solo es informado a medias, permitiendo la desinformación en la gente. Es evidente que por mas verdad que pueda ser para muchos peruanos, la izquierda carga el estigma con mucho pesar. El terrorismo también los golpeó, asesinando a muchos dirigentes de izquierda. Sin embargo, aunque tanto Marisa Glave, Marco Arana o Indira Huilca hayan salido a condenar lo hecho por el terrorismo, no será suficiente para ambos congresistas. En un incidente lamentable6, Úrsula Letona permitió que se les tilde de defensores de terroristas a los congresistas de izquierda. Con el argumento de “no ha mencionado nombres”, Glave fue impedida de responder. Si bien lo que Letona sostuvo era cierto, era una certeza a medias. El comentario de Becerril iba con un doble filo, intentando exacerbar los ánimos de Glave y compañía.

Pero no solo eso. Becerril y Tubino son solo la punta del iceberg en cuanto a negar la evidencia que dice que se violaron los derechos humanos en el gobierno de Fujimori. En general, los fujimoristas evitan tocar a su líder histórico por miedo a quedar mal parados. De alguna forma, es el mismo dilema que encuentra la izquierda al ser cuestionada por lo que pasa en Venezuela. Y en cierta forma, si en el debate político pueden escabullirse del tema, en las entrevistas no es tan sencillo. El entrevistador peruano, por excelencia, trata de incomodar a su entrevistado con ráfagas de preguntas. Por lo tanto, resulta difícil encontrar a alguien que pueda manejar bien dicho método de entrevista. Entre ellos, Galarreta y Bartra. Ambos son lo más decente de FP en cuanto a formas.

Pero hablando de lo más decente del fujimorismo, no podemos dejar pasar a Daniel Salaverry, actual vocero de la bancada. Empecemos por mencionar cuando calificó de errores lo hecho por el ex-presidente7. Y no solo eso, lo puso en un condicional súper impresionante. Pero siguiendo con esto, mucho antes (espero que irónicamente) señaló lo indignante que sería que se comprobara que un Presidente de la República hubiera sido un asesino8. Citando a Christian Meier, un poco conchán.

Por otro lado, se encuentra Kenji. El joven Fujimori apela demasiado al exhibicionismo para ganar tribuna. Y aunque quiera, Kenji no se escapa de esta posverdad. Sus declaraciones, en las que obviamente se nota que sus asesores están cumpliendo su trabajo, tienen un tinte de verdad a medias. Kenji sabe lo que la prensa quiere escuchar, y lo dice. La prensa, obviamente, cae en la trampa y lo coloca como alguien que sobresale dentro del fujimorismo. Se enfrenta a su propio partido haciéndonos un favor a todos, he leído por allí entre los opinólogos de redes sociales. Pero queda claro que el objetivo del congresista más votado no es el enfrentarse a su partido por hacerle el favor al país, sino por un objetivo aún desconocido (que bien podría ser desaparecer esa imagen de niño de papá). Un punto para el hermano de Keiko es su presencia en redes, donde puede llegar a ser uno de los más vistos, superando al Presidente. Pero la simpatía que genera es impresionante generando que por momentos uno se olvide que estamos hablando de un Fujimori con tanto agrado. Kenji juega mucho con esa propuesta de “tender puentes”9. Así, se le es visto del lado del Gobierno, como quedó claro en la juramentación del gabinete Aráoz10, o recientemente, al darle su apoyo a Nancy Lange11. Sobre esto último, es necesario señalar que no es “el odio y la venganza” los que han impulsado a que se cite a la Primera Dama. En este proceso de desinformación, la posverdad alrededor de los motivos por los cuales Lange ha sido citada se ciernen en torno a FP y lo que la prensa cree que motiva todos y cada uno de sus actos. Aunque habria que señalar que si bien Yeni Vilcatoma (que postulo al Congreso con FP) pidio su citación, fue Victor Andrés García Belaunde quien le dio cabida. ¿Es García Belaunde un fujimorista? La prensa sabe la respuesta, pero fomentar la imagen golpista de FP es mucho mas rentable. Y Kenji también lo sabe.

Regresando a Becerril, ya que parece imposible evadirlo cuando se habla de posverdad, tuvo una gran reinterpretación de la historia del Perú respecto a la lucha del terrorismo12 llegando a confundir sucesos que ocurrieron en épocas distintas y de formas distintas a las que él sostuvo. En general, el congresista se ha ganado a pulso el apodo de Imbecerril, otorgado en las, siempre infames, redes sociales.

Y hace poco, cuando se recordaba la renuncia por fax de Alberto Fujimori, Karina Beteta sostuvo que esto evitó un derramamiento de sangre13. Ergo, hizo lo correcto. Para quienes están informados al respecto, lo correcto hubiera sido que no huya del país, o que no se postule. O que no avale lo hecho por Vladimiro Montesinos. En fin, tantos errores del Ingeniero (A lo Salaverry)…

Pero regresando al escenario del jueves, el fujimorismo se vio expuesto ante la prensa. De alguna forma, se creían intocables frente a otros partidos políticos y al verse pechados, reaccionaron de una forma inaudita. Olvidando la autonomía de la que gozan los fiscales al momento de afrontar un caso, acusaron un ataque a su partido, que se había atrevido a cuestionar el trato que se le estaba dando al caso Lavajato en el Perú. Olvidando, la mayoría, que son Congresistas de la República, salieron a “defender” a su partido.

Salaverry vociferando entre los periodistas14, y Salgado declarando que “al final ustedes ponen lo que quieren” haciendo alusión a un periodista15. El puño en alto de Letona y Becerril, acto que el último vincula al terrorismo. Estas imágenes son las que han quedado de los fujimoristas. El más respetuoso fue Chlimper, quien en todo momento se mostró atento con la prensa al momento de brindar información sobre la diligencia y Keiko, quien se mostró respetuosa con la prensa en todo momento. En líneas generales, la posverdad fujimorista ha dado un giro tremendo el pasado jueves. Se han puesto la careta de colaboradores con la justicia y defensores de ella. ¿Hasta cuándo les durará? Como afirmaba la escritora mexicana Rosa Montero, “la gente escoge creer la mentira”16. La cantidad de personas reunidas afuera del local de paseo Colón nos dice mucho al respecto.

Es imposible no recordar aquella frase de la Biblia, “la verdad os hará libres”. En tiempos donde la posverdad y el fujimorismo nos toman por asalto, no podemos sino reclamar dicha libertad. No podemos sino reclamar un poco de verdad.


[1] Declaración de A.C. Grayling extraída del siguiente artículo de BBC. Recuperado de: http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38594515

[2] Fowks, J. (2017). Mecanismos de la posverdad. Fondo de Cultura Económica. Lima, Perú.

[3] Héctor Becerril twitteó una foto truqueada de Verónika Mendoza, candidata de izquierda en las elecciones 2016 por el Frente Amplio por Justicia, Vida y Libertad y ex-congresista por el Partido Nacionalista durante el periodo 2011-2016 , en la cual se observaba la bandera de SL (Sendero Luminoso). La foto es la siguiente:

Cortesía de Útero.pe

[4] Héctor Becerril sostuvo que la izquierda estaba alineada al “pensamiento Gonzalo” (ideología perteneciente a Sendero Luminoso).
Publicación original de La Mula: https://redaccion.lamula.pe/2017/05/18/la-intervencion-con-la-que-becerril-supero-todos-los-limites-en-el-congreso-video/ginnopaulmelgar/

[5] Carlos Tubino, mediante Twitter, comparó el gesto de Marisa Glave con el de Abimael Guzmán.
Nota periodística de Correo: https://diariocorreo.pe/politica/para-carlos-tubino-gesto-de-marisa-glave-es-como-el-de-abimael-guzman-687048/

[6] En la Comisión de Constitución, Héctor Becerril tildó de defensores del terrorismo a los congresistas de izquierda. Ante esto, Úrsula Letona, interpretó las palabras de Becerril para negarle el uso de la palabra a Marisa Glave por alusión.
Nota periodística de La República: http://larepublica.pe/politica/1145496-marisa-glave-denuncia-autoritarismo-de-fuerza-popular-durante-sesion-de-constitucion

[7] Daniel Salaverry, en declaraciones a la prensa, sostuvo que el ingeniero “ya ha pagado los errores que pudo haber cometido”
Nota periodística de El Comercio: https://elcomercio.pe/politica/congreso/salaverry-fujimori-pago-errores-pudo-haber-cometido-419095

[8] Daniel Salavery, en declaraciones a la prensa, declaró “Imagínense lo terrible que sería si esto se llega a demostrar en el Poder Judicial, el haber sido gobernado por un asesino”
Nota periodística de Perú 21: https://peru21.pe/politica/daniel-salaverry-pide-dicte-prision-preventiva-ollanta-humala-caso-madre-mia-75568

[9] Kenji Fujimori, mediante Twitter, sostuvo que “tenemos que trabajar en equipo, tender puentes” en referencia a los entredichos entre las fuerzas políticas.
Nota periodística de Altavoz: http://altavoz.pe/2017/09/15/27509/kenji-fujimori-tenemos-que-trabajar-en-equipo-tender-puentes

[10] Kenji Fujimori fue el invitado sorpresa para la juremantación del Gabinete Araóz, tras la censura del Gabinete Zavala.
Nota periodística de Perú 21: https://peru21.pe/politica/kenji-fujimori-asistio-juramentacion-ministros-376353

[11] Kenji Fujimori, mediante Twitter, expresó su solidaridad con Nancy Lange, Primera Dama, ante la citación de la Comisión LavaJato.
Nota periodística de La República: http://larepublica.pe/politica/1154413-kenji-fujimori-el-odio-y-la-venganza-deben-parar-mi-solidaridad-con-nancy-lange

[12] Héctor Becerril sostuvo que “gracias” a las rondas campesinas, armadas por Alberto Fujimori, el terrorismo llegó a Lima. Los hechos indican que esto sucedió antes del gobierno de Fujimori, pues los primeros atentados en Lima datan de 1980, durante el segundo gobierno de Belaunde Terry.
Nota periodística de La República: http://larepublica.pe/politica/1100290-congresista-becerril-distorsiona-la-historia-de-como-llegaron-los-terroristas-a-lima-video

[13] Karina Beteta, congresista fujimorista, mediante Twitter, sostuvo que lo mejor para el país fue la renuncia del Presidente Fujimori, en respuesta Fernando Tuesta, analista político.
Nota periodística de Altavoz: http://altavoz.pe/2017/11/20/29349/beteta-carta-de-renuncia-de-fujimori-fue-lo-mejor-o-hubiera-preferido-derramamiento-de-sangre

[14] Daniel Salavery, en declaraciones a la prensa, comenzó a vociferar para poder hacerse escuchar entre las voces que lo interrumpían. “Esa es mi posición, señor, esa es mi posición” vociferó para después soltar un “¿me van a dejar contestar o no?”
Video recuperado de Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=k0QipLWoBu0

[15] Luz Salgado, en declaraciones a la prensa, primero calificó al allanamiento de robo y luego cuando se le pidió una rectificación, le dijo a un periodista “ya sé que tú vas a poner lo que quieras, no me interesa”.
Video recuperado de Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=zhT6wKMcsso

[16] Declaraciones de la escritora mexicana Rosa Montero, durante una charla en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara respecto a la posverdad.
Nota periodística de El Universal de México:

http://www.eluniversal.com.mx/cultura/letras/la-gente-escoge-creer-la-mentira-rosa-montero